Alicante

Un cazador salva la vida de dos perros atrapados en una balsa de riego

Dos perros le deben la vida a un cazador de Orihuela que estaba en el monte realizando la labor de control cinegético ante una población altísima de conejos. Pero ayer tuvo que dejar la caza nada más empezar para hacer todo lo posible para salvar a dos perros condenados a una horrible muerte.


 Rescate perros
Rescate perros

Hemos hablado con José Antonio, el cazador que ayer logró salvar la vida de dos perros junto a agentes de la Policía Local de Orihuela, en Alicante. Acababa de llegar a una finca en la que debía realizar una labor de control de conejos. Nos cuenta que en estas tierras están haciendo mucho daño: «Aquello parece una granja de conejos. Ahora mismo hay gazapos allí donde mires, sobre los que no disparamos porque no los podemos aprovechar para carne, pero las conejas están preñadas de nuevo.

»Esta finca antes era un huerto de limones. Pero cortaron la leña y la dejaron en carriles. Aquello estaba perdido, pero lo han arrendado, instalando líneas de riego y sembrando perejil e hinojo. Y los conejos están haciendo mucho daño»

Disparó y empezó a escuchar ladridos

José Antonio llegó muy temprano al campo: «Sobre las 6:30 horas ya estaba allí. Comencé por la parte baja de la finca, y no llevaba más de media hora cuando disparé sobre un conejo. Entonces empecé a oír ladridos. Me llamó la atención de que se trataba de un perro que no se movía de donde estuviera. Por esto, decidí acercarme».

Desgraciadamente, tiene experiencia en estos acasos

«Al asomarme a la balsa, vi a los dos perros: un labrador negro y un perro apodencado blanco. Inmediatamente, me puse en contacto con el propietario de la finca. También llamé a la Guardia Civil. Me dijeron que avisase a la Policía Nacional, pero estos me remitieron a la Policía Local. Cuando hablé con ellos, me dijeron que enviaban una patrulla».

El cazador nos cuenta que lo hizo de esta manera porque ya lo había pasado muy mal en una ocasión. «Mi podenca cayó en una balsa similar a esta y yo, sin pensarlo mucho, me lancé a salvarla. Me costó Dios y ayuda salir de allí con vida. Por eso, esta vez actué con cabeza. Llamé pidiendo ayuda y guardé la escopeta en el coche».

Los perros estaban agotados

«Cuando llegaron los agentes, el propietario de una finca cercana se extrañó y se acercó a la balsa», confirma el cazador. «Resulta que era el dueño de los perros. Tanto el labrador como el otro perro estaban agotados. No hacían pie en ningún sitio, y no habrían aguantado mucho más nadando.

»Lanzamos el salvavidas que hay en la balsa y el labrador se agarró a él con todas sus fuerzas. De esta manera, pudimos agarrarle desde fuera y sacarlo de allí. Con el podenco fue más complicado. El propietario tuvo que bajar a su casa y traer de allí una escalera. Con ella, un agente de la Policía Local pudo llegar hasta el perro».


José Antonio, el cazador que ha salvado a estos dos perros de morir ahogados

Lo que haga falta por salvar a un animal que necesita ayuda

Ambos canes están a salvo y la finca ha descubierto un tramo de alambrada que se ha visto afectado por las últimas lluvias. Cayó una ladera de arena por esto y derribó el cerco, y por allí entraron los perros. José Antonio nos asegura que las balsas están bien cerradas.

Este cazador se despide de nosotros asegurando que ni el mejor día de caza estaría por delante de intentar salvar la vida de un animal que necesitase su ayuda. Que muchos críticos tomen nota.

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