Vektor H5, curiosidad sudafricana

No me cansaré de insistir en que África ofrece muchas sorpresas, incluso cuando alguien te dice que te va a enseñar un rifle con el que va a cazar esa mañana y te encuentras con una peculiar versión de un fusil de asalto sudafricano en calibre .223 Remington que, para mayor sorpresa, funciona por un mecanismo de corredera. Pensé que también a ustedes les gustaría verlo.

Luis Pérez de León

Luis Pérez de León
Director de la revista Armas Internacional

26/09/2012

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Lo cierto es que no me esperaba un arma como esta cuando Gerhardo Esteneekamp salió de la casa principal de su campamento con el rifle del calibre .223 que iba a utilizar una de las señoras que estaba en aquellos días en Elandsbosch para abatir un antílope de mediano tamaño, en concreto un bleshbuck.

Después de los varios rifles CZ o Voere que ya conocía entre los de mi amigo sudafricano, y hasta de otros de los cazadores profesionales que trabajan para él (incluido el que empleó nuestra amiga Jessica para abatir un par de buenos trofeos, como les comenté en el número anterior), me sorprendió mucho verle aparecer con lo que en un principio identifiqué como un fusil Galil israelita, aunque rápidamente hubo algunos otros detalles que siguieron sorprendiéndome bastante.

En primer lugar, el cañón me pareció desproporcionado por su longitud, pero, sobre todo, era curiosa la separación entre el armazón y el guardamanos que le daba un aspecto extraño, como si le faltara algo. Ya supondrán que sólo pasaron segundos hasta que lo tuve en mis manos, cuando comprobé que le faltaba una pieza que fui a accionar de inmediato antes de manipular el arma. Durante un par de segundos busqué la palanca de montar para comprobar que la recámara estaba vacía (como siempre hay que hacer cuando alguien pone un arma en tus manos) pero resultó que, simplemente, no había palanca.

Casi al mismo tiempo es cuando comprendí el por qué de aquel guardamanos desplazado, y hasta por qué había una "chapa" que desde él se introducía en el chasis del rifle... funcionaba por acción de corredera.

De Israel a Sudáfrica

Hace ahora casi treinta años que la que se llamó Fuerza de Defensa de Sudáfrica (SADF) adoptó el fusil de asalto denominado R4 en calibre 5,56 mm (.223 R), reemplazando a la versión de fabricación nacional que se había producido del fusil FAL de origen belga en calibre 7,62x51 (.308 W) y a la que se llamó R1. El entonces nuevo R4 fue fabricado por la empresa Denel Land Systems y era una variación del Galil ARM israelita que se producía bajo licencia en Sudáfrica.

Sin duda que el R1 mantenía la inspiración de su diseño en el del soviético AK-47 de segunda generación, con su armazón fabricado en chapa de acero estampada, un rasgo que abarataba y hacía más rápida la producción que los originales en los que esa pieza se mecanizaba desde bloques de acero.

Dos de las variaciones más significativas introducidas por los sudafricanos se encontran en la cantonera, fabricada en material sintético en vez de en acero o madera, material que asimismo se empleaba para construir el cargador con capacidad para 35 cartuchos, son variaciones que servían también para aligerar en bastantes gramos el arma, pese a que se había extendido la longitud de la culata, habida cuenta de la mayor altura y corpulencia de la mayoría de los soldados sudafricanos en comparación a los israelíes. También se fabricaron cargadores con capacidad para 50 tiros. El cañón de 18,5 pulgadas de longitud se hizo asimismo más robusto.

Del R4 se producirían diferentes versiones (R5, R6, LM4, LM5, LM6), diferenciándose principalmente por la longitud de cañón y tipo de culata (también plegables) y por el modo de funcionamiento, existiendo también las semiautomáticas para empleo policial o para uso civil. De hecho las autoridades autorizaron a la empresa Armscor a dejó de producirse cuando el Apartheid desapareció en aquel país. Hoy día no pueden poseerse rifles semiautomáticos en Sudáfrica.

Pero seguro que habrá ocasión para que podamos extendernos sobre los fusiles y otras armas militares desarrolladas en aquel país, mientras que hoy conoceremos un poco más a este peculiar H5 fabricado por la empresa Vektor, una marca sudafricana de la que en España conocimos varios modelos de pistolas, cuando la empresa alemana Kettner se estableció también en nuestro país con importantes tiendas, siendo distribuidora para Europa de Vektor.

Volviendo al H5, este modelo se fabricó con cañones de 18 y 24 pulgadas, y con varias versiones de culatas, pudiendo elegirse entre las de madera, sintéticas, o de esqueleto y plegables. El rifle se esportó también a otros países como EE.UU. y Australia.

El diseño del fusil militar del que deriva el H5 incluye un selector de tres posiciones (tiro, seguro, y ráfaga) justo por encima del pistolete (y muy distinto al del AK), mientras que en el H5 nos encontramos con un pequeño pestillo de dos posiciones dentro del guardamontes. Como dijimos, y es lógico en armas con este tipo de mecanismo, no existe ninguna palanca de montar, sino que es la propia acción de la corredera la que desplaza el cierre hacia atrás al mover el guardamanos. Sin embargo, en ese momento nos encontramos en este rifle con otra curiosidad, puesto que se aprecia una notable resistencia para echarlo hacia atrás, y es que el cierre mantiene un potente muelle de recuperación. Es un detalle que sin duda "ayuda" en el momento de la alimentación y cierre de la recámara, pero al que hay que acostumbrarse un mínimo ya que la repetición de los tiros resulta bastante dura, aunque el gatillo no estaba mal, largo y con una tensión que estaría en torno a los dos kilos, pero sin roces ni enganches.

El cargador del que dispusimos era el modelo fabricado para 12 cartuchos (también existe para 5, además de los militares de mayor capacidad: 20, 35 y 50).

Como se ve en las fotos, esta versión carecía de cualquier aparato de puntería "propio", teniendo montado un muy veterano visor de seis aumentos que, pese a todo, cumplía su minsión.

Los siete balas que disparamos apoyados para comprobar la puesta en tiro a 50 metros confirmaron que la agrupación apenas de salía del 10 en la diana.

Era un arma curiosa en la que además destacaba un más que notable peso, protagonizado sin duda por el grosor de la chapa de acero de que está hecho en gran medida. Por cierto, la señora cazó su bleshbuck.

Luis Pérez de León

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Ficha técnica

Origen: Sudáfrica.
Designación: Rifle Vektor H5 de
Funcionamiento: repetición por corredera. Cerrojo giratorio multitetón.
Fabricante: Lyttleton Engineering Works, (hoy Denel Land Systems) Bloemfontein. Sudáfrica.
Calibre: 223 Rem (5,56x45).
Capacidad cargador: 12 cartuchos, el mostrado en este artículo.
Largo del cañón: 18" ó 24".
Peso en vacío: 4,3 Kg.
Longitud total: 100 cm, con la culata extendida.
Miras: No existen miras metálicas en la versión probada.
P.V.P.: Modelo descontinuado.