Los Andanos

Munchausen

 

Esta fue la primera historia que escribí para un foro de Internet, fue una contestación a Pedro Piqueras, que andaba comprándose una escopeta de esas trombón, y que además hablaba bien del chorizo de ibérico mezclado con "venao", pecado este ultimo tan grave que para mi entender, en esta materia nada modesto, ronda más la zona del sacrilegio que la del pecado mortal normal y corriente, creo yo que quien cometa semejante desatino debe cuando menos confesarse con el penitenciario de Toledo y a juicio de este acudir a Roma en busca de absolución o no, depende de la cantidad de "venao" con la que se adultere esa delicatessen que es el ibérico puro.

Hola Pedro: Cuando uses la dichosa escopeta, que harás muy bien en llevar al Amazonas y venderla allí antes de volver, ganándole además un dinerete, no te olvides de probarla con perdigón del 4, si te plomea aceptablemente, como lo hacia mi Mosberg, es fantástica para determinados usos y en la corta distancia.

Que el embutido de marras les guste a los africanos, pues no me extraña nada, pero no les dejes probar el otro que a lo mejor cambian.

Sobre la precisión de las balas de escopeta, me contó Paco Basarán, anoche, una sensacional historia; recordaras que en Veinte Años de Caza Mayor, el Conde de Yebes escribe, en varias ocasiones, sobre su guarda, que fue un gran furtivo, Simón "El Andano", pues bien este era hijo de otro Simón, también "El Andano", caminaba un día este Andano Sr., tocado con uno de esos sombreros cónicos terminados en un borlón, bastante comunes en nuestras sierras centrales, en los finales del XIX y principios del XX, seguido por sus seis hijos varones, los Andanos Jr., cada uno con un largo escopetón de chispa al hombro, iban en fila india, camino de Dios sabe donde y a hacer solo Dios sabe que, el más pequeño de los Andanos Jr., y último de la fila, le dijo a su hermano precedente:

Te juegas algo a que le vuelo la bola al sombrero de padre.

No j... tú no tienes c..... para hacer eso.

¡¡Poom....!!, y la bola a hacer puñetas.

El Andano Sr., se vuelve y.... "Que sus estéis quietus c...., que nos sus andéis con gromas" y sin más continuo su camino.

No se ni la marca de la bala ni la de la escopeta, ni creo que nadie las haya sabido nunca, no creo que fueran de las "mejores del mundo", aún no se habían inventado, pero esta claro que en buenas mano cualquier cosa vale, primordial mantener la calma y dejar cumplir, y todo parece que los Andanos tanto Sr. como Jr. eso de mantener la calma, sabían hacerlo.

Probablemente, al igual que los africanos, los Andanos serian muy partidarios del chorizo de "venao", y capaces de mezclarlo con lobo, pero eran unos hombre muy hombres, aunque pelín bárbaros, "pa las gromas".

Como verás, excepto para los embutidos, no soy muy técnico, pero si un rato cuentista.