Los cazadores más experimentados nos cuentan que es una manera de atrapar a los conejos en los majanos donde el hueco así lo permite. En un majano de piedras apretadas, el conejo podría sufrir daños, lo que siempre debe evitarse.
También hay quien recuerda historias de los cazadores más mayores que utilizaban una vareta de olivo para sacarlos de los huecos de los olivos con más años, incluso de los almiceros, como así se denomina al hueco que se forma a lo largo del tronco del olivo por pudrirse su interior tras el paso de los años.