Sorpresa en la Federación Galega

A raíz de las declaraciones del Presidente de la Xunta de Galicia sobre los toros y la caza aparecidas ayer en los medios de comunicación, la Federación Galega de Caza, a primera hora de la mañana —de ayer jueves—, a través de un escrito de su máximo responsable dirigido a Núñez Feijoo, pedía aclaraciones al respecto. A lo largo de la mañana el Presidente de la FGC, Gómez Cortón, recibía la convocatoria para una reunión con el Conselleiro de Medio Rural para aclarar el tema y abordar otros pendientes.


Desde el punto de vista ambiental, la caza está reconocida por la UE como una actividad necesaria para el mantenimiento de los espacios naturales
La caza y los toros son dos tradiciones respetables, forman parte del patrimonio cultural, y como tales son dignas de mantenerse en aras de la libertad y de la diversidad, aunque entre ellas no exista ninguna similitud. En el caso particular de la caza, que nos afecta directamente, no sólo es una tradición ancestral sino que forma parte de la propia evolución del hombre que con el paso del tiempo ha pasado de ser una actividad primaria a una afición y actividad deportiva y, finalmente, a un deporte reconocido legalmente. Desde el punto de vista ambiental, la caza está reconocida por la UE como una actividad necesaria para el mantenimiento de los espacios naturales, clave para fijar la población en el medio rural, así mismo cumple una función reguladora de las especies, incluso siendo imprescindible para mantener la agricultura y la ganaderia tal y como la conocemos en la actualidad. A modo de ejemplo decir que, si no se cazasen jabalíes durante tres años en Galicia, muchos de los cultivos agrícolas serían inviables. El cazador gallego pertenece a un estrato social absolutamente vinculado al rural gallego, más del 70% de los cazadores viven y desarrollan sus actividades en el medio rural, y, más de otro 20% tiene casa y tierras que visita habitualmente según se desprende del Estudio socioeconómico de la caza y el perfil del cazador gallego elaborado por el Observatorio Galego da Caza dependiente de la FGC. El amplio colectivo de cazadores gallegos, alrededor de 60.000, lleva años demostrando su responsabilidad y compromiso con la conservación —con el aprovechamiento responsable de los espacios y de las especies— y fomentando la convivencia entre todos aquellos que desarrollan sus actividades en el medio rural desde el exquisito respeto a las normas reguladoras de la actividad.
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