Álex es un joven cazador canario que vivió tres días de infierno el mes de agosto pasado. El primer día de caza de la temporada perdió a su preciosa perra y no paró de buscarla más que para trabajar y dormir, lo mínimo. Nos ha narrado esta desagradable experiencia: «Era el primer día de caza, y me pensé mucho si salir por el calor que hacía. Pero como tenía bien entrenados a los perros, salimos un rato a primera hora de la mañana.
Así sucedió la desgracia
»Fuimos a la cueva que tiene mi tío, y empezamos a cazar en las horas más frescas del día. Al poco de empezar, la perra se quedó atrás. Dejamos de cazar y fui a echarle agua y a ver si estaba bien. Bebió agua y seguimos. Pero como la perra iba detrás, nos dirigimos hacia el coche. Hasta que llegamos al coche, la perra vino detrás de mí. Pero cuando lo abrí, miré hacia atrás y la perra no estaba. Fue cuestión de metros.
»Fue muy extraño, porque la perra estaba allí mismo. Comenzamos a buscarla y nos dieron las ocho y media de la noche. Yo tenía que entrar a trabajar, y me costó mucho tener que irme. Ese día no hubo quien me aguantara en el trabajo.
»Al día siguiente volví y estuve todo el día buscándola, pero no hubo suerte. Así estuve tres días».
Las redes sociales y sus amigos colaboraron para que encontrara a Porquería
Alex es una gran persona y un cazador muy querido por sus compañeros. Eso consiguió que su caso se extendiera por las islas en pocas horas. Las redes sociales llevaron la foto de la perra a buena parte de los móviles de los cazadores y sus familiares.
Debido a esto, una señora le llamó por teléfono y le dijo que le parecía haber visto a su perra cerca de una carretera. Ese día el trabajo poco importó. Alex cogió el primer autobús que subía hacia aquella zona y se presentó allí: «cuando estaba llegando, vi una polvareda junto a la carretera. Supe que Porquería estaba allí».
Este cazador perdió a su compañera un domingo de agosto. La volvió a ver un miércoles por la mañana. Fue cuando no pudo contener la emoción y comenzó a llorar al recuperar a su perra.
La historia de su peculiar nombre
Esta preciosa podenca canaria de 6 años se llama Porquería. Alex nos cuenta la historia de este peculiar nombre: «Uno de mis mejores amigos me la regaló cuando era cachorra porque iba a dejar de cazar. Es como mi padre, y por eso quise homenajear a la madre de mi perra, que también se llama así. Imagina el cachondeo de mis compañeros de caza cuando llamo a la perra en el campo…
Una gran compañera de caza
»Aquel miércoles la estuve cuidando e hidratando todo el día. El jueves la dejé descansando en casa. No la llevé de caza porque debía descansar. No le sentó muy bien, y parece que me lo quiso demostrar el siguiente domingo, pues ella sola cogió tres conejos a diente y me los trajo bien orgullosa. Mi compañero de caza me dijo: ‘Eso lo ha hecho por haberla dejado en casa el miércoles’».
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