Armas y Complementos

Engage Hunter XP

Así balea el Savage 110 más básico

Savage Arms afirma que, debido a su diseño patentado, todas las versiones de sus rifles modelo 110 tiran muy bien, por lo que nos hemos preguntado si es cierto y, para averiguarlo, hemos probado la más económica.

Juan Francisco París

Fotos: Autor

05/05/2022  |  2227 lecturas

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El Savage 110 más básico junto a los cartuchos Remington y visor Leupold VX-3HD 4,5-14 utilizados en la prueba.

El Savage 110 es el rifle de cerrojo más emblemático y el que más fama le ha proporcionado a Savage Arms desde que lo lanzó al mercado en 1958. También es una de los modelos que tienen una relación precio-calidad más alta y uno de los rifles actuales que se fabrican en más versiones: 35, nada menos.

En la edición de 1959 de “Gun Digest” se publicaba la noticia del lanzamiento del primer rifle modelo 110 y se indicaba que su precio era 109,75 dólares, muy competitivo comparado con lo que costaban los demás modelos estándar que fabricaban entonces la mayoría de las firmas norteamericanas más conocidas.

Presentaba ya sobre otros rifles de cerrojo Savage, caso del modelo 340, y de otras marcas detalles de diseño muy interesantes, además de un precio muy competitivo como hemos apuntado. Así, por ejemplo, su seguro era ambidextro, por citar una característica del modelo 110 que Savage ha mantenido a lo largo de los años en todas los que ha comercializado desde entonces. Esta primera versión se ofrecía con caja (de madera, por supuesto, pues prácticamente aún no se utilizaban las sintéticas) con culata sin Montecarlo y se denominaba simplemente Savage 110, pero no tardarían en aparecer nuevos y variados modelos con cajas de madera con Montecarlo más o menos lujosas, con cañones con o sin miras abiertas, etc., que como el primer 110, se comercializaban a precios muy razonables.


El rifle probado se suministra de serie con un visor Bushnell Engage 3-9x40 de 1” montado y puesto a tiro con anillas y bases Weaver® Grand Slam®, pero no se usó en la prueba este visor porque solo tiene 9x.

Así por ejemplo, en la edición de 1970 de “Shooter’s Bible” se catalogan seis nuevas versiones para diestros y otras dos con el cerrojo a la izquierda, para zurdos (110-PL y 110–DL), lo que da una idea de la popularidad que comenzaban ya a tener en EE.UU estos rifles que, con el tiempo, Savage no dejará de perfeccionar hasta convertirse en los actuales en los que ha potenciado su ergonomía y precisión utilizando cajas (la mayoría sintéticas) regulables, así como disparadores y métodos de fabricación patentados especiales que le han permitido seguir compitiendo con éxito en un mercado tan difícil y exigente como es el de los rifles de cerrojo, sobre todo en EE.UU.

De hecho, se afirma que, por diseño, todas las versiones 110 son muy precisas, independientemente de su precio que, en España, oscilan entre unos 1.029 y cerca de 2.500 euros, por lo que hemos querido averiguarlo probando la más básica, que no es un rifle sino un paquete de productos o kit.


En vez del visor Bushnell, se utilizó para probar el rifle este Leupold VX-3HD 4,5 -14x50 porque, como es más potente, permite apuntar con mayor precisión a 100 metros.

Paquete 110 Engage Hunter XP

Efectivamente, Savage comercializa rifles 110 sin visor y también algunas versiones con visor y monturas y se da la circunstancia de que el rifle más económico y básico que fabrica lo ofrece en un paquete de productos que denomina 110 Engage Hunter XP y que consiste en su rifle más básico (terminado con caja sintética de color negro y partes metálicas pavonadas, salvo el cuerpo del cerrojo) equipado con un visor Bushnell Engage 3-9x40 de 1” montado (y puesto a tiro) con anillas y bases Weaver Grand Slam. Todo el conjunto tiene un precio de venta al público recomendado de 1.029 euros.


La prueba se realizó con un apoyo bench-rest a 100 metros. Demostró que el Savage 110 más básico puede hacer agrupaciones sub-MOA y MOA.

Pues bien, este visor Bushnell de serie no se utilizó en la prueba por considerar que 9 aumentos podían ser insuficientes para comprobar la precisión del rifle y poder compararla con otros modelos 110 mucho más caros que he probado, caso por ejemplo de 110 Ultralite que tiene un P.V.P. de 2.425 euros y cuya prueba se publicó en esta página hace un año aproximadamente, utilizando un visor Leupold VX-5HD 3-15x56.

En vez del visor Bushnell, utilizamos el Leupold VX-3HD 4,5-14x50 que aparece en las fotos y al que otro día le dedicaremos otro artículo porque no es caro para ser un Leupold (812,30 euros) y rindió muy bien como veremos a continuación. Es más económico que el utilizado para probar el 110 Ultralite, pero prácticamente tiene el mismo aumento máximo.


Detalle de la culata con cantonera flexible y empuñadura de pistola con superficies antideslizantes en los laterales. Se puede modificar su longitud utilizando espaciadores de cantonera de diferentes tamaños.

Rifle ‘10’

Pues bien, con este modelo de visor Leupold montado en un rifle del paquete Engage Hunter XP calibre .30-06 (está disponible en varios calibres, ver apartado de Especificaciones) y con cartuchos Remington Core-Lokt de 150 grains, probé el rifle y el visor al mismo tiempo en la galería de 100 metros del Club Deportivo Centro Madrid.

Primero comprobé que el Leupold corregía bien manipulando sus mandos, luego terminé de ponerlo a tiro y por último realicé varias agrupaciones de tres tiros sub-MOA y una MOA de 4 impactos (un cargador) que es la que se aprecia en la foto del blanco: tres tiros juntos dentro del parche y un cuarto impactó a la derecha y bajo, fuera del parche blanco que solo mide 20 mm de diámetro, por lo que estoy seguro que este cuarto tiro es un error de puntería mío que me vi incapaz de mejorar porque, aunque utilizo un apoyo tipo “bench-rest” de muy buena calidad, como tirador tengo mis (muchos) límites.

En cualquier caso, la agrupación está muy bien y casi mejor que la que conseguí con el 110 Ultralite si tenemos en cuenta que en aquella ocasión utilicé cartuchería Remington de competición (Premier Match) y en ésta una munición de buena calidad, pero de caza, por lo que considero que la prueba fue un éxito y que todos los 110 que he probado tiran muy bien, incluso el más básico.


La base del puntal es casi plana y tiene superficies antideslizantes en los laterales. La caja sintética del Savage 110 probado es más básica que la que tienen los rifles más caros, pero es ergonómica, agradable al taco y está bien dimensionada.

Patentes Savage

Según Savage Arms, el buen rendimiento que tienen en precisión todos sus 110 modernos se debe a que todas las versiones se comercializan con cajas (sintéticas la mayoría) que son ergonómicas y agradables de empuñar y realmente esto es importante porque si el rifle posee unos mecanismos y cañón excelentes pero su caja está mal dimensionada o es incómoda, no tiras bien.

Y la sintética de color negro del rifle del paquete Engage Hunter XP es la más básica de las que utilizan los 110 modernos, pero está bien dimensionada y es ergonómica. Más ergonómica que las cajas sintéticas corrientes porque presenta la particularidad de que se puede variar su longitud intercalando espaciadores (4) entre la culata y la cantonera, que además es flexible y amortigua bien el retroceso. Por otro lado, la empuñadura y los laterales del puntal poseen superficies antideslizantes que cumplen bien su trabajo y son agradables al tacto y el puntal tiene base plana, por lo que permite apoyar el rifle de forma estable, esto es, sin que tienda a ladearse.

El cañón de esta versión es de acero al carbono pavonado en negro y carece de rosca. Sin embargo, como el que utilizan todos los Savage 110 actuales, está estriado con una técnica especial denominada “Button Rifling” y perfectamente flotado mediante un encame de aluminio que Savage denomina “AccuStock”, dos características que contribuyen a la precisión del rifle, aunque no son únicas.


El cerrojo abre a 90 grados y posee indicador de mecanismo de percusión montado que sobresale por detrás de la nuez, palanca terminada en forma de bola con acabado antideslizante y cabeza flotante-autocentrante con expulsor activo y extractor.

Otra, también común a todos los Savage 110, es que el cañón se fija al armazón mediante una tuerca que permite ajustar con precisión el “headspace” —en castellano, cota de fijación o espacio de cabeza—, que es la distancia que existe entre el cierre y la zona de apoyo del cartucho en la recámara y que es una medida crucial porque, si la cota de fijación no es correcta, no se consigue una buena precisión.

Igualmente, y también como todos los Savage 110, posee un cerrojo con apertura a 90 grados, cuya cabeza posee expulsor activo, extractor y es flotante para que siempre quede correctamente apoyada en el cartucho y mantenga a éste centrado en la recámara, lo que también favorece la precisión. Posee indicador de mecanismo de percusión montado que sobresale por detrás de la nuez, cuerpo cilíndrico de acero inoxidable y maneta pavonada que termina en forma de bola con diseño antideslizante y queda bien separada del lateral del rifle. No obstante, el de la versión probada no es apropiado para cazar en movimiento porque, aunque expulsa y alimenta bien desde el cargador o manualmente (soltando un cartucho sobre el elevador del cargador, que es desmontable, y cerrando el rifle), el mecanismo de percusión no se monta con suavidad al levantar la palanca. Por tanto, aunque es un cerrojo robusto, completo y muy bueno, su mejor utilidad es la caza a rececho.


La cola del disparador “Accutrigger” tiene lengüeta de seguridad y se puede regular en peso entre 1,13 y 2,72 kg.

El 110 Engage Hunter XP está, como todos los 110, equipado con un disparador de muy buena calidad, lo que posibilita conseguir de su cañón todo su potencial de precisión: con un disparador patentado “Accutrigger” que prácticamente no tiene recorrido y es regulable por el usuario en peso entre 1,13 y 2,72 kg. Además, es un disparador muy seguro porque posee una lengüeta (“AccuRelease”) que impide que el arma se dispare si no se acciona.

Y ya que hemos tocado el tema de seguridad, cabe añadir que, por supuesto, el mando del seguro es ambidextro (como el del primer 110 de 1958) y seguro, valga la redundancia. Está localizado sobre la empuñadura, detrás del cerrojo y tiene tres posiciones: fuego, seguro sin bloqueo del cerrojo y seguro con bloqueo del cerrojo. No hace ruido.