Sobre las esperas nocturnas al jabalí

Rayón

 

Antes de nada, decirles que posiblemente el tema sobre el que a continuación voy a escribir les parezca ya demasiado manido, pues en los últimos tiempos se ha escrito sobre él lo habido y por haber. Y yo pienso que se ha escrito tanto en los últimos tiempos de las esperas nocturnas al jabalí, debido al "duende" que esta modalidad de caza tiene y a que es una modalidad que debido a la regresión sufrida por ciertas especies menores, muchos cazadores de menor están recurriendo a ella para matar el gusanillo de la caza.

Además creo, que esta modalidad de caza es el trampolín o el umbral para pasar de la caza menor a la mayor, pues hay muchos cazadores que al preguntarles si son de mayor o de menor, contestan que lo son de menor aunque de vez en cuando hacen alguna espera nocturna al jabalí.

La verdad es que no sé exactamente a que puede deberse, pero lo que sí he podido ver en los últimos tiempos es que cualquier publicación dedicada al tema de caza que ha caído en mis manos ha tenido en sus contenidos algún artículo, relato o historia dedicado a esta modalidad de caza, a las esperas nocturnas al jabalí.

De lo que también he podido darme cuenta, es que en esos artículos, relatos o historias escritas incluso por grandes plumas de la venatoria Española, se habla mucho de los mejores rifles, calibres, munición y del mejor visor o visores que se pueden emplear en las esperas, siempre claro está, basándose en sus buenos valores crepusculares. Incluso estos autores escriben, lógicamente, de los mejores guarros que ellos han abatido y de los lances en que lograron abatirlos.

Pero lo que he echado en falta en casi todos (por no decir en todos) esos escritos, son algunos consejos de cómo el cazador que se está iniciando en esta modalidad de caza debe comportarse, tanto a la hora de "registrar" el campo para averiguarle el viaje nocturno a algún solitario navajero, como a la hora de hacer un puesto y comportarse dentro de él esperando a que llegue el animal. Algo que a priori pienso que sería muy interesante para ellos, pues para saber que arma, calibre, munición, visor y hasta cantimplora son mejores para practicar esta modalidad de caza, con dirigirse a su armero de confianza pienso que tienen más que suficiente para saberlo, pues él ya le aconsejara el mejor equipo. Pero para aprender a comportarse en el campo practicándola, o bien necesitan de los consejos de otro u otros cazadores con experiencia en esta modalidad de caza, o tienen que aprender de sus propios errores y fracasos.

Pues bien, como yo aún no padezco ningún síndrome de prejuicios, critica, fracaso e incluso del ridículo, voy a tratar con mi torpe pluma y mis nulos conocimientos pedagógicos y didácticos de explicar a los cazadores que se están iniciando en esta modalidad de caza, los pocos conocimientos que a lo largo del tiempo he adquirido de ella.


"REGISTRAR" EL TERRENO

Lo primero que yo creo que se debe hacer para preparar las esperas es visitar la zona o zonas donde pretendemos hacerlas, pero siempre a primera hora de la mañana, que es cuando los rastros están frescos y los podemos distinguir perfectamente de los de noches anteriores. A primera hora las pisadas no están tapadas aún por el polvo que a lo largo del día va levantando el aire, por lo que como antes decía, se pueden distinguir perfectamente, algo que no suele ocurrir a última hora de la tarde, pues a esa hora ya nos pueden parecer todas iguales o del mismo día, sobre todo si ha hecho mucho aire.

Por otro lado, si el cazador va a última hora de la tarde a registrar cuando ya se está echando encima la hora de ponerse, lo único que puede hacer es dejar rastros por los alrededores que el marrano antes de entrar puede cortar y por tanto volverse.

Yo conozco cazadores, que me han contado que sin saber los motivos, ya que el aire les venía bien, se les ha vuelto un marrano bufando cuando ya estaba a punto de entrar a la zona de tiro, y que además me podían asegurar que a ellos ni los habían oído ni visto. Al preguntarles si habían andado antes de ponerse por los alrededores tratando de ver pisadas u otras cosas que indicaran que estaban entrando los marranos allí, casi todos me han contestado lo mismo, que sí, que antes de ponerse habían andado la zona para ver si entraban o no. Y esto les ha pasado por no saber que antes de ponerse no se deben dejar rastros recientes que luego el marrano pueda cortar, pues esto les hará recelar y además de no entrar espantarse.


DONDE PONER LOS ATRAYENTES

Otra cosa muy importante o la más importante que un esperista debe tener en cuenta cuando quiere hacer un cebadero o atraer un jabalí a un determinado sitio mediante algún atrayente, como puede ser el aceite quemado envuelto en fuel, es que en el lugar donde los ponga, el aire debe tener una buena salida, es decir, que no sea una hondonada o lugar "apantallado" donde el aire "revoque" con facilidad o haga remolinos, pues esta puede ser la causa del posterior fracaso en la espera. Estos sitios hay que buscarlos en altos u otros lugares donde el aire al tener salida no "revoque" y por tanto sople con fijeza.

Otra cosa que el esperista no debe hacer es echar el aceite quemado y el fuel en los troncos de las encinas o chaparros, pues esto además de poder secar la encina al insistir echando una y otra vez el "potingue", dificultará la perfecta visión del guarro por parte del cazador a la hora de tirar, pues éste estará metido debajo de la encina donde no entra la luz de la luna. En caso de "aliñar" algo con este "potingue", (de lo que yo no soy muy partidario) es mejor que sea una piedra, pues al guarro a la hora de entrar y rascarse le dará igual una cosa que otra, pero así además de no secar una encina, veremos mucho mejor tirar por estar dándole la luz de la luna perfectamente al guarro cuando se esté rascando.

Otra cosa que para mí hacen mal algunos cazadores (aunque posiblemente el equivocado sea yo) es poner el cebadero o atrayente en el centro de un claro muy grande para ver mejor entrar los marranos. Yo siempre he pensado y sigo pensando, que esto se debe hacer en un claro pero a pocos metros de una "raspa" de monte o piedras por las que el guarro pueda venir y entrar a él "arropado", pues aunque las piaras y los marranchones son más descuidados a la hora de entrar, los marranos viejos, los grandes navajeros, son muy reacios a atravesar grandes claros, sobre todo si hay luna. A estos animales viejos les gusta más entrar tapados con el monte, y antes de salir unos metros de él para llegar hasta el atrayente, pararse el tiempo que haga falta para escuchar y observar que no hay ningún peligro en la zona.


AVERIGUAR DE DONDE Y POR DONDE ENTRAN LOS MARRANOS

Otra cosa muy importante en las esperas es averiguar de donde y por donde nos pueden entran los marranos, pues hay casos en que lo hacen directamente desde los encames cuando salen de entre la espesura del monte y otras cuando regresan hacia ellos después de sus recorridos nocturnos ya de amanecida, ya que esto es muy necesario a la hora de elegir el lugar para hacer el puesto y la orientación que debemos darle a éste.

En los lugares donde les ponemos o hacemos los cebaderos, es fácil saber que los guarros mayoritariamente entran durante las primeras horas de la noche, pues es cuando buscan la comida por tener necesidad de ella, pero en los lugares donde les ponemos otros tipos de atrayentes, como puede ser el aceite quemado envuelto en fuel y en las bañas, esto puede cambiar, pues hay marranos que se rascan en estos sitios o entran a las bañas no cuando salen de sus encames a primera hora de la noche, sino a su vuelta hacia ellos por la mañana. De todas formas esto es fácil de averiguar si miramos bien sus rastros, pues a través de ellos podemos ver cuales son sus vereones de entrada y salida de estos lugares y la dirección que traen y toman los marranos cuando entran y salen de ellos. Lo anterior es aún más fácil de averiguar en las bañas, pues en ellas suelen dejar señales inequívocas, ya que en los vereones de salida suelen dejar chorreones de agua y barro, incluso el monte manchado y algunas encinas donde suelen rascarse después del baño también manchadas de él.

Digo lo anterior, porque hay cazadores que ven una baña muy tomada y, sin tener nada más en cuenta, se ponen a esperar los marranos en ella esa misma noche y ni los oyen. Y esto se debe a que no han tenido en cuenta lo anterior, pues si lo hubiesen tenido, no se habrían puesto por la noche, sino de madrugada.


HACER EL PUESTO

Una vez conocidos y tenidos en cuenta todos los detalles anteriores es cuando debemos hacer el puesto, pero claro, no sin antes tener también en cuenta la dirección en que en esa zona predomina el aire y sus cambios. Digo lo de los cambios, porque hay zonas donde durante el día sopla en una dirección y, sin embargo, al ponerse el sol y un rato antes de salir éste cambia. Donde yo hago las esperas el aire durante el día suele venir del oeste, pero cuando se pone el sol suele cambiarse un poco y venir más de hacia el sur, y al amanecer sopla todos los días solano, de ahí que tenga que tener en cuenta estas direcciones al hacer los puestos tanto de noche como de madrugada, de forma que venga de donde venga no me lo puedan cortar los marranos.


DONDE HACER EL PUESTO

Al puesto una vez observados todos los detalles que explicaba anteriormente solo tendremos que buscarle una buena ubicación. Lo debemos hacer a una distancia prudencial del lugar donde esperamos tirar el marrano, es decir, ni muy largo porque entonces no podríamos "fijar" bien el tiro y fallarlo, ni demasiado cerca porque entonces cualquier "revoque" de aire o un inoportuno movimiento nuestro puede poner en alerta al bicho y espantarse.

Otra cosa muy importante es hacer el puesto donde no nos de la luz de la luna directamente, es mejor hacerlo en un sitio "sombreado" y, si puede ser, con una mata u otro cualquier obstáculo por la parte de atrás que no deje ver a los marranos nuestra silueta al trasluz cuando nos asomamos por encima del puesto para apuntarles con el arma y tirarles.

Otra cosa a tener en cuenta, es que si el puesto lo podemos hacer unos días antes de ponernos en él es mucho mejor, pues así los marranos estarán ya acostumbrados a cualquier cambio de la fisonomía de la mata en la que lo hayamos hecho, ya que cuando notan algún cambio, bien sea de la fisonomía de una mata o del lugar, suelen recelar el primer día que lo notan e incluso no entrar.Una vez hecho el puesto debemos limpiarlo de ramas que podamos rozar por descuido, bien con el cuerpo o con el arma al intentar tirar, pues esto pude producir ruidos que espanten los marranos. Aunque lo más importante es limpiar de palitos y hojarasca seca la parte del suelo donde tengamos que poner los pies al estar sentados, ya que al pisarlos pueden también producir ruidos y espantarlos.


NO CONVERTIRNOS EN LEÑADORES

Lo que también debemos tener en cuenta es que al hacer el puesto no debemos convertirnos en leñadores, es decir, que debemos buscar una mata a la que no haya que retocar mucho cortándole demasiadas ramas. Aunque los puestos más delicados son aquellos que se hacen el mismo día de la espera en una baña que esté en un pequeño claro entre el monte, pues ahí al tenerlo que hacer por fuerza cerca de la baña, el marrano puede notar cualquier alteración de la mata en que lo hayamos hecho y no entrar. Ahí hay que tener especial cuidado en no poner ninguna rama con las hojas vueltas, es decir, con la parte de abajo de las hojas mirando hacia la entrada del marrano, ya que el colorido de la mata puede quedar alterado donde la hayamos puesto y notarlo también el bicho. Algo también muy importante al hacer el puesto en lugares como el mencionado anteriormente es no cortar ninguna rama de la mata dejando la parte blanca del corte hacia fuera, las debemos cortar a modo de boquilla de flauta dejando la parte blanca del corte hacia dentro, pues de lo contrario, con la luz de la luna se le verán los cortes perfectamente aún desde largo.

Para hacer el puesto encima de un árbol hay que tener las mismas cosas en cuenta, salvo las que por pura lógica al hacerlo encima de un árbol tengan que variar.


COMO DEBEMOS LLEGAR AL PUESTO

Aunque hay cazadores que dicen hacer las esperas desde el mismo coche, yo pienso que el coche hay que dejarlo a cierta distancia del puesto, escondido detrás de alguna matocada o en una hondonada que haga el terreno, donde no se puedan ver relucir a distancia sus cristales, embellecedores o incluso la pintura a consecuencia de la luz de la luna, pues hay veces que en estas condiciones un marrano puede detectar un coche desde muy largo.

Como al lugar del puesto se suele llegar para hacer la espera a última hora de la tarde, es muy importante hacerlo en silencio, sin hacer ruido alguno, pues puede que algún tempranero marrano se haya movido ya de su encame y venga de camino hacia el cebadero, baña o lugar donde pretendamos cortarle el viaje. O incluso que ya ande por las cercanías esperando que se vaya perdiendo un poco la luz del día para entrar y lo espantemos. Y lo malo no es eso solamente, que espantemos a ese, sino que todos los que después vengan a entrar, al cortar los rastros de la espantada se vuelvan y no nos entren, pues eso es lo que en la mayoría de los casos suelen hacer.


COMPORTAMIENTO EN EL PUESTO

Lo primero que debemos hacer nada más llegar al puesto, es (además de comprobar la dirección en que sopla el aire) sentarnos en él y comprobar si vamos a estar lo suficientemente cómodos como para aguantar unas cuantas horas, pues si no lo estamos, al final estaremos toda la noche moviéndonos y haciendo ruidos. Después de haber comprobado lo anterior, lo que se debe hacer es tomar referencias antes de que se haga de noche de algunas matas o piedras para marcarnos distancias, pues cuando se hace de noche parece que todo está más largo de lo que realmente está. Por otro lado es conveniente fijar las zonas donde debemos tirar el marrano cuando nos entre, pues si ya tenemos pensadas algunas cosas de las que pueden ocurrir posteriormente, las improvisaciones y, por tanto los fallos, serán menores.

Aunque lo más importante de todo en el puesto es estar totalmente en silencio y sin hacer ruidos, aunque nos parezcan pequeños, pues además de que en la noche se oyen a mucha más distancia que durante el día por el silencio reinante en la sierra, los marranos un ruido que nosotros no oímos a dos metros, ellos lo oyen a distancia. Hay quien presume de fumar en el puesto sin que los marranos le puedan ver jamás el ascua del cigarro, yo el primero, pero de lo que no se dan cuenta es del chasquido que da la polea del mechero contra la piedra de éste al encender un cigarro, un ruido que puede ser perfectamente oído por un marrano en el silencio de la noche a cierta distancia.

Otra cosa que hacen algunos esperistas novatos es oír la radio a través de unos auriculares en los puestos, algo que además de distraer su atención y no dejarlos oír el ruido provocado por la entrada de un marrano que al final los puede coger desprevenidos y jugársela, en el silencio de la noche también puede ser oído por los marranos. Si piensan lo contrario solo tienen que hacer la prueba, pongan uno de estos aparatejos en funcionamiento, le suben un poco el volumen, lo colocan con los auriculares puestos a un par de metros y ya verán como en el silencio de la noche en la sierra oímos su murmullo perfectamente.

Otra cosa muy común en algunos cazadores es llevar sombreros o gorras cargadas de relucientes insignias de chapa, algo que yo no aconsejo para nada, pues al mover un poco la cabeza si nos está dando la luz de la luna pueden verse relucir a distancia. Y luego aunque parezca una tontería tenemos la ropa a emplear en las esperas, que siempre debe ser de la más cómoda y que no haga ruidos. Al puesto no es aconsejable llevar vestimentas tipo impermeable de esas gruesas que hacen un montón de ruidos cuando nos movemos y rozan en algo, ni vestimentas estrechas que nos "ahoguen" demasiado, pues cuando se lleva demasiado tiempo sentado en un puesto en la misma postura, entre los nervios de la espera y la incomodidad que a veces provoca la dureza del catrecillo o de una piedra, podemos sentir la sensación de no caber dentro de ella, que en tan solo unas horas hemos engordado un montón de kilos.


OJO CON LOS FAROS Y LINTERNAS PARA TIRAR

Con los faros y linternas para ver tirar hay que tener mucho cuidado, en principio porque en la mayoría de las comunidades está prohibida su utilización y, en segundo lugar, porque a veces se pueden convertir en verdaderos "espantamarranos" si no se manejar bien.

Las parábolas de estos cacharros suelen relucir mucho, y si nada más oír o ver el marrano ya estamos con el arma y el foco moviéndolos por encima de la mata de un lado para otro, lo más seguro es que los marranos lo vean y se espanten. Yo personalmente cuando he utilizado faro para ver tirar, el arma no la he sacado nunca por encima del puesto en dirección al marrano, sino que la he sacado con mucho cuidado hacia donde éste caminaba y he esperado a que llegase a la línea de tiro que yo había marcado con el arma, y una vez que ha llegado a ella, lo he apuntado y encendido el foco tan solo un segundo para acabar de afinarlo y soltarle el tiro, pues aunque los marranos a veces se espanten al encendérselo por haber sido antes enfocados con ellos, siempre suelen quedarse "tiesos" mirando la luz al encendérsela un instante ante de espantarse, justo el instante que necesitamos para acabar de afinarlo y soltarle el tiro.

De todas formas, cuando no se conocen bien las reacciones de los marranos al enfocarlos, hay veces que el cazador novato se precipita y falla el tiro, pues hay veces que al encenderle el faro cuando van andando los marranos no se paran, sino que por el contrario dan un pequeño "atestón" de unos pocos metros para luego pararse a mirar. En estos casos lo mejor es esperar a ver si se paran o a tenerlos bien "cogidos". Pero si no estamos seguros del tiro, es mejor no tirarles y dejarlos marchar, pues después nos puede entrar otro y tirarlo.

La verdad es que los marranos al ser enfocados pueden hacer cosas que nos dejen muy extrañados, de ahí que yo siempre aconseje que si se puede tirar con seguridad sabiendo a que le tiramos sin necesidad de utilizarlo mejor.

A mi personalmente los marranos me han hecho de todo, desde venirse hacia la luz mirándola como bobos, hasta salir corriendo y chillando nada más verla, posiblemente porque alguna otra vez al encendérsela alguien, le haya andado el tiro muy cerca o incluso lo haya alcanzado de forma leve y se haya curado de él después. Y otras veces, aunque no muchas, posiblemente un par de ellas o tres, al enfocar hacia donde estaba oyendo alguno, el animal ha salido de detrás de la mata donde estaba y yo no lo veía, y se me ha puesto delante para ver que era aquella luz.

Así que aunque yo prefiera las noches de poca luna para hacer las esperas porque es cuando más confiados andan los marranos por la sierra, pienso que es mejor por razones de visibilidad hacerla cuando la luna alumbra bien.


FORMAS DE ACTUAR DESPUÉS DEL TIRO

Cuando tiramos es muy importante aunque el marrano se haya desplomado seguir con el arma en posición de tiro y muy pendientes de él, pues al mínimo intento de levantarse para emprender la huida no debemos tener duda alguna en soltarle un segundo tiro, pues siendo de noche como es cuando se hacen las esperas, como un guarro se nos marche de la "clara" donde podemos tirarle, después se puede complicar todo y no cobrarlo.

Por eso cuando se tira con faro es aconsejable no apagarlo después de tirar, ya que si así lo hacemos nos quedamos deslumbrados sin poder controlar al guarro.

También yo aconsejo siempre, que si el guarro sigue moviéndose después del tiro, aunque no pueda levantarse es conveniente salir del puesto con mucha cautela y en total silencio y acercarnos a él poquito a poco con el arma preparada para no tener sorpresas, pues aunque se encuentre así, puede intentar la huida y lo que aún puede ser peor, arremeter contra nosotros. Y si vemos cuando nos acercamos a él que no puede levantarse pero que aún sigue vivo, lo mejor es rematarlo, ya que así además de evitarle una larga agonía y sufrimiento, evitaremos cualquier sorpresa.

Por otro lado hay quien es demasiado efusivo y al ver el marrano tumbado empieza a decir cosas como: ¡Ya era hora hombre! ¡ Al final te conseguí! y similares frases, algo que yo no aconsejo hacer a nadie, en principio porque hay guarros que aún estando con fuerzas para poderse levantar del tiro no lo hacen si no oyen ruidos, pero de las voces de un humano no solamente le pueden hacer sacar fuerzas para emprender la huida, sino para arremeter contra él como ya conozco algunos casos que no voy a contar ahora por no extenderme demasiado.


QUE HACER CUANDO VEMOS QUE EL MARRANO ESTA MUERTO

Bueno, yo como soy un cazador que le gusta aprovechar la carne de los animales que cazo, lo primero que hago además de meterle algo en la boca para que luego no se le queden las quijadas cerradas, es caparlo o castrarlo, ya que con ello se evita que luego su carne pueda tener demasiado olor y sabor a "montuno". Y, si ya me quito del puesto por dar la espera por acabada, lo primero que hago es retirarlo un poco del lugar donde lo he abatido y quitarle el mondongo y las vísceras, es decir, acabo de aviarlo.

También hay quien prefiere hacer esas faenas una vez transportado el bicho para que no le manche demasiado el coche, pero si esto se hace así, tampoco debemos demorar mucho la faena, ya que no es muy aconsejable.

Pero es que luego hay otros que hacen otra cosa, pues como se suele decir que del cerdo se aprovecha todo, ellos lo que hacen es llevar el animal a un determinado lugar para dejar los despojos y así hacer al día siguiente una segunda y divertida espera, pero no a los marranos, sino a los zorros cuando al día siguiente van a comerse esos desperdicios.

Y ya para terminar, pues la cosa ha sido demasiado larga, decir que si alguien ve todo esto como una tontería por mi parte, solo quiero recordarle lo que decía al principio, que para nada me considero un experto en el tema y, aún menos, un gran pedagogo como lo suelen ser los profesores de algunas escuelas de caza.

Ah, una aclaración, estos consejos de comportamiento en las esperas son para cazadores que las hacen en lugares donde los marranos además de ser totalmente salvajes ya tienen algunos sustos dados y una buena escuela de supervivencia

 

P.D. Dedicado a Diego y, como no, a Zorzal por aquello del transistor en el puesto.

 

Comentarios (3)

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ESPERAS DE JABALI
POSTAS DEL 12
05/03/2006 1:33:01
TE RECOMIENDO QUE LEAS MIS ARTICULOS DE LA REVISTA CAZA Y PESCA, SOY ALBERTO MARTIN ESTEVEZ, LEELO EN LOS NUMEROS, 667, 685, 688
acer un comentario
jorge agrafojo vazqu
05/07/2010 14:19:24
boi acerte caso aver si tengo suerte y gracias por compartir loksaves,aver si me ago con 1 guarro kese rie de mi
Especialmente listos
Fran Mateo
20/11/2010 2:44:42
Saludos rayon, he de decirte que he leido tu articulo y me parece interesante, tambien he de comentar que aunque estoy de acuerdo en casi todo lo que dices no es menos cierto que discrepo en algo. Dices que fumas en el puesto? comentando que el mayor problema puede ser el ruido de encender, mi experiencia personal no es muy extensa pero te dire que por lo menos donde yo hago mis esperas no es nada recomendable, si el ruido se oye ....el aroma del tabaco perdura muchos minutos en el ambiente y en la zona donde yo vivo y los espero te aseguro que si te enciendes un cigarrillo.......te puedes tambien tomar un cubata pero en el bar del pueblo pues la espera sera inutil. De todos modos es solo mi opinion y experiencia y evidentemente no definitiva.
Para terminar te dire que hace unos minutos que he acabado una espera hace 1 hora, tengo la suerte de que apenas 300 metros de mi casa rondan a menudo, llevo 1 mes detras de un "genaro" que veo sus pisadas y sus marcas muy amenudo, calculaba que podia ser grande pero esta noche lo he visto!! y es un bicharraco!! lo he tenido como a 25 metros y no le he podido tirar con garantias de exito y lo he dejado ir..ya volvera, es especialmente listo, lleva un mes comiendo cada noche sin faltar praticamente ningunay como seran de listos que ha estado dando vueltas al cebadero como 6 o 7 minutos y cuando ya pensaba que lo tenia........bufada y patas!! son especialmente listos repito. saludos.

 

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