Un jabalí se mete en una ganadería y ataca a sus trabajadores
El cochino se coló en la ganadería, mató a tres cabritos para devorarlos y atacó a un trabajador, que tuvo que buscar refugio encaramándose a una puerta metálica.
Se trata de la ganadería Hermanos Mangana Macías, una empresa familiar ubicada en la provincia de Cádiz que dedica su actividad profesional a la elaboración de sus propios productos artesanales.
Una plaga llamada jabalí
El ganadero nos pide que publiquemos el mismo vídeo que ha incluido en la publicación realizada durante el pasado fin de semana, en la que describen la situación que viven en su ganadería, concretamente en un recinto de cerdos en el que se había colado un jabalí silvestre y sucede el ataque.
«El vídeo no se publica para caer en gracia, sino para que vea la gente los problemas que tenemos los ganaderos con los jabalíes, es una plaga que nos va a echar del campo, metiéndose ya hasta en las naves».
En un momento en el que todos los ganaderos de este país quieren que los jabalíes no se acerquen a sus animales domésticos, ver un vídeo como este pone los pelos de punta, no solo por los continuados ataques que intenta el suido contra el trabajador de la ganadería porcina, sino también por el riesgo de contagio de enfermedades que se produce en cada acercamiento de estos jabalíes al ganado.
El jabalí mató a varios cabritos
Hablamos con el ganadero responsable de Hermanos Mangana Macías, que nos explica que «Esos cochinos los tenemos en el campo cebándose, pero los trajimos a las naves por el mal tiempo y el jabalí comía con ellos. Aquella mañana estaba dentro, no se sabe por dónde entró, pero rompió un mallón. Había cabras paridas y mató a tres cabritos. Como todo el mundo sabe, es un animal muy carnívoro y, una vez que la prueba, no para y seguirá matando.
Se le cerró la puerta y escapó rompiendo un mallón y tirando una pared de piedra seca de otro corral. Ayer no vino, pero esta mañana estaba de nuevo con los cochinos y tenemos un verdadero problema. El problema lo tenemos todos los ganaderos de esta zona, las ovejas las tenemos que encerrar en la paridera y las cabras ahora han entrado para parir porque no pueden estar fuera por la cantidad de jabalíes que hay. Tienen el campo hecho polvo. Hay una cosa que está clara: que ni la sequía ni la lluvia pueden con los ganaderos, pero con esta plaga no podemos».
Antes de terminar, el ganadero tiene un reproche a los cazadores de la zona: «Parte de culpa también la tienen los cazadores, que no le miran nada más que la boca y no disparan ni a hembras ni a ejemplares pequeños, así que el problema lo tenemos nosotros y no te cuento del problema sanitario… para aburrirse».
