José Andrés García Peláez, nuevo Delegado Provincial en Málaga de la FAC

«La Federación es de los cazadores y trabajamos para ellos»

Ingeniero Técnico Industrial y Técnico Superior en Prevención de Riesgos Laborales, 43 años de edad dedicados en su mayoría a la formación, una constante en su vida. Actualmente cursa la carrera de Ciencias Ambientales y siempre está haciendo algún curso, seminario, master o cualquier tipo de actividad formativa que le permita ampliar conocimientos. Trabaja en el departamento de proyectos y obras de la empresa municipal de aguas de Málaga. Se considera una persona con una gran capacidad de trabajo, muy resolutiva y capaz de motivar e ilusionar a las personas para conseguir un objetivo. Como lo definió un antiguo profesor: «Nunca será un gran futbolista, pero será un magnífico entrenador».

M. Astorga. Entrevista publicada en el número de octubre de CazaDeportiva

—Después de todo lo ocurrido y tras la dimisión del anterior Delegado, ¿cómo afronta el cargo de representar a la Federación Andaluza de Caza en la provincia de Málaga

—Consciente del esfuerzo que supone, pero con una ilusión y unas ganas tremendas de llevar la caza al lugar que le corresponde, con unos nuevos valores de conocimientos técnicos y de gestión, de tal forma que la sociedad valore positivamente la imagen del cazador. No podemos obviar la imagen que la mayoría de la sociedad urbanita tiene de nuestra actividad, la mayoría de las veces basándose en un desconocimiento profundo de la misma. A mi me han llegado a decir, personas bastante sensatas, después de explicarles todos los requisitos necesarios para practicar nuestro deporte, que ellos creían que la caza era algo tan simple como comprarse una escopeta y salir al campo a dispararle a todo lo que se moviese.

No debemos ser tan endogámicos (las revistas son de cazadores para cazadores, los vídeos, las conferencias, las charlas…) y mostrar todas las actuaciones que realizamos en favor de la naturaleza a la sociedad en general. Esto en una provincia como Málaga, tan densamente poblada y tan fuertemente urbanizada, es fundamental.

—¿Por qué cree que el Presidente de la FAC ha puesto su confianza en usted?

—Pienso que Carlos ha puesto su confianza en mí principalmente por dos motivos: de un lado, que las ideas sobre la caza y su mundo que tiene son coincidentes con las que yo le expresé en las reuniones que mantuvimos, principalmente respecto a la formación de los cazadores como gestores cinegéticos y a la imagen que tenemos que transmitir a la sociedad. De otra parte, mi carácter conciliador y motivador en estos tiempos en los que tenemos que estar todos unidos en defensa de nuestra actividad, creo también que ha influido positivamente. De hecho, puedo decir con orgullo que fueron mis propios compañeros los que, ante mi sorpresa, me propusieron ante el Presidente de la FAC como delegado provincial.

—¿Desde cuándo es aficionado a la caza y qué modalidades suele practicar?

—Tuve la suerte de crecer en una finca familiar en Churriana (Málaga), en la cual desde muy pequeño he practicado todos los sistemas posibles para capturar las piezas que me interesaba. Cuando crecí algo, con unos 10-12 años empecé a acompañar a mi padre y mis tíos de morralero, en el coto de su pueblo (Lachar, en la provincia de Granada) famoso por sus perdices, siempre con la ilusión de que al final de la jornada me dejara “pegar” algún tiro con la “paralela”. Después vinieron las tórtolas, las codornices, los zorzales, los patos a la orilla del embalse del Guadalhorce, todas cacerías a base de esfuerzo e ilusión porque los medios económicos que tenía como estudiante eran muy escasos.

Los Presidentes no conocen bien todo lo que se hace por la caza

Ahora siento especial predilección por la caza mayor, en realidad, cualquier caza legalmente autorizada creo que es fascinante siempre que se practique de forma adecuada. Siempre he contado con la complicidad de mi esposa, que aunque no es cazadora le encanta la naturaleza, el campo y el ambiente que rodea el mundo cinegético.

—¿Están las aguas muy revueltas entre los cazadores malagueños o todo va volviendo poco a poco a la calma?

—Ya en la asamblea en la que se produjo mi nombramiento, y que me habían advertido que podría ser bastante crispada, no sólo no fue así sino que noté el apoyo de la mayoría de los presidentes que asistieron al acto. Fue importante para mí, aunque también he de decir que el anterior delegado provincial me apoyó en todo momento y eso contribuyó a rebajar la tensión existente. A día de hoy, y después de irme reuniendo con numerosos presidentes de diferentes zonas de la provincia, noto que impera la calma y que la gente tiene ganas de trabajar en favor de nuestra afición.

—¿Qué es lo primero que hizo una vez que ya era Delegado Provincial de Caza de Málaga?

—Como ya se imaginaban los que me conocen, esa misma tarde empecé a trabajar reuniéndome con mis dos personas de máxima confianza proponiéndoles que fueran mi vicedelegado y mi secretario, aceptando ambos, y a partir de ahí comenzamos a definir con mayor concreción los objetivos a alcanzar y la composición de la Junta Directiva necesaria para lograr dichos objetivos.

—¿Cómo han acogido los cazadores federados malagueños su nombramiento?

—Realmente, desde que se produjo mi nombramiento, todas las llamadas que estoy recibiendo son de apoyo a la caza y a la Federación, a través de mi persona. Es cierto que para que un proyecto llegue a buen fin, tan importantes son los apoyos como las críticas constructivas.

Lo que sí les digo a todos es que la transparencia va a ser la tónica de mi gestión, y que la Federación es de todos y tanto mi Junta Directiva como yo mismo somos trabajadores suyos.

—¿Cuáles van a ser los principales pilares de su trabajo?

—Considero básico la formación de los cazadores de la provincia, por lo que, en colaboración con la Escuela de Caza de la FAC, quiero ir promoviendo charlas sobre gestión de especies, de territorios, ayudas que se pueden recibir tanto a nivel autonómico como nacional e incluso europeo…

Tenemos que limpiar la imagen de la caza y el cazador

He dividido la provincia en zonas geográficas, en cada una de las cuales hay algún miembro de mi Junta Directiva, de tal forma que los problemas que suframos los conozcamos de primera mano, y su solución sea más efectiva. Otra cosa que ya algunos me han oído decir es que me considero el delegado de todos los federados de la provincia de Málaga, sin que ninguna zona tenga más importancia que otra. Otro pilar básico será el tema de los jóvenes cazadores, a los que quiero que se preste la ayuda necesaria para que puedan practicar nuestra actividad.

Además, quiero que todos los cazadores federados, a través de sus Presidentes, estén perfectamente informados de todo lo que la Federación hace por ellos, ya que me estoy dando cuenta de que, por lo menos en Málaga, no son muy conscientes de todo el trabajo que se realiza.

Por último, quiero fomentar las relaciones con todos los organismos que de una u otra manera intervienen en la naturaleza y por tanto en la caza, destacando entre otros la delegación provincial de Medio Ambiente.

—¿Cuál es el perfil que reúnen los miembros que ha designado para formar parte de su equipo de trabajo?

—He intentado crear un equilibrio entre experiencia y juventud, con personas conocidas por todos los cazadores malagueños de la valía de Pedro Acedo, Juan Cantero, José Díaz o Juan Carlos Huertas, junto con personas jóvenes con ganas de hacer cosas nuevas y de reconocido prestigio en sus respectivos campos como Salvador Flores, Antonio Gallardo, José Raúl Martín o Juan de Dios Ramos y, por último, dos personas que son básicas en mi organización ya que aúnan profesionalidad y carácter crítico como son Antonio González y Josefa Domínguez.

—¿Qué características peculiares presenta Málaga en cuanto al deporte de la Caza que la pueda diferenciar del resto de las demás provincias?

—El principal problema que le encuentro a la caza en Málaga es la falta de terrenos donde practicar nuestra afición. Es una de las provincias más pobladas de España con una gran cantidad de espacios naturales, con algún tipo de protección que impiden la práctica cinegética.

También hay que destacar la diferencia de terrenos existentes, desde prácticamente de alta montaña en comarcas como Ronda, Sierra de las Nieves o la Axarquía, pasando por las llanuras de la zona norte de la provincia, zonas costeras densamente urbanizadas, cada una con sus problemas particulares.

—¿Qué mensaje mandaría a los cazadores de su provincia?

—Como ya dije el día de mi nombramiento, un mensaje de tranquilidad y de trabajo, y ahora, viendo como se están desarrollando los acontecimientos, un mensaje de esperanza de cara a tiempos venideros para nuestra común afición: la caza.