Escopeta semiautomática 105 Cti II

El reto de Remington

Vanguardista e innovadora, la nueva Remington 105 Cti II rompe los esquemas con su particular mecanismo de funcionamiento: expulsa las vainas por abajo. Sin duda alguna una característica muy ventajosa para los cazadores.

Por su diseño e innovación y por su funcionalismo y robustez, se puede considerar que, posiblemente, toda la serie de escopetas semiautomáticas fabricadas por Remington ya ha entrado en el campo de la leyenda. Con el modelo 105 Cti II que la casa Borchers S.A. distribuye en nuestro país se ha dado un giro total a los sistemas de fabricación y funcionamiento de este tipo de armas. Además, según hacen constar sus fabricantes, esta es la escopeta semiautomática más ligera y con el retroceso más suave jamás diseñada.

Tecnología de vanguardia para la carcasa

Su cajón de mecanismos está fabricado a partir de titanio, un material derivado de la tecnología aeroespacial. Una vez mecanizado, ha sido aligerado en unas zonas específicas y en algunas partes se ha encasquillado o recubierto con capas de fibra de carbono entrelazado. De esta forma se le da más resistencia y el conjunto presenta un agradable y estético acabado. Mediante todo ello, se consigue un armazón muy compacto y robusto, aunque increíblemente delgado y ligero. Este cajón de mecanismos está tratado con un recubrimiento denominado TriNite que es muy duradero y resiste los arañazos y las rozaduras.

El cañón, con un sistema de sobredimensionado interior denominado Overbore, está fabricado en acero especial y se fabrica en unas longitudes de 67 –el modelo que probamos– y 71 centímetros. Su recámara, de 3 pulgadas, admite cartuchos de 70 ó 76 milímetros, y está diseñada para poder disparar perdigones de plomo o acero, siguiendo con la tendencia actual.

Cuenta con una banda ventilada de 7,5 milímetros de ancho, fabricada con fibras de aramid y carbono, mediante lo cual consigue una gran ligereza y rigidez. La banda está picada en su parte superior para evitar reflejos y está dotada con un punto de mira con bola blanca de 3 milímetros y otro punto de alineación intermedio, metálico y brillante, de 2 milímetros de diámetro. Para este cañón vienen incluidos de serie un juego de tres chokes Pro-Bore: de 4 estrellas –Improved Cilinder–, de 3 –Modified– y de 1 –Full–, mejorados y preparados para el sistema Overbore.

 

Una madera muy atractiva

La culata y el guardamanos están fabricados con madera de nogal americano de buena calidad y picados con un cuadrillado clásico en forma de diamante de 20 líneas por pulgada, mediante el cual se consigue un excelente agarre. La culata lleva acoplada una cómoda cantonera de gel de 4 centímetros de grueso y un separador. A este separador se le pueden añadir otros suplementarios hasta conseguir la longitud ideal para cada tirador. El pistolet de la culata cuenta con un adorno metálico plateado con una gran R, que reproduce la inicial del anagrama de Remington, grabada profundamente y con el fondo lacado en negro. También lleva esta misma R, pero de un tamaño más pequeño, tallada en la parte alta de la culata a la altura del cajón de mecanismos.

Carga y expulsa ¡por abajo!

Esta curiosa semiautomática cuenta con un sistema de funcionamiento denominado Double-Down, que consiste en que, tanto la carga y descarga de los cartuchos como el sistema de expulsión de las vainas disparadas se realizan por la parte inferior del cajón de mecanismos.

En esta escopeta se ha conseguido reducir el culatazo hasta en un 48%, si se compara con otras escopetas que funcionan por toma de gases. Para conseguirlo, han instalado cuatro sistemas antirretroceso: un amortiguador oleo-neumático (RRS) inserto en la culata, un sistema de bloqueo o cierre inercial operado por gas, una cantonera cóncava de gel R-3 y un cañón Overbore con conicidades de cerramiento alargadas.

 

Probando el arma

El mecanismo Rate Reduction System (RRS) es un sistema que está basado en el funcionamiento de un cilindro lleno de aceite y encajado en la culata que amortigua los golpes y ayuda a regular la velocidad del cierre. De esta forma se pueden disparar cartuchos normales de 70 milímetros o mágnum de 76 milímetros con una cadencia de tiro rápida, constante y sobre todo muy segura. Además de todo ello, mediante su novedoso diseño mecánico se ha conseguido que pueda disparar con seguridad más de 2.000 cartuchos sin tener que limpiar necesariamente el arma.

Al llegar al campo de tiro y encararla, apreciamos su ligereza y el perfecto encare tanto en mi caso, que soy zurdo, como en el de otras personas diestras. Inicié las pruebas disparando con cartuchos mágnum de 76 milímetros para ver su comportamiento con cargas máximas y, al mismo tiempo, comprobar mi capacidad de control del arma en estas condiciones. Estaba algo expectante por saber qué retroceso iba a sentir en el hombro, así que me eché el arma a la cara y disparé. Y no pasó nada fuera de lo normal: la vaina vacía fue expulsada sin ningún problema hacia abajo y el arma autocargó perfectamente. El golpe que recibí en el hombro fue de lo más moderado y el control sobre el arma fue perfecto, a pesar de haber disparado un cartucho cargado con 53 gramos de perdigón de 4ª.

Después de este primero, disparé varios cartuchos cargados con 46 y 53 gramos. La conclusión que saqué fue inmejorable y, a partir de este momento, disparé a blancos estáticos y en movimiento en secuencias rápidas, mezclando o intercambiando cartuchos con longitudes y cargas diferentes. El resultado en todos los casos fue totalmente positivo y el control del arma muy bueno. En ningún caso sufrimos algún tipo de interferencia, malfunción o fallo en el sistema de expulsión o autocarga después de disparar varias cajas de cartuchos. En cuanto a su comportamiento en caza fue francamente bueno. Dando un paseo por el coto de un amigo, mi anfitrión, tirador diestro, abatió con ella dos conejos y una liebre con cartuchos de 70 milímetros. Yo, tirador zurdo, hice un doblete de torcaces, con cartuchos de 76. No se puede pedir más.

Conclusión: nos encontramos ante un arma con una nueva concepción mecánica y funcional, fiable, ligera y absolutamente controlable que nos puede dar grandes satisfacciones tanto en la caza como en el mundo del tiro.

 

Más información

Borchers S.A.

Industrialdea, Pabellón B-22

48300 Guernika (Vizcaya)

946 252 029

www.borchers.es

 

 

 

Double-Down, un sistema lleno de ventajas

Este sistema tiene una serie de ventajas muy notable. El arma puede ser disparada tanto por diestros como por zurdos sin ningún tipo de problema y, entre otras cosas, evita que el humo y los residuos generados por los disparos vayan a la cara de los tiradores en el caso de que sople el viento. Esta facultad de expulsar las vainas hacia los pies es una gran ventaja en un momento en el cual es obligatorio, por razones ecológicas y también legales, recoger las vainas disparadas en el campo. De esta forma facilita al cazador la dificultosa búsqueda que en muchos casos se da cuando se caza en zonas cubiertas de vegetación.

Yo soy zurdo y, aunque normalmente no he tenido nunca ningún tipo de problemas al disparar semiautomáticas convencionales con expulsión lateral, me he dado cuenta que la expulsión de la vaina te crea instintivamente una pequeña distracción y, sobre todo, que con relativa frecuencia me dan en la cara residuos procedentes del cartucho. En este contexto me he sentido totalmente satisfecho después de disparar varias cajas de cartuchos con este arma. Con la Remington 105 Cti II este posible problema está solucionado.