Ni la cercanía del coche, ni el claxon ni las voces del hombre parece importarles. Los instintos más básicos concentran todos sus sentidos.
Dependiendo de la zona, el celo del corzo comienza desde mediados de julio a mediados de agosto, y se prolonga unos 10 o hasta 15 días. Es en torno a esta época cuando los machos muestran un comportamiento más territorial y violento con posibles adversarios.
Pocas veces llega a estos extremos
Aunque existen estudios que han recogido comportamientos agresivos entre machos de la especie y atribuidos al celo desde el mes de marzo. En estos estudios existen pocas referencias al contacto físico entre los contendientes. Algo que sí podemos constatar en esta grabación.
También se alude a que cuanto las cuernas de los oponentes son más diferentes, las peleas se vuelven más violentas.
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