Thor, el mastín español que se ha enfrentado a una manada de lobos por proteger a las ovejas y casi muere desangrado
Con mordeduras de lobo en el cuello, patas, en la cabeza… Así acabaron estos mastines tras enfrentarse a una manada de lobos. Pero gracias a trabajar en equipo y protegerse mutuamente frente a los depredadores hoy siguen junto al rebaño.
Carlos Suárez, ganadero e hijo de ganadero, relata para Club de Caza cómo estuvo a punto de perder a su mastín tras un ataque de varios lobos a su rebaño. Pero la valentía y fortaleza de este perro y de su compañera, una joven mastina, consiguieron repeler el ataque y salvar sus vidas.
“Tenemos muchos lobos en la Reserva del Saja, en la comarca del Saja-Nansa, y se meten en el pueblo”, comienza reconociendo el ganadero. Hablamos de una zona ubicada entre la costa cantábrica y las sierras Escudo de Cabuérniga, Bárcena Mayor, Cordel y Peña Sagra.

Thor, el valiente mastín, junto a una cabra que se quedó sin madre y no se separa de los perros. A la derecha, los mastines jugando.
Tener mastines es imprescindible para evitar bajas en el rebaño
“No estoy en contra de ellos (los lobos), índice Carlos, “pero tendrían que quitar algunos, no se puede estar continuamente en tensión”. Una tensión que llegó a su punto máximo hace unos días, cuando una manada intentó matar a sus ovejas, guardadas en un cerrado durante la noche y con pastor eléctrico. Pero nada de eso detuvo a los depredadores. Solo los mastines españoles que las protegen evitaron que el rebaño sufriera bajas, como tantas veces ha sucedido gracias al principal protagonista de esta historia, Thor, un mastín de siete años.
“El que no tiene perros, está vendido”, subraya el ganadero, para continuar con el relato de su experiencia, forjada a través de muchos años de forzada convivencia con los cánidos salvajes: “Si tienes mastines, el lobo se lo piensa. Es como tener dos cerraduras en casa, el ladrón, si la del vecino tiene una, entra allí primero”.
El ataque de una manada de lobos
Pero le preguntamos a Carlos si los perros también son efectivos ante una manada, porque lo que sucedió en su rebaño hace escasas noches fue precisamente esto: el ataque de varios lobos. De esta manera nos cuenta lo ocurrido:
-“Tengo dos mastines. Uno con bastante experiencia cuidando el rebaño de ovejas, Thor, y una hembra de dos años a la que está pasando su saber. Él, con 7 años, en se enfrenta a cualquier animal que pase los cercos de las ovejas, las cuales tengo por la noche con pastor eléctrico.
En esta ocasión, los lobos, por la madrugada, sobre las 4 am, rondaron el cerco y los mastines les hicieron frente. Cuando los depredadores huyeron, los perros continuaron detrás de ellos por el monte. Los encontré a medio kilómetro en una carretera que divide el monte, ensangrentados. Thor tenía mordeduras en todo el cuello, en la cabeza y en una pata delantera. Estaba agotado por la pérdida de sangre.
La perra sufría mordeduras en una pata y en cuello. Los collares de cuero les ayudaron a resistir.
Cuatro mastines contra el ataque de una manada de lobos: así consiguen proteger al rebaño
La perra podría haber vuelto al rebaño, pero se quedó junto a él para protegerle. Cuando los encontré nadie podía acercarse a ellos. La perra lo impedía. Los traje a casa para llamar a el veterinario por si se podía salvar al perro y, después de una semana con antibióticos y curas, está activo, como si nada.
Es un perro que lo da todo por lo suyo, nunca pierde un animal. Cuando era más joven se enfrentaba a los zorros. Siempre tengo ganaderos esperando tener un perro de sus camadas. Siempre he tenido mastines, pero este es especial.
Lo quitaré todo (las ovejas) porque uno entra en años, pero estos dos mastines, Thor y Sira, perra traída de León, pasarán los años que nos queden juntos, disfrutando de la jubilación.
Verlos medio muertos por proteger lo suyo me hizo llorar”, concluye un emocionado ganadero antes de sentenciar: “nunca pararía de contar cosas de ellos”.

