En el Número de Junio:

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  • Caza del conejo en verano
  • Pautas del cazador de hoy
  • Claves del tiro de caza
  • Perros de caza: las razas, una a una
  • Jabalíes en aguardos estivales
  • Las garrapatas y las reses
  • Los mejores destinos venatorios
  • SUPERPRUEBA COMPARATIVA:
    Benelli Montefeltro frente a Benelli Comfort: madera o polímero
  • Rifle H&K SLB 2000 Ligth
  • Carabina Norica Storm
  • Cartuchos Training de JG
  • Cómo poner a tiro su rifle
  • Balas: Proyectiles con nombre y apellidos
  • Óptica. Visores Pentaflex
  • Fichas: botas de caza
  • Ropa de caza
  • Tablón de Imágenes
  • Pistas cinegéticas para febrero
  • Firmas en este número:
    Jean Pierre Bourguignon, Rafael Lurueña y J. L. Fraile

 

Las claves de la señalización cinegética

De todos es conocida la utilidad y necesidad de la señalización cinegética: para que un coto de caza pueda ser reconocido por cualquiera, para que no haya dudas respecto de los terrenos de libre aprovechamiento, las leyes de caza establecen la obligación de utilizar tablillas indicadoras, señales distintivas o rótulos. La señalización es tan importante que en muchas ocasiones los tribunales han anulado la correspondiente sanción en materia de caza porque el acusado no había podido tener conocimiento de que se hallaba en terreno especialmente clasificado.

Desde hace mucho tiempo se ha exigido en los terrenos de caza señales mediante piedras o tablillas, incluyendo el numeral de la matrícula en su caso. La normativa vigente en la actualidad dispone la obligación de establecer carteles de carácter homogéneo y claros en el contenido sobre las características del terreno a efectos de caza, de manera que todos tengan en la medida de lo posible iguales dimensiones, forma y tipo de letra.

Tipos de señales de caza

Desde un punto de vista legal, podernos clasificar las señales de caza en señales de primer orden, señales de segundo orden y chapas de matrícula.

Las señales de primer orden estarán confeccionadas de cualquier materia que garantice su conservación y rigidez, teniendo unas dimensiones de 30 por 50 centímetros con un margen de tolerancia del 10 %, siendo los colores de las letras en negro sobre fondo blanco, con la leyenda que corresponda a su régimen cinegético.

Algunas Comunidades Autónomas han aprobado normas reguladoras de estas señales que adaptándose a la peculiar clasificación de sus terrenos cinegéticos establecen sus características específicas.

Consecuencias legales de la señalización

Así, la finalidad de las señales cinegéticas es dar a conocer materialmente la especial condición cinegética de un terreno, informando al cazador de su característica especial que impide la caza si no se han cumplido una sede de requisitos determinados. Por ello resultan de obligada colocación por los titulares o responsables del terreno, pues su instalación es requisito probatorio de su condición, salvo en zonas de seguridad en que esta obligatoriedad queda a expensas de lo que establezca la normativa correspondiente.

Para que sean exigibles las prohibiciones respecto del ejercicio de la caza debe cumplirse el requisito de la correcta señalización.

Además, los tribunales han declarado en numerosas ocasiones el valor de garantía informativa que estas señales tienen para que el cazador pueda conocer en qué clase de terreno se halla, no pudiendo ser sancionado cuando no resulte acreditada la suficiente señalización del terreno.

Varias sentencias en materia de caza han exigido que para que sean exigibles las prohibiciones y limitaciones respecto del ejercicio de la caza en los terrenos de clasificación cinegética especial, debe cumplirse previamente el requisito de la correcta señalización exigida por las normas. Por ello no es suficiente con la autorización administrativa autorizando el coto.

Además, para que la señalización sea legalmente válida, no puede ser diferente que la que dispongan las normas aunque especifique claramente la condición cinegética del terreno.

En palabras de los tribunales, la señalización tiene como finalidad que el cazador pueda conocer, con exactitud, que se halla en un terreno de aprovechamiento especial, y constituye prueba efectiva de que se trata de un terreno de esa clasificación. A falta de señales o con señalización incorrecta, no puede presuponerse que el cazador conoce con exactitud en qué clase de terreno se halla. Incluso hay sentencias que han declarado que aunque el cazador sea vecino de la zona, ello no presupone su conocimiento del régimen cinegético de los terrenos.

En los casos de infracción en materia de caza, quien denuncie la contravención de las normas y existencia de señales al respecto deberá acreditar su existencia.

Resulta conveniente dejar constancia de que se ha hecho la señalización para el caso de que fuera preciso probarlo.

Por todo ello no sólo es preciso realizar la señalización de modo correcto, sino que resulta también conveniente dejar constancia suficiente de que así se ha hecho para el caso de que fuera preciso probarlo. Para ello se recomienda que una vez instaladas las señales, el responsable del terreno solicite por escrito (quedándose con copia sellada) a la administración autonómica competente, que realice una visita de inspección levantando acta de la correcta señalización, acta que puede ser realizada por un notario a petición del responsable de la finca. No obstante, todo esto no es definitivo, pues lo que ha de quedar acreditado para llevar a cabo el procedimiento sancionador es que la señalización se hallaba correctamente establecida en el momento de la realización del hecho supuestamente constitutivo de infracción. En caso de que haya caducado la autorización del terreno cinegético especial y persistan las señales, puede haber lugar a una infracción administrativa del responsable del terreno, pues está obligado a retirar las señales.

Las señales de caza fueron reguladas por una Orden y Resolución del Ministerio de Agricultura de 1971 y 1973 respectivamente, pero hay que tener en cuenta que esta materia está regulada por casi todas las Comunidades Autónomas.


Todos los terrenos de aprovechamiento cinegético deben contar con señalización.

La mayor parte de las leyes autonómicas que regulan infracciones sobre maltrato o destrucción de señales clasifican ésta como infracción grave. Por ejemplo, la Ley de Caza de Castilla La Mancha, incluye entre las infracciones grave el incumplimiento de las normas sobre señalización de terrenos cinegéticos y, en general, sobre instalaciones destinadas a la regulación o fomento de la caza, así como dañan modificar, desplazar o hacer desaparecer intencionadamente todo o parte de la señalización de los terrenos cinegéticos. También incluye como infracción grave la alteración o daño a los cerramientos o cercados debidamente autorizados. La Ley de Caza de Aragón ha incluido entre las infracciones graves: incumplir las normas sobre señalización de terrenos cinegéticas por parte del titular del coto; incumplir las normas sobre señalización de las zonas no cinegéticas voluntarias por parte del propietario o propietarios de las fincas que las conforman; arrancar derribar, desplazar o modificar cualquier tipo de señal prevista en la legislación de caza.

Con todo, no hay que olvidar que quien destruya o deteriore las señales de caza puede ser objeto de una denuncia que le obligue a abonar los desperfectos a la administración además de la sanción propiamente dicha, pues tanto la normativa de caza como la medioambiental establece que las sanciones administrativas son plenamente compatibles con la exigencia al infractor de la reposición de la situación o los bienes alterados en su estado originario, además de la indemnización por daños y perjuicios adicionales causados, en su caso, que deberá ser abonada a la Administración.

 
Víctor Manteca

 

Comentarios (2)

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El que hizo la ley hizo la trampa!.
elsoto
01/06/2007 15:44:56
Una gran noticia para la gente que no podemos permitirnos el lujo de pagarnos un coto.
las claves de la señalizacion cinejetica
tovo
04/06/2007 23:01:37
hola victor el articulo esta bordado,pero llevamos luchando por una sañalizacion segun la ley en un coto de toledo el 11 957 si no recuerdo mal casi 5 años contra la asdministracion por un coto mal señalizado,informes de forestales negativos,ni la federacion de caza de toledo ,ni la federacion de caza a nivel nacional,ni la oficina de la caza, ni la guardia civil ,incluido el seprona no denuncian a ningun infractor del coto,cazando con hurones terrenos libres ,caminos a caño suelto llame personalmente ala guardia civil y para que no denuncian a nadie se lo llaman suyo protejidos por el señor delegado de medio ambiente manuel guerrero creo que se llama hay 2800 htrs libres el año pasado no se pudo cazar en los terrenos libres ,mejor para esta jente que se aprovecha de esto son impunes nadie nos ecucha si hay alguien ieteresado en echarnos una mano hay 2800 htras para todo el mundo gracias un saludo

 

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