La muestra: ¿nariz, cabeza o educación?

Jesús Barroso de la Iglesia

 

La muestra, la parada que hace un perro de caza al llegarle una emanación, es una forma de lenguaje, es la manera que el perro de muestra utiliza para comunicarse con nosotros, para decirnos “aquí está lo que estábamos buscando”. Pero no sólo es eso, la muestra es comodidad para el cazador, el perro queda estático con la codorniz o perdiz y espera nuestra llegada, nos da tiempo a prepararnos, respirar hondo y culminar un lance que difícilmente se podrá borrar de nuestra mente, acertemos a la pieza o no; de cualquier forma no se olvidará, ¿verdad que no?

Esto es una manera un tanto escueta y a la vez un tanto teórica de definir la muestra... y es que no es tan sencillo como parece. No me voy a remitir a datos históricos de cómo el hombre consiguió “crear” esa actitud de inmovilidad que el perro de muestra toma ante la emanación de una pieza de caza, actitud por otra parte antinatural en el mundo animal dentro de los cánidos, ya que es más propia de los felinos. Bien, la cosa es que los criadores han logrado mantener esa inmovilidad ante la pieza, e incluso mejorarla a través de la selección. Entonces la muestra significa la evolución máxima del canis familiaris, evolución forzada por la mano del hombre, modificación de conductas antinaturales como la muestra para que se convierta en instintiva dentro de un grupo de razas: las de los perros de muestra. El hombre ha conseguido que el perro cace por y para él, en definitiva, por tanto, en eso podemos traducir la muestra y traducirla como el cenit de la evolución canina. No pretendo crear polémica pero es una realidad que el resto de razas de caza ayudan al hombre en la caza, pero cazan para ellos, no para el hombre, y sólo el perro de muestra espera la llegada del dueño ante la emanación de la pieza.

 

IMPORTANCIA DEL OLFATO Y DEL CEREBRO EN LA MUESTRA

El olfato juega un papel muy importante en la parada estática del perro. Un perro de muestra debe poseer un fino olfato para ser capaz de parar la pieza a una distancia suficiente para que evite su huida prematura y nos permita llegar a culminar el lance. Ahora bien, no menos olfato debe tener un cobrador para localizar la pieza y portarla, o un podenco para encontrar y sacar el conejo, o un sabueso para localizar un rastro, seguirlo, llegar al encame y perseguir hasta la extenuación al jabalí o al zorro. ¿¿Quién tiene más olfato??

 La diferencia está en la cabeza, en el cerebro, es el único responsable de que un pointer pare a una distancia considerable de una perdiz y se quede en posición de muestra o que un perro de rastro descifre rastros y diferencie viejos de nuevos y acierte en la persecución. 

Esa es la pregunta del millón, y millones de células olfativas las responsables. Hay estudios científicos que hablan de las diferencias existentes entre las especies en lo que a células olfativas se refiere, pero en cuanto a razas de perros de caza lo único que hay son tópicos típicos. ¿Os suena la expresión "el rey del viento" —refiriéndose al pointer por supuesto— como forma de dejar sentado que es el perro de caza de mejores y más vientos? ¡¡Es un tópico!!, eso no está demostrado, siempre que se toca este tema me gusta hablar más de individuos que de razas. ¿¿Acaso un pointer es capaz de seguir el rastro que un jabalí dejó hace horas??; ¿¿entonces, donde está la diferencia?? La diferencia está en la cabeza, en el cerebro, es el único responsable de que un pointer pare a una distancia considerable de una perdiz y se quede en posición de muestra, o de que un perro de rastro descifre rastros y diferencie viejos de nuevos y además acierte en la persecución. El cerebro es también el responsable de las muestras a grandes distancias, sí, el olfato percibe la emanación, pero es el cerebro quien ordena parar. Dos perros, a igualdad de olfato, vemos cómo uno para en cuanto percibe la emanación, sin embargo el otro “asegura” o “arriesga” más, vemos que se estira, gira bruscamente, “le está dando” que diríamos, pero tarda más en parar. ¿¿Tiene menos olfato?? No, pero su cerebro no es igual que el del compañero. Alguno pensará que la experiencia juega un papel importante, en efecto, y la educación que demos al perro también, pero es que el cerebro guarda las experiencias y las enseñanzas, las une con los instintos y forma un cóctel que dará buenos frutos o no tan buenos, veamos porqué.

Si la cosa es tan sencilla a primera vista, ¿por qué da tantos problemas la muestra en un perro de muestra? Muy sencillo: aunque sea algo instintivo, debemos cuidarla, educarla y sobre todo no estropearla. Un cachorro perteneciente a una raza denominada “de muestra” camina en sus primeros meses sobre una hoja de doble filo, por un lado está el instinto de muestra, por el otro el instinto del cánido predador, que no es otro que la persecución. En nuestra mano está saber conjugar ambos instintos y hacer que domine el primero sobre el segundo si lo que queremos es tener un pointer y no un galgo, por poner un ejemplo.

 

PRIMEROS PASOS HACIA LA MUESTRA

La importancia del cerebro a la que antes aludía la vemos en los cachorros. Éstos empiezan ha hacer sus pinitos con la muestra más o menos a los dos o tres meses. Es una muestra que llamamos “de vista”, el olfato todavía no entra en acción, es la vista la que hace que el cerebro ordene parar, lo llamamos “instinto de muestra”; el cachorro no tiene experiencias previas, manda el instinto, que le dice que pare ante el movimiento de la mariposa, del saltamontes o del señuelo que nosotros le ponemos. El cachorro poco a poco, y según va dejando de ser cachorro, empezará a hacer muestras ya no de vista, sino a través de la emanación que percibe. El perro llega a este punto gracias en primer lugar al instinto de muestra, y en segundo lugar gracias a las experiencias vividas. El cachorro percibirá la emanación de su primera codorniz, pero la curiosidad, y sobre todo el querer ver que es lo que le altera su trufa y sus sentidos, impedirá que se quede en muestra. La codorniz volará de su hocico, la espantará, la perseguirá y se percatará de la imposibilidad de su captura. Aquí entra en acción el cerebro, que guardará esa experiencia como un tesoro; con la próxima emanación la cosa cambiará, le hará ser más cauto para evitar la huida, pero posiblemente volverá a espantar la pieza. De este modo, poco a poco —dependiendo de cada individuo e independientemente de la raza de muestra a la que pertenezca—, el perro irá parando las piezas gracias a su instinto, las experiencias vividas y, por supuesto, el cerebro.

Estos primeros pasos son muy importantes en el futuro de la muestra de nuestro perro, debemos cuidarla entre algodones y sobre todo evitar exhibirla. Me refiero al señuelo de la caña. Solamente sirve para apreciar el instinto de muestra, nada más, pero si abusamos del señuelo podemos hacer al perro resabiado; recordemos que el instinto de persecución está presente en este predador que es nuestro perro y, por tanto, acabará por intentar atrapar en vez de mostrar, de modo que cuidado con eso.

Lo mismo ocurre si dejamos que los primeros contactos que el perro tenga sean con piezas de “pelo” en vez de “pluma”. El pelo (conejo y liebre sobre todo) incita mucho más a la persecución que la pluma (aves). El cachorro ve al conejo como algo más posible de atrapar porque corre y tarda más tiempo en quitarse de su alcance. Con las aves, sin embargo, cualquier posibilidad de captura desaparece en un par de segundos. Por lo tanto evitaremos que el cachorro tenga experiencias tempranas con conejos o liebres, o por lo menos que no sean anteriores a las experiencias con las aves; éstas le ayudaran a sacar su instinto de muestra, y el pelo, al contrario, incitará su instinto de persecución.

 

PROBLEMAS EN LA MUESTRA

Antes de intentar solucionar cualquier problema nos vendrá muy bien intentar comprender la raiz de ese problema, ser capaces de adivinar el porqué, y de ese modo saber de qué forma solucionarlo. Todo lo expuesto hasta ahora nos dará muchas pistas y nos hará comprender mejor el mecanismo que desencadena la muestra. Aquí expondré algunos de los problemas más típicos y, por supuesto, intentaré desvelar el porqué y el cómo solucionarlo.

Mi perro tiene dos años y no hace la muestra.- Puede ser por varios motivos ya expuestos: nos pasamos con el señuelo de la caña y el perro terminó resabiado, ahora percibe la emanación pero intenta “ver” o encontrar el hilo que le conduzca a la pieza. Puede que no expusiéramos al perro de cachorro a ninguna pieza, su cerebro no guarda experiencias, por lo que actúa por instinto, y si éste no es muy fuerte necesita experiencias para realzarlo. Otro motivo, ya expuesto, es el contacto del cachorro con conejos o liebres antes y en mayor cantidad que con aves. Es decir, hemos picado al perro al pelo antes que a la pluma.

La solución pasa, bien por recurrir a piezas de granja, bien por exponer al perro con caza real, pero de “pluma”, y esperar que él solo y a través de sus experiencias haga prevalecer el instinto de muestra. Esto último requiere de mucha paciencia y tiempo, y no nos garantiza el resultado deseado, por eso recomiendo utilizar piezas de pluma de granja que más tarde serán apoyadas con las experiencias de las piezas reales en el ejercicio de la caza. ¿Cómo lo hacemos? Sembramos (escondemos) una codorniz o perdiz en un terreno sin mucha maleza, que le resulte fácil de encontrar al perro, atamos a éste con una correa extensible y lo dirigimos hacia la pieza. Siempre con el aire de cara le dejamos hacer, pero controlando en todo momento con la correa para evitar que atrape la pieza. Ésta deberá ser de calidad, que vuele bien. El perro la detectará y la espantará, y nosotros simplemente sujetamos al perro para que no la persiga, recogemos y nos vamos, por hoy tiene suficiente. El segundo día actuamos igual, pero el perro ya tiene en su cerebro una experiencia guardada. Si no es más cauto le ayudaremos esta vez a serlo por medio de la correa, lo frenaremos para que no se abalance sobre la pieza, le ayudaremos a parar con la correa y, apoyándonos en el comando QUIETO (si es que lo tiene asimilado y aprendido, de verdad que es de gran ayuda), hoy podemos repetir un par de veces el ejercicio. Al tercer día, misma actuación, pero ya no lo dirigimos hacia la pieza, dejamos que la busque y que ésta le sorprenda con su emanación, y así sucesivamente hasta que el perro, sin ayuda de la correa ni de la orden de QUIETO, caiga en muestra. Muy importante es evitar que el perro llegue a coger la pieza; este hecho puede tirar al traste el trabajo de días y, por su puesto, el futuro de la muestra del perro.

Mi perro muestra pero mueve el rabo, no queda estático por completo.- Este hecho indica inseguridad en el perro o inmadurez. Olfato tiene, ya que ha percibido la emanación, pero duda, nos mira y menea el rabo de la misma forma que cuando le ponemos el plato de comida. Con esta actitud, tarde o temprano, el perro intentará descubrir qué es lo que le excita y entrará a investigar a la mata y espantará la pieza, estemos cerca o no. ¿¿Qué ocurre?? Ocurre que su cerebro no está bien “amueblado” aún; posiblemente carezca de experiencias que liguen el olfato con la muestra; posiblemente sólo habrá mostrado de vista o sólo sabe hacerlo de ese modo (otra vez el dichoso señuelo de la caña). La solución pasa por enseñarle esa pieza que le da olor e inseguridad. Me explico: de nuevo hay que recurrir a la granja, escondiendo una codorniz, y actuamos igual que en el primer problema expuesto; cuando el perro haga muestra “rabeando” descubrimos la codorniz, que la vea. La respuesta más normal es que deje de rabear y pase a posición de muestra más o menos correcta, sujetamos con la correa y la orden QUIETO y hacemos volar la pieza. Su cerebro acaba de hacer su primer y pequeño puzzle, cuya pieza "emanación" encaja a la perfección con la pieza "animal que había escondido". La próxima vez tendrá menos inseguridad. Pero no sólo es eso. Nuestro apoyo, nuestra sujeción de la correa, el comando QUIETO... todo ello está consiguiendo que el perro llegue antes a superar la inseguridad, aprende que debemos estar a su lado, que debe aguantar la posición y no romperla bajo ningún concepto.

Mi perro hace bien la muestra, pero la aguanta poco, rompe y se abalanza sobre las perdices sin darme tiempo a llegar.- En este caso la actitud del perro suele ser culpa del dueño. No sé todavía qué extraña razón empuja a mucha gente a animar al cachorro a entrar y levantar una codorniz amagada. Es la forma más sencilla de estropear una muestra fija; al cachorro jamás se le debe incitar a entrarle a la pieza, no es un levantador, es un perro de muestra. Al cachorro que muestra bien hay que fijarle esa muestra, animarle y tranquilizarle, pero para que mantenga la posición, nunca lo contrario, porque lo que conseguiremos con eso es que no nos espere y que espante —acabamos de echar abajo siglos de selección y evolución—. También puede ser causa de una sobreexcitación del perro producida por una lucha interior de instintos: ha ganado el de persecución al de muestra. Esto ocurre también en perros en los que el conejo ha sido su primera pieza de caza percibida, o las de pluma han sido inferiores en número; debemos, por tanto, reconducir al perro. Actuaremos igual que las otras veces: mismo material, la correa extensible, una pieza de granja, que el perro la muestre y ahí lo mantenemos. Si intenta dar un solo paso, tirón seco, NO rotundo y orden de QUIETO. Podemos ayudarnos de un compañero que sujete la correa mientras nosotros nos alejamos y nos volvemos a acercar; el compañero corregirá a través de la correa si el perro intenta moverse y nosotros lo haremos a través de los comandos verbales expuestos.

Puede ocurrir que el perro acabe haciendo una muestra no muy tensa; está pendiente de nosotros más que de la pieza. Entonces podemos recurrir a hacer una pequeña presión con nuestra mano sobre sus cuartos traseros en la misma dirección en la que apunta el perro. Su respuesta no será el movimiento hacia delante, al contrario, será clavarse al suelo, tensarse. No excederse en el tirón y no aburrir al perro, puede ser contraproducente y el resultado será que recele de la muestra. Como siempre haremos sesiones cortas seguidas de juegos, o simplemente liberación del perro para que desfogue tensiones.

Muy importante, por supuesto, que sean enseñados previamente los comandos NO y QUIETO. Parece una tontería, pero ya he oído a alguno decir que su perro no atiende al NO. «Pero, ¿¿se lo has enseñado??». Respuesta: «¿¿eso se enseña??». No hablo en broma, es cierto.

Mi perro me ha puesto codornices, pero las perdices no es capaz, pretende acercarse tanto antes de mostrar que las espanta.- Aquí primero habría que saber si realmente las mostraría de cerca, ya que si en principio pone la codorniz, ¿¿por qué no la perdiz?? A la codorniz salvaje difícilmente un perro la verá apeonar alguna vez. La perdiz, al contrario, se ve apeonar fácilmente y hay perros que actúan totalmente al contrario de lo expuesto, es decir, muestran de olfato pero persiguen si ven la pieza; ya la han encontrado... ¿¡para qué mostrarla, para qué ser cautos!? ¿¿Quiere esto decir que tenemos que enseñar a mostrar de vista al perro?? Pues en este caso no vendría mal. Actuaríamos igual que cuando el perro movía el rabo en la muestra: le enseñamos la pieza, que apeone delante de sus narices, y sujetamos con la correa.

Puede darse también el caso de que el perro simplemente intenta asegurar la emanación, y más si está acostumbrado sólo a las codornices que se dejan acercar muchísimo. En este caso la propia experiencia del perro —cazar y cazar perdices—, le marcarán las distancias a las que debe parar. Pero también podemos echarle una mano para intentar que muestre más largo. Sembramos una pieza de granja y dejamos que la busque, la encuentre y la muestre. Si hace una parada muy cercana cogemos al perro por debajo y, levantándolo, lo echamos hacia atrás un par de metros y le ordenamos QUIETO. A nada que avance decimos NO y repetimos, otra vez hacia atrás. Al principio lograremos tan sólo un par de metros en la muestra, pero eso, unido a las experiencias propias del can en la caza y a su madurez, se traducirá poco a poco en mayor distancia.

 

LA MUESTRA A PATRÓN

Suele ser el gran enigma, la incertidumbre a la que nos enfrentamos cuando vamos a sacar juntos a cazar dos perros de muestra. ¿¿Harán el patrón?? Es lógica esta preocupación ya que si uno no patronea puede estropear el trabajo del otro y por supuesto el resultado final del lance.

Pero analicemos primero la muestra a patrón: esta sí que es una muestra a priori totalmente instintiva, pero a diferencia de la muestra típica, el patrón es una muestra de vista desde que el perro es cachorro hasta que muere. El patrón es imitación inconsciente del compañero, es como si se quedara en muestra por simpatía. Al ser entonces algo puramente instintivo, todos los perros de muestra con instinto acentuado de ésta deberían hacer el patrón, ¿no?... Pues no, ¿¿porqué??

Para cazar con dos perros de muestra juntos tenemos primero que ser conscientes del grado de fijeza e instinto de muestra de cada uno. Si uno rompe la muestra fácilmente estando solo, qué no hará con un competidor —ya que así verá a su compañero canino—. En segundo lugar, debemos tener muy claro el carácter de cada perro. Ambos deben ser parejos en cuanto a dominancia, de lo contrario el perro más dominante de los dos jamás le hará patrón al otro, o romperá para llegar el primero a la pieza. Si antes hemos dicho que el perro ve al compañero canino como competidor, y si añadimos dominancia excesiva en ese perro, el grado de competitividad se multiplica considerablemente.

Estos son los factores más importantes, desde mi punto de vista, que tenemos que tener presentes antes de cazar con dos perros de muestra si queremos que hagan la muestra a patrón. Pero, ¿y si no se dan esas condiciones en los perros que tenemos? Pues no nos quedaría otra que hacerlos cazar por separado o recurrir al adiestramiento.

Emplearíamos la misma metodología que usamos cuando el perro no se quedaba de muestra o rompía ésta sin darnos tiempo a llegar. De nuevo tendríamos que recurrir a las piezas de granja, o disponer de un coto durante todo el año con alta densidad de caza. La correa extensible es fundamental ahora y será aplicada sobre el individuo que rompa la muestra. Atraillamos a éste y dejamos que sea el otro quien encuentre y muestre la pieza, siguiendo nosotros de cerca sus evoluciones con el otro can. Cuando el perro quede en posición de muestra, nos acercamos con el que llevamos atado; si hace patrón tranquilizamos con la voz y reforzamos con la correa y las ordenes de QUIETO y NO si pretende moverse. Habrá que repetir el ejercicio hasta que no hagan falta apoyos de ninguna clase para que permanezca en la posición deseada. Más adelante podemos recurrir a la ayuda de alguien que sujete al perro mientras nosotros avanzamos y nos acercamos a “cumplir” la muestra; el compañero corregirá con la correa si es necesario y nosotros con la voz. La ayuda del compañero nos será tremendamente beneficiosa cuando tengamos entre manos un perro celoso que, aunque aguante bien el patrón, no lo hará en cuanto nos vea acercarnos al otro perro, a su competidor.

 

LA GUIA

Si habíamos definido la muestra como un comportamiento antinatural en un cánido predador y más similar al de los felinos, la guía es la forma de predar que utilizan los felinos de forma habitual: es la forma que tienen para acercarse a la presa sin llamar su atención. Los perros de muestra hacen la guía por el mismo motivo, después de la parada estática, el perro en muchas ocasiones necesita “asegurar” esa emanación y comienza a guiar, intenta acercarse. Hay veces que ese acercamiento se produce no por asegurar, sino porque la pieza pone distancia de por medio, apeona; el perro nos indica así que la pieza se mueve, se aleja.

Ahora bien, ¿el perro debe guiar por sí solo? Aquí suele haber a veces algo de discrepancia. Los puristas nos dirán que un perro de muestra JAMÁS debe guiar a no ser que el dueño o conductor se lo ordene. ¿¿Por qué?? Porque es el primer síntoma de que el perro está cazando para sí en vez de para nosotros... porque si el perro es inexperto puede espantar la pieza por no ser todo lo cauteloso que debiera al realizar la guía... porque si permitimos que guíe a su antojo la muestra puede llegar a deteriorarse con el tiempo, deja de ser todo lo estática que debería y nuestro perro de muestra se puede llegar a convertir en un levantador... eso sí, con unas guías impresionantes.

Pero llegados a este punto nos encontramos con ciertas piezas y con ciertos cazadores especialistas en un tipo de pieza que nos rebatirán nuestras razones. Hablo, por supuesto, de los becaderos. La becada es otro mundo visto desde la forma en que el perro debe cazar; tras la picuda un perro debe alejarse lo que tras la patirroja nos parecería una aberración; la búsqueda cruzada en el bosque no da los mismos resultados que en el páramo —aquí los expertos hablan de búsqueda en círculos—; y la guía... el perro becadero debe guiar sin esperar al dueño, el sonido del campano nos lo indicará (el beeper no puede, por eso algunos becaderos le ponen ambos a sus perros, campano y beeper), porque si no guía a buen seguro perderemos la oportunidad de abatir la arcea.

Queda claro pues que la guía, a no ser en el caso de los perros dedicados a la becada, debe de ser exclusivamente un comportamiento “ordenado”, entendiendo esto como que sólo se realizará a nuestra orden. Pero, ¿cómo conseguir enseñar esto al perro? Aquí entra en escena la obediencia básica: si hemos conseguido educar al perro, que asocie bien las órdenes básicas, la orden de guiar y de pararse es pan comido, simplemente utilizaremos las órdenes de VAMOS y QUIETO. Eso sí, la guía se entrenará cuando veamos que el perro tiene una muestra lo suficientemente estática y duradera, nunca antes, por los motivos expresados al principio de este apartado.

Si la muestra no fuera lo estática y duradera que queremos, no nos quedará otra que entrenar para que cambie este comportamiento y, lógicamente, prescindir de la guía hasta que se haya conseguido.

Veamos algunos problemas típicos con la guía:

Mi perro guía muy rápido y espanta las piezas: Esta no suele ser una guía real, ya que la velocidad de la guía es más o menos la de nuestro paso normal al andar. Esto se debe a un exceso de ansiedad en el perro que quiere coger la pieza por su cuenta; debemos hacer que entienda que sin nosotros no cogerá una pieza. Lo solucionamos con la correa y el QUIETO. Requiere de grandes dosis de paciencia porque los perros que actúan de este modo suelen ser grandes, apasionados y muy nerviosos.

Mi perro muestra bien, pero en cuanto me acerco empieza a guiar por su cuenta: Aunque no parezca a priori un problema grave, si no lo cortamos a tiempo puede convertirse en muy grave. El perro no admite competencia, no tiene el grado jerárquico inferior al nuestro aceptado, por lo menos en este apartado no. Suelen ser perros que carecen de una educación básica y, si la tienen, hemos fallado en el rol de jerarquía, hemos permitido mucho al cachorro; si está en casa seguro que se sube al sofá. Aquí debemos recurrir a la orden de QUIETO a distancia y, como dijimos anteriormente, aquí un compañero que nos ayude nos vendrá muy bien como apoyo. Recurriremos de nuevo a las piezas de granja, el perro atraillado por el compañero, y en el momento que rebasemos al perro en muestra, si hace ademán de guiar, el compañero dará un tirón seco y nosotros pronunciaremos un NO rotundo seguido de QUIETO.

 

CONCLUSIONES FINALES

Hemos visto que el tema de la muestra, aparte de apasionante, es complejo y puede que hasta lioso, de modo que enumeraré unas premisas básicas que tendremos que tener en cuenta.

  • 1.- Jamás agobiar a un cachorro, el señuelo de la caña se le hace al cachorro alguna vez que otra, nunca excederse, es preferible romperlo y enterrarlo lejos, esto ayudará más que andar con el señuelo “presumiendo” de cachorrón.
  • 2.- La experiencia la adquiere el perro en el ejercicio de la caza, con piezas salvajes, pero difícilmente podemos corregir conductas a la vez que cazamos, de modo que, o disponemos de un coto en el que podamos salir con el perro todo el año y que tenga una densidad de caza abrumadora (las repeticiones son básicas para la buena asociación del perro) o no nos queda otra que recurrir a las piezas de granja. Intentaremos por tanto que éstas sean de calidad, que vuelen bien y que no huelan en exceso a pienso compuesto. Esto se puede solucionar adquiriendo los animales un tiempo antes de utilizarlos y teniéndolos en una jaula espaciosa a la que pondremos un piso de jaras o matorral de monte.
  • 3.- Jamás, y digo jamás, animéis a un cachorro cuando está en posición de muestra a “entrar” a romper la muestra. Como ya dije, es un perro de muestra, no un levantador, esa no es su función, pero ¡¡ojo!!, esto no lo digo en un sentido purista de la mala estética ni nada parecido, lo digo porque se puede estropear un gran perro potencial. Otra cosa es el perro adulto, con la cabeza más o menos amueblada que sabe lo que se espera de él, que tiene una muestra fija, que nos espera, etc., ahí no digo nada, el que quiera enseñar al perro a entrar que lo haga, para mí sigue siendo una aberración pero las posibilidades de estropear al perro son menores ahora, aunque siempre estén latentes, allá cada cual.
  • 4.- Antes de pretender fijar la muestra o el patrón en un perro deberemos haberle enseñado una obediencia básica. El NO y el QUIETO, como hemos visto, son fundamentales como apoyo, nos ayudarán a prescindir antes de la correa, son la escuela previa a la universidad, y a ésta no se acude sin saber leer ¿no?
  • 5.- La genética en un perro de muestra es algo fundamental. Intentaremos adquirir un cachorro que provenga de buenas líneas de caza. Tendremos la mitad del camino recorrido, no nos garantiza el que no haya problemas, no, pero seguro que con un poco de paciencia se corrigen. Si no hay genética dentro, si falta instinto y, sobre todo, si falta cabeza, avisad a Job que paciencia, lo que se dice paciencia, toda la del mundo necesitaréis. Evitar perros que provengan de líneas de belleza, os evitaréis muchos problemas, sus instintos tienen que ver más con la moqueta roja que con la jara y el espino.
  • 6.- Nuestro perro no debe guiar por sí solo, siempre esperará nuestra llegada y nuestra orden para hacerlo. Si cazamos becadas la cosa cambia y podemos ser más permisivos.

Sólo deseo que disfrutéis de la belleza de cada lance. Si hablamos de perdices, las muestras son contadas, pero las que haya que sean correctas y que nos permitan llegar a cumplir y culminar el lance. En definitiva, disfrutad de la caza a través de vuestro perro o, tal vez, y aunque exagerando los conceptos, disfrutad de vuestro perro a través de la caza. Sea como sea, disfrutad juntos.

 

Sensei
Artículo cortesía de la revista "Perros de Caza"

 

Comentarios (17)

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La muestra
MAQUI
24/06/2005 10:55:50
Simplemente espectacular. Un saludo
muestra
porferad
26/06/2005 17:54:27
BUEN ARTICULO AMIGO SENSEI, ENHORABUENA, PERO TE PIDO QUE EXPIQUES UN PROBLEMA QUE HE VISTO EN VARIOS PERROS DE MUESTRA Y NO LO COMENTAS, ES EL PERRO DE "NARIZ BLANDA" ES DECIR AQUEL QUE CONTINUAMENTE VA EN MUESTRA Y NO HAY A NADA O A LO SUNO ES UN PAJARILLO, QUE SOLUCION TIENE?. GRACIAS Y ENHORABUENA
Porferad
sensei
27/06/2005 11:12:10
En primer lugar gracias. Lo que comentas tiene como única solución la experiencia, deja al perro que con el tiempo irá descifrando mejor lo que le llega a la nariz, poco a poco y tiempo al tiempo.
Un saludo.
LA MUESTRA
nanocruz
01/07/2005 14:10:00
Un articulo muy bueno, sensei, muchas gracias por el tiempo que nos dedicas a nosotros y a nuestros perros.
Para los que nos gusta cazar con perro de muestra es el culmen de la caza aunque sea con modestas perchas.

un saludo.
Felicitaciones y Gracias.
FerZ
26/07/2005 21:16:39
Sensei: te felicito por todo lo que escribes acerca de esta apasionante aventura, te cuento que soy de Argentina y he adiestrado mis cachorros leyendo tus artículos. Desde hace muchos años me apasiona la caza de la perdíz de monte (Montaraz), y en la provincia de La Pampa. Saludos.
Fernando (Argentina).
mi perro hace la muestra hechado
criadero grand_vera
10/08/2005 1:14:48
tengo un epagneul breton y en ciertos momento realiza la muestra hechado , debido a que puede ser. y si tiene solucion o forma de quitarle el problema.
la muestra
kimbor
02/09/2005 14:13:25
espectacular, pero si no tenemos que incitar al perro a levandar la caza, ¿ la tenesmos que levantar nosotros? Gracias
Adiestramiento de un perro a los tres años
cervino
03/09/2005 15:51:28
Hola,tengo una pointer de 3 años, la saco desde que tenia unos nueve meses al monte, me hacia muestra con señuelo, y lugo en el monte busca y todo eso,pero le solté perdices las ve incluso caer muertas, y como mucho las huele y no hace ademan ni de cogerlas, se le ve como timida encuanto pasa el lance vuelve abuscar ,no sé como descrivirla es algo raro es muy docil como la raza en si educada y todo eso, pero.Por cierto está parida de un setter que tengo por un despiste se quedo preñada de el, y si alguien quiere un perro se lo regalo me quedan 4 de los 9 que trajo.Haber si me dais ideas para arrancarla.Unabrazo a todos.
la muestra
bull_moli
21/02/2006 9:44:26
Muy buenas, unas de las cosa que me gustaria decir es que el articulo es muy bueno,y la otra es si me podeis decir si alguien a conseguido hacer de un perro de presa a un perro de muestra, es que tengo un bull terrier y desde cachorro le mostraba las palomas y se las quedaba mirando fijamente, y no echaba a correr detras de ellas, si no se esperaba a que le diera la orden de " busca " y ahora con diez mese lo sigue haciendo.Me gustaria matizarlo un poco ya que me quiero iniziar a la caza y me gustaria llevarmelo, ya se que suena un poco raro y tal vez sea para reirse,pero si se pudiese martizar se le considearia un perro mas o menos normal, ya no se escucharia tanto "estos son esos perros que se comen a las personas " bueno solo era si alguien me podria echar una mano dandome algun consejo o truquillo si lo hay, gracias de anteamano. Os dejo mi direccion de correo: emilio_moli@hotmail.com
sensei
rym
29/08/2006 17:05:24
en hora buena es estupendo, a mi me ocurre que mi perro aguanta mucho la muestra, quien ha de levantar la pieza, el o yo. gracias
muestra de perro
jejadi
18/12/2006 18:43:57
Mejor explicado sera dificil muchas gracias,la pena es no tener todo el tiempo necesario para dedicarle a su preparacion,yo pienso que segun es la preparacion asi sera como cace el perro.
Un Saludo Muchas gracias
MUESTRA DEMASIADO FIJA
AMADEO.R
19/06/2007 21:23:23
hola sensei, mi duda creo que no se encuadra en los parrafos anteriores y es la sugiente: como actuaremos con un pointer de una muestra muy fija es decir que cuando caza las perdices se pone muy facilmente y a larga distancia de la caza,pero la caza le apeona y ella sigue de muestra por lo tanto muchas veces no las bloquea, la guia la hace cuando yo llego a su altura, por lo tanto aveces me pilla lejos y tengo recorrer mucha distancia, la gente me dice que es falta de picardia o de experiencia,
la perra tiene 2 años, y de muestra muy espectacular pero aveces inefectiva, estoy perdido,¿como debo actuar?
muestra de pointer
johnny9
30/10/2007 12:06:25
Estupendo el artículo.
Me gustaría tu opinión con un "problemilla" con mi perro.
Tiene 16 meses y demuestra pasión por la caza, pero no hace ninguna muestra cuando nos metemos encima de las perdices.olfato no le falta, pues se le ve que las detecta a distancia, cobra bien, etc. pero en vez de pararse para mostrar empieza a corretear entre el bando hasta que todas se levantan. ¿demasiada pasión?. ¿crees que mostrará a medida que salgamos de caza y acumule experiencias? gracias de antemano.
Muy bueno
Yerri
26/11/2007 9:39:48
Làstima no haberlo leido antes, seguro que hubiera evitado algunos errores que he cometido en el adiestramiento de mis perros de caza. Lo de empezar con conejos me pasó con un braco que nunca llegó a hacer ninguna muestra.
gracias
otatx
06/08/2008 15:00:56
muchas gracias sensei eres el amo
estos perros valen para la muestra
rayindi
30/07/2009 21:04:29
hola amigos, soy primeriso en cuanto a la casería, estoy empezando y lo que más me gusta es la casería con perro (muestra), y mi pregunta es que si el Golden retriever es una buena raza para esta modalidad, es que tengo una collera y quiero saber si me valdrían para cazar, y si no valen cual sería una buena raza, un saludo y gracias.
MUESTRA
ANDRES DEL ARCO
25/09/2010 16:40:35
TUS ENSEÑANZAS SON ÓRDENES.
NO SABES CUANTO TE AGRADEZCO TUS ENSEÑANZAS.
ME HE HECHO CON UN BRACO HUNGARO DE 3 AÑOS QUE HUELE PERFECTO PERO NO HACE MUESTRA.
HARÉ LO DE LA CAÑA Y LO LLEVARÉ ATADO PARA PODER SUJETARLO.
ME GUSTARÍA QUE ME DIERAS ALGÚN CONSEJO.
GRACIAS.

 

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