Cartuchos y chokes en el inicio de la temporada

Por estas fechas la cabeza no deja de darnos vueltas pensando dónde vamos a ir el primer día, buscando ocasiones para preguntar a los compañeros acerca de por qué zonas se ve más caza, y por si fuese poco todo este desvelo, no dejamos de pensar en este o aquel cartucho, en si es mejor salir con la paralela o la repetidora, en los chokes, en las distancias, en que dicen que el plomeo llega de esta manera a partir de tal distancia... ¡Qué lío!

Paco Mateo | 04/11/2008

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Creo que lo mejor es centrarnos por un rato en comentar ciertos aspectos acerca de la munición y los chokes más adecuados para las primeras jornadas de caza en la temporada general, y más adelante, según pida el campo, podremos ir cambiando si lo estimamos necesario. Y un consejo: no hay que complicarse demasiado.

Para los cazaderos donde el tiradero es habitualmente más lejano la mejor elección la tenemos en una escopeta de dos cañones

En efecto, habitualmente damos demasiadas vueltas a todo este lío de medidas, chokes, largo de cañón, cargas, números de perdigón, alcance efectivo, ánimas sobredimensionadas, chokes exteriores e interiores... ¡cualquiera se vuelve loco un día de estos! Lo importante es contar con una escopeta bien medida y ajustada, arma en la que tengamos confianza, pensar que tal vez a los compañeros hay otras escopetas que les van mejor, pero que la nuestra es la mejor para nosotros, y buscar cartuchería con la que podamos salir convencidos al campo, sea a perdices, a conejos, liebres u otras piezas, de forma que con esa confianza en el equipo, nos liberemos de la pesada carga de la duda sobre chokes, perdigones...

Estamos en los comienzos de la temporada y todo apunta a que este año tenemos caza como para estar en tensión cinegética hasta el último día de la temporada, así que lo que debemos hacer es apostar por una buena munición, ya conocida, probarla estos dias previos en una plancha de plomeo a ser posible (casi todos los campos de tiro al plato tienen este tipo de plancha), y salir a cazar sabiendo cómo plomea nuestra escopeta con ella, a qué distancia podemos tirar con éxito, qué prestaciones vamos a lograr.

La elección de los chokes a emplear también suscita sus desvelos correspondientes, hay quien duda hasta el último momento en si montar *** o ** ya en el primer día (¿,y si salen largas las perdices?), sin pensar que las diferencias entre los chokes consecutivos son mínimas, lo que sí puede ofrecer efectos muy distintos son los cartuchos que disparemos con uno u otro choke, de ahí que hay que probar para encontrar nuestro equilibrio.

Recordemos, no nos empeñemos en que todo sea una cuestión de choke y distancia efectiva de tiro, la munición, por los diseños actuales, tienen mucho que decir en el comportamiento del disparo de escopeta, así que a buscar esa relación óptima para nosotros; hay cartuchos que en chokes de **** se comportan como otros en chokes de **, y otros que en principio sólo sirven para distancia corta y media, que en determinadas escopetas rinde a la perfección para el segundo disparo, a distancia ya algo larga.

Aprovechemos estos primeros días para cazar con cargas moderadas y perdigón adecuado, ahora los perdigones de 7, 7,5 y 8 son los mejores, rinden muy bien en todas las distancias siempre que tiremos correctamente, y nos ayudan más a colgar caza que si empleásemos perdigón grueso.

Recordemos: chokes medios como norma general, cartuchos suaves y de carga media, perdigón más bien menudo, ganas de andar en el llano y atención máxima en el monte, busquemos la caza en su distancia adecuada de tiro y no tiremos por probar. Cartuchos de confianza en la canana y nuestra escopeta veterana en guardia media, atentos a nuestros perros, y no hay que dar muchas más vueltas al asunto.

El perdicero del llano

Tenemos muy metido en la conciencia que para cazar perdices en el llano hace falta un cartucho de carga elevada y chokes muy cerrados, estar corriendo todo el día detrás de las perdices y aprender a tirar lejos, si es que queremos colgar algunas piezas. ¡Falso!, y más a principio de temporada.

Cada terreno tiene su perdiz, y cada zona se caracteriza porque los pájaros suelen tener comportamientos diferenciados en algunos aspectos, las perdices no se comportan igual en todo el país, y si nuestro coto está caracterizado por ser de terreno llano, descubierto, y con perdices como para tenernos de acá para allá toda la temporada, tenemos que descubrir la mejor forma de cazarlas y buscar nuestro equilibrio en escopeta y cartucho.

Al menos hasta mitad de temporada tenemos dos opciones en cuanto a gramaje que nos van a cubrir perfectamente todas nuestras necesidades: 32 y 34 gramos. Comencemos con el de 32 gramos, poco entendido por muchos cazadores que ven en ellos tan sólo una alternativa para la tórtola o el zorzal por llevar poco plomo y ser muy suaves.

Tienen razón, lo que ocurre es que no interpretan bien las características. El cartucho de 32 gramos cumple con lo que el perdicero necesita, es suave y con una carga que plomea a la perfección en calibre 12, recordemos que es su peso de referencia, es decir, en teoría, la carga con la que mejores prestaciones vamos a obtener. Este equilibrio, buena velocidad, y perdigón de 7,5 y 7 van a provocar que más de una perdiz que salte por encima de los 30 metros caiga como un trapo, así de claro, porque así es la realidad.

Por sistema, casi todos los fabricantes cargan tacos con copa contenedora de acción más bien cerrada, buscando buenos agrupamientos con esta carga precisamente en torno a esta distancia comentada, por lo que jugando con los chokes de nuestra escopeta vamos a obtener buenos  resultados cazando  en viñas, barbechos, rastrojos y laderas suaves, terrenos donde en las primeras jornadas las perdices salen largas pero a media mañana, con la presión necesaria, terminan amagándose y saliendo más cerca, a tiro.

El cartucho de 34 gramos en el comienzo de la temporada tiene sus adeptos porque hay terrenos y circunstancias donde esta carga rinde mejor que la de 32 no por el peso sino por, sobre todo, la apertura del taco, generalmente algo menos cerrado que el empleado en los cartuchos de 32. Así, para el aficionado que va a cazar en zona de llano con asomadas, con vaguadas, con pájaros revolados de vez en cuando, con piezas de pelo, en cotos donde la pámpana facilita que las perdices aguanten y salgan a media distancia aunque sea a última hora de la mañana, el cartucho de 34 gramos rinde muy bien y ayuda mucho a lograr el cupo de perdices. Y sin duda, perdigón de 7.

A la llanura se le teme porque a menudo no se caza bien y se quiere tirar demasiado pronto, lo que provoca que por sistema muchos cazadores comiencen la temporada con chokes cerrados y cartuchos de mucha carga como comentábamos. En estas fechas podemos mover muy bien las perdices y aprovechar las zonas querenciosas para tirar a buena distancia, así que vamos a trabajar para lograrlo.

De esta forma, cazando en mano y en zonas donde como hemos comentado hay irregularidades, asomadas, o las perdices tienden a aguantar, 34 gramos y *** puede ser la mejor combinación; para el cazador al salto, que se mueve bastante para poder orillar las perdices e intentar irlas sacando chorreadas para tirar con más garantías, un buen cartucho de 32 gramos y * ó ** si el terreno tiene mucha perdiz vieja que no aguanta la distancia, o cazamos con mucho aire en los primeros días.

Si cazamos con escopetas de dos cañones, en las primeras jornadas sin duda *** y ** sería la mejor elección, por lógica, *** y * en escopetas de chokes fijos, jugando un poco con los cartuchos, pues a menudo se saca más provecho con un cartucho de 34 gramos en el primer cañón y uno de 32 en el segundo, aunque a algunos les parezca que debe ser al contrario.

Conejos en postura

Debemos apostar por unos buenos cartuchos, probarlos estos días previos en una plancha de plomeo a ser posible

Ésta es la otra modalidad típica de nuestros campos, practicada por miles de aficionados que cada jornada acuden al coto con su recova de podencos o sus perros de rastro y levantadores, cubriendo las posturas más querenciosas para poder tirar a los conejos y perdices que mueven y levantan sus perros entre el monte bajo y la frondosidad de los manchones.

El tiro al conejo en estas circunstancias se ha entendido siempre que debía ser a tenazón, por dar muy poco tiempo el conejo para que apuntemos, de ahí que los conejeros más especializados buscasen escopetas abiertas, de cañones cortos, buscando precisamente ajustar el tiempo de reacción y encare con las décimas en las que se veía el conejo.

Pasados los tiempos en los que los cartuchos que empleábamos eran de forma mayoritaria de taco de fieltro o de corcho y estas escopetas abiertas cumplían a la perfección su misión de provocar una rociada amplia y cercana, justo lo que se perseguía, hoy en día debemos barajar algunas opciones para encontrar ese mismo efecto pero en nuestras escopetas de cañones más largos y mucho más cerradas.

Para cazar conejos hay que valorar muy bien la distancia de tiro, hay posturas en las que vamos a tirar entre diez y quince metros, otras en las que los conejos pasarán por encima de esta distancia, y cazaderos en los que incluso debamos tirar por debajo de los diez metros en muchas ocasiones y esto es muy problemático.

Comencemos por la distancia más corta, ahí hay que afinar bien montando chokes abiertos de ***** o cilíndrico en la escopeta (para esta distancia la mejor elección es la semiautomática) y vamos a cargar un cartucho de 30 gramos en novena, posiblemente la mejor elección para distancias muy cortas, aunque estos lances siempre son muy problemáticos.

Otra opción está en los dispersantes, deberemos emplear también cargas medias y perdigón fino pues estamos tirando a la distancia en la que incluso con un cartucho normal todavía veríamos volar el taco... En estos cazaderos problemáticos por la corta distancia de la postura, además de otros como las laderas de esparteras muy cerradas donde debemos tirar muy cerca, es importante poder cubrir bien el escape del conejo con una buena amplitud de plomeo, y para ello y para provocar más dispersión, debemos tirar perdigón muy fino.

En las posturas donde la distancia de tiro es ya más normal y donde ésta es variable —pues tendremos claros entre matas, rocas o pedregales por donde los conejos no entrarán, pasillos entre matas, etc.—, es mejor montar un choke abierto y tirar con munición que abra bien y según pida el choke, esto es, emplearemos cartuchos bien con taco de fieltro (los hay de entre 30 y 36 gramos) o con taco de plástico pero sin copa, modelos que plomean muy bien en las distancias medias, y abaten de forma muy segura los conejos.

El cartucho de 32 gramos cumple con lo que el perdicero necesita, es suave y plomea a la perfección en calibre 12

Con este tipo de cartuchos podemos tirar sin problema alguno con **** e incluso con *** si las posturas son en asomadas o en altos, y vamos a abatir la mayoría de los conejos que entren, evitando el plomeo a veces poco controlado en la distancia media de los perdigones de los dispersantes. Como opciones y según lo espeso del tiradero, podemos emplear octava o séptima, esto va en gustos, incluso hay conejeros que en zonas de mucha mata, con aulagas muy apretadas, tiran por sistema siempre con sexta.

Hasta ahora la escopeta que mejor nos puede servir sería una semiautomática de cañón algo más corto de lo habitual, en torno a los 66 cm., bien medida de culata (mejor algo corta que un dedo larga de más), y por supuesto chokes intercambiables, aunque una buena opción para el conejero que siempre caza lugares similares, incluso arroyos y cañadas, sería una semi con cañón de **** fijas, con esta combinación cubriría todas las salidas de la temporada, incluso la media veda, el descaste y algún día de caza al salto o en mano, siempre se puede jugar con el cartucho...

Para los cazaderos donde el tiradero es habitualmente más lejano la mejor elección la tenemos en una escopeta de dos cañones, pues cubriremos los conejos que entren o crucen cerca con un cañón más abierto, mientras que con otro más cerrado cortaremos el paso a los que pasan más retirados, algo muy habitual, y que con una semiautomática no se logra con los mismos resultados.

Una paralela o superpuesta de cañón de 66 cm., con **** y ** va de maravilla para estos terrenos donde se anda más para cubrir posturas, y donde lo mismo nos entra un conejo a quince metros por debajo de la piedra donde estamos que lo vemos cruzar por la ladera de enfrente al lugar donde estamos apostados.

Para esta escopeta y en estas circunstancias lógicamente hay que decantarse por dos cartuchos diferentes según el tiempo, pero en estos comienzos y teniendo en cuenta que todavía cazaremos algunos domingos con calor, un cartucho de 32 gramos y octava para el cañón más abierto (también podemos tirar 34 gramos en cartuchos que no sean muy cerrados), y otro de 30 ó 32 en séptima para esos conejos algo más retirados (pensemos que tiramos con **, y llegamos de sobra con estos gramos), son una buena opción.

Paco Mateo
Fotos: Archivo Cazar Más
3 comentarios
04 nov 2008 16:14
blau_
pero para cuando uno respecto a la becada por los montes del norte, cerrados,con mucha maleza y con muchas ramas entre el cazador y la becada???
16 dic 2008 18:05
moisrc
yo estoy en un coto de caza y no hemos cazado mucho ,hemos cazado 3 conejos y 3 perdices es increible busco coto en almeria
31 jul 2011 23:54
calvochavez

 

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En el número de noviembre:

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  • Land Rover Freelander 2
  • Steiner Cobra Todo al detalle
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¿A qué distancia caza nuestro perro?

Este dato es importantísimo para poder configurar bien nuestro equipo, y a menudo se deja pasar por alto, pues no reparamos en ello. Pensemos que un cazador al salto con una semiautomática con **** en los primeros días y un perro que cace largo, a tiro pero por encima de los cuarenta metros del cazador, va a provocar que la mayoría de los lances no concluyan con pieza abatida, salvo con aquellas piezas que nosotros mismos sorprendamos y nos salgan muy cerca, caso de una perdiz en una asomada o un conejo en una cañada. Sobre todo en el llano, y también en la sierra, si nuestro perro tiene un ritmo de caza amplio y fuerte, debemos cerrar chokes y emplear cartuchos rápidos y de carga media para cumplir rápidamente con las piezas que salten por delante del perro, única forma de lograr abatir alguna.  Sin duda, en estos casos una escopeta de dos cañones con *** y * o *** y ** nos ayuda a abatir mucha caza de la mano de cartuchos de calidad de 32 gramos, son una combinación casi perfecta para quien tiene que tirar a punta de distancia máxima frecuentemente. Para quienes cazan con un perro que trabaja más cercano los chokes medios son la mejor elección, tenemos en la caza de perdiz el polivalente choke de *** que con cartuchos de entre 32 y 34 gramos nos va a dar las máximas prestaciones; para el conejero que caza con perros de muestra en monte bajo, y para el que avanza cazando al salto con sus perros a menudo la misma combinación suele ser la más efectiva, pues en determinados montes decantarnos por chokes muy abiertos puede restar piezas.

Cartuchos "frescos"

Esta es otra cuestión habitual en los primeros días, tenemos un resto de cartuchos de temporadas anteriores, y lo normal es gastarlos en estos primeros días, llevando en la canana o en el chaleco ese de todo un poco sobrante. Pues no, en la nueva temporada debemos salir con cartuchos frescos, cargados recientemente, dejando para cuando comencemos los entrenamientos en la cancha de tiro ese resto de cartuchos de diferentes gramajes y número de perdigón. Los fabricantes suelen cargar los cartuchos por partidas y habitualmente ajustando la presión según el tiempo en que se carga y para cuando se destina el cartucho, de ahí que lo ideal es comprar siempre cartuchos de remesas nuevas, aunque de comprar cartuchos almacenados (se suelen poner ahora interesantes ofertas) no hay mayor problema, los componentes de la cartuchería no sufren alteraciones significativas, y si han estado bien almacenados, no hay mayor problema. Lo que sí es aconsejable, insisto, es no salir con cartuchos de varias marcas y cargas diferentes, sencillamente no vamos a tirar sabiendo bien lo que tiramos, y nos jugamos la percha en varias jornadas de caza.

El dilema del número de perdigón

Salvo días de lluvia o fuerte viento en los comienzos, la verdad es que en estas primeras jornadas el perdigón de séptima es el todoterreno de las piezas de pelo y pluma; ahora es un excelente momento para cazar con perdigón de 7,5, cargado por varios fabricantes en sus cartuchos de caza, así como de octava en las situaciones en las que lo consideremos adecuado, pero por sistema no es recomendable recurrir a perdigones más gruesos porque las piezas no lo requieren. Con cartuchos de séptima abatimos limpiamente las perdices que nos salgan a distancia de tiro de los chokes empleados, pensemos que con cartuchos de 32 gramos y los chokes habituales en la caza al salto (*** y *) se abaten patirrojas por encima de los cuarenta metros e incluso más sin problema, es más, las que fallamos suele ser por un mal swing o adelanto corto, no por la capacidad de la munición. A muchos conejeros les gusta el perdigón grueso, y en efecto hay montes donde esto está justificado, pero hay también muchos cazaderos donde con perdigón menudo de octava e incluso novena se cazan más conejos y no se estropean con el disparo.