Suráfrica permite cazar elefantes para frenar la superpoblación

Suráfrica puso ayer fin a una moratoria de 13 años sobre la caza de elefantes al anunciar que a partir del próximo 1 de mayo se podrán volver a abatir nuevos ejemplares, aunque siempre bajo estricto control y en unas condiciones muy concretas.


Las autoridades han fijado también una serie de normas para controlar la caza de elefantes en recintos privados
El Gobierno de Pretoria aduce que la superpoblación de proboscídeos, que se han multiplicado de 8.000 a 20.000 ejemplares, empieza a tener efectos negativos. «Vamos a permitir el sacrificio en algunas partes del país, pero no hay intención de que se convierta en un matanza a gran escala», precisó el ministro de Medio Ambiente, Marthinus van Schalkwyk. Se calcula que en toda África hay actualmente 300.000 elefantes. En Suráfrica, según las autoridades, ya hay muchos más proboscídeos de los que el ecosistema puede permitir. De hecho, los grandes mamíferos, voraces comedores de hierba, están esquilmado la vegetación de algunas zonas, amenazan la supervivencia de otras especies animales e incluso protagonizan cada vez más accidentes con personas. La región más afectada es el parque nacional Kruger, fronterizo con Mozambique, que tiene una extensión de 19.600 kilómetros cuadrados —la mitad de Catalunya— y una población de 14.000 ejemplares, prácticamente apelotonados. Según las autoridades, si no se pone coto a la población, en el 2020 serán unos 34.000, muy lejos de la cifra ideal de 7000.

14.562 SACRIFICIOS

Desde 1967 hasta 1994, año del último sacrificio selectivo, se mataron 14.562 elefantes y 2175 más fueron trasladados a otros lugares, según datos oficiales. La esterilización no obtuvo los éxitos esperados. El sacrificio de elefantes no podrá ser con el único objetivo de obtener beneficios económicos, subraya la nueva normativa. Serán usados rifles que puedan utilizar balas con un calibre mínimo de 0,375 pulgadas y en los parques nacionales solo el ministro lo podrá autorizar. «El sacrificio selectivo no buscará el lucro, por lo que no se permitirá la caza de esos animales con ese propósito», dijo Van Schalkwyk. Además, para compensar, las autoridades han fijado también una serie de normas para controlar la caza de elefantes en recintos privados, así como su cría para ser domesticados o ser empleados por safaris o circos.
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