El accidente se produjo en el año 2016, pero ha sido este martes cuando el tribunal administrativo de Múnich ha desestimado la apelación del cazador para poseer licencias de armas y permiso de caza.
Creen que cometerá las mismas imprudencias en el futuro
El rifle se encontraba cargado y desenfundado en el interior del coche cuando su perro pisó el gatillo y se disparó, alcanzando a su dueño en un brazo.
El tribunal ha considerado que el cazador cometió una grave negligencia y que no se puede confiar en él, alegado que « se supone que manejará arma de fuego y municiones de forma descuidada también en el futuro».
Todavía puede apelar
El cazador, cuya identidad no ha trascendido, puede apelar el veredicto.