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Bruselas

La UE advierte a España: basta ya de cazar pájaros para enjaularlos

Tal y como viene denunciando desde hace años la organización conservacionista SEO/Birdlife , la captura de aves canoras en España (jilgueros, verdecillos, pardillos o pinzones entre muchas otras especies de fringílidos) contraviene las directivas europeas para la protección de las aves y la conservación de la naturaleza.

05/06/2018 | La Vanguardia | José Luis Gallego

La UE advierte a España: basta ya de cazar pájaros para enjaularlos Debido a ello la Comisión Europea ha vuelto a advertir al Gobierno de España de la infracción dándole un plazo de dos meses para prohibir su captura del medio natural, práctica que sigue realizándose en Andalucía, Aragón, Castilla-La Mancha, Extremadura, Galicia, La Rioja, Madrid, Murcia, la Comunidad Valenciana y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla.

Los fringílidos forman una de las familias más diversas de nuestras aves silvestres. Estos pequeños paseriformes, entre los que figuran algunos tan conocidos y populares como el gorrión o el canario, poseen en algunos casos un canto tan prodigioso que ha llevado desde tiempos ancestrales a una práctica muy arraigada en nuestra cultura rural: el silvestrismo.

La práctica de esta afición tiene se basa en capturar a estas aves en el campo mediante todo tipo de sistemas de trampeo (redes abatibles, parany, captura en nido, etc.) para enjaularlas, adiestrarlas y llevar a cabo competiciones de canto. Se trata de una modalidad de caza sometida a una estricta reglamentación y regulada mediante licencia, pero lo cierto es que el furtivismo es muy habitual.

Para regular esta actividad el gobierno solicitó a las autoridades europeas un período de adaptación con el fin de reducir las capturas progresivamente hasta derivarla a la cría en cautividad. Pero lo cierto es que eso no ha sido así.

Bruselas detectó que el permiso excepcional solicitado por España era en verdad un ardid para seguir burlando la Directiva de Aves, pues ni se estaban cumpliendo los compromisos aportados respecto al descenso de las capturas ni se estaba llevando a cabo el debido control de la actividad.

Ante esta situación la Comisión Europea abrió en 2017 un procedimiento de infracción por vulneración de la legislación comunitaria a España que ahora se ve agravado por un segundo aviso en forma de dictamen motivado que emplaza a finalizar con estas prácticas en dos meses.

Según la Comisión, las administraciones públicas españolas no están poniendo el debido empeño en derivar la práctica del silvestrismo hacia la cría en cautividad y acabar con la práctica de las capturas en el entorno, más bien al contrario parece que las excepciones solicitadas para adaptarse progresivamente a la normativa de la UE “pretenden continuar con dicha práctica a largo plazo”.

Según la documentación aportada por SEO/Birdlife, en el dictamen motivado de la UE se subraya que España utiliza el período transitorio solicitado (que debía acabar este mismo año) no con el fin de establecer un programa de cría en cautividad, sino con el de mantener las prácticas recreativas tradicionales de capturar especies protegidas por la ley en el medio natural, “algo inaceptable” según la Comisión.

La llamada al orden está basada en el gran número de especies capturadas durante el período de excepción solicitado, casi dos millones de ejemplares, y en el informe del propio Comité Científico del Ministerio, según el cual “la reproducción en cautividad de las aves fringílidas que se utilizan en silvestrismo no sólo es factible sino que además está ya muy extendida”.

Es más, según SEO/Birdlife, tal y como señala en su escrito de amonestación la UE, los cupos máximos de captura fijados para el período de adaptación no obedecen a la voluntad de mantener una población de cría en cautividad que haga viable la práctica, tal y como lo demuestra el hecho de que los ejemplares sustraídos del entorno hayan sido en su gran mayoría machos, que son los que cantan, y no hembras que serían las destinadas para la cría.

Para Nicolas López, responsable del programa de Conservación de Especies Amenazadas de SEO/BirdLife, “Esta información confirma que la verdadera finalidad de las autorizaciones concedidas ha sido la continuación de los concursos de aves canoras, en lugar de la constitución de una población cautiva viable”. Es más, según este investigador “en algunas comunidades como Madrid está incluso prohibida la captura de hembras”.

Los datos más recientes del Consejo Europeo del censo de aves comunes en Europa (EBCC, 2015) algunas poblaciones de fringílido que están capturando en España están en declive. Las poblaciones de pardillo común han caído un 67 % y las de verdecillo un 47 % y las de jilguero un 14 %, por lo que las capturas estarían agravando la situación de riesgo de estas especies.

Para Asun Ruiz, directora de SEO/Birdlife, “No se trata de demonizar, ni estigmatizar a ningún colectivo, ni de enfrentar a unos y a otros, sino de compatibilizar nuestro patrimonio cultural con la conservación de nuestro patrimonio natural. Los valores de las tradiciones y las aficiones son más que respetables, pero no pueden entrar en conflicto con la conservación de nuestra biodiversidad y deben ser sostenibles”.

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