Tres lances certeros a jabalíes durante una batida en Cataluña
Vídeos de caza

Tres lances certeros a jabalíes durante una batida en Cataluña

Tío y sobrino tienen la suerte de grabar los lances en los que abaten tres ejemplares de jabalí durante una cacería en Gerona. Te los dejamos a continuación.


El cazador Alex Salguero, propietario de la cuenta de Instagram @amantes_cazando, nos cuenta cómo ha sido la jornada en la que su tío y él conseguían hacerse con tres ejemplares de jabalí durante una batida en la zona de Llagostera y nos envía los lances.

Ladras y detonaciones

Era una batida en la que se esperaba se movieran bastantes animales, pero los cazadores jugaban con una desventaja: el viento. No supuso, sin embargo, un gran obstáculo para los perros que al poco de pisar monte ya habían levantado una piara.

Nada más empezar Marc, uno de los perreros, ya avisaba. Ni treinta segundos tardó en encontrar una piara a la que en poco tiempo tiraron los puestos logrando hacerse con algún ejemplar.

Desde ese momento no dejaron de sucederse ladras y detonaciones. Alex y su tío, Juanca, fueron dos de los afortunados. Por suerte los cazadores llevaban en sus armas una cámara acoplada y pudieron filmar los lances. Solemos llevar cámaras en el cañón del rifle para grabar los lances que siempre es bonito ver los vídeos y recordar los momentos vividos.

El lance de Alex

El primero de los lances lo protagonizó un ejemplar de aproximadamente 25 kg, de esos escurridizos y veloces que dan poco margen al tirador. Apareció sigiloso y confiado entre los brezos con el viento a su favor, pero Salguero ya había escuchado sus pisadas y lo esperaba atento. Me alarmé y encendí la cámara con la suerte y la sangre fría de dejarlo entrar al claro donde jugué el lance. Un solo tiro fue necesario.

 

Doblete de su tío

La batida estaba llegando a su fin. En un último intento los perreros y los canes aún desencamaron otros seis jabalíes, dos de los cuáles cumplieron en la postura de Juanca.

Estaba en un prado, uno de esos puestos que son un arma de doble filo: amplio, con visión, pero donde los suidos cruzan a toda velocidad.

El primer jabalí cayó al tercer tiro, pese a haber acusado los dos anteriores —ya sabemos lo duros que son estos animales— y el segundo, tras un primer disparo fallido, iba directo al cazador quien, con temple y puntería lo echó a rodar con un segundo tiro.

 

En total se cobraron 14 jabalíes; los perros vieron recompensado su trabajo y la cuadrilla no pudo finalizar la jornada más contenta con grandes recuerdos.

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