El cazador debe reaccionar mu rápidamente. Realiza dos disparos a corta distancia con una escopeta del calibre 12.
Cae abatido sobre sus botas
Falla el primer disparo para derribar al jabalí del segundo impacto, cayendo abatido sobre sus botas. El jabalí queda abatido a sus pies por el certero disparo. Si no hubiera estado acertado en sus disparos, teniendo en cuenta la dirección y la velocidad que llevaba el animal, probablemente hubiese impactado contra el cazador.
Este vídeo demuestra la peligrosidad que representa el jabalí.