El Luchadero

Accidentes, lo justo

Están contentos los cazadores, no es para menos. Una de sus reivindicaciones históricas ha sido atendida por la Administración del Estado. Ni más ni menos que inhibirles de la responsabilidad derivada de los accidentes de circulación con animales silvestres. Ahí es nada. No en vano éramos el único país europeo que responsabilizaba a los titulares de los acotados.

23 mar. 2014 - 2.033 lecturas - No hay comentarios

La Oficina Nacional de la Caza y Adecap han mantenido durante años múltiples reuniones con el Ministerio de Agricultura tratando de solucionar este injusto problema que tenía a los cazadores sumidos en una total indefensión jurídica. Pues bien, el Congreso de los Diputados aprobó el pasado jueves la modificación de la actual Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial, concretamente la Disposición Adicional Novena de dicha normativa, consensuada previamente con la Oficina Nacional de la Caza, como la mayor entidad representativa del panorama cinegético español.

La nueva normativa queda redactada de la siguiente manera. «En accidentes de tráfico ocasionados por atropello de especies cinegéticas en las vías públicas será responsable de los daños a personas o bienes el conductor del vehículo, sin que pueda reclamarse por el valor de los animales que irrumpan en aquellas. No obstante, será responsable de los daños a personas o bienes el titular del aprovechamiento cinegético o, en su defecto, el propietario del terreno, cuando el accidente de tráfico sea consecuencia directa de una acción de caza colectiva de una especie de caza mayor llevada a cabo el mismo día o que haya concluido diez horas antes de aquel. También podrá ser responsable el titular de la vía pública en la que se produzca el accidente como consecuencia de no haber reparado la valla de cerramiento en plazo, en su caso, o por no disponer de la señalización específica de animales sueltos en tramos con alta accidentalidad por colisión de vehículos con los mismos».

Han sido, como digo, largas reuniones de trabajo, de excelente receptividad del ejecutivo y disposición para dar solución a los grandes problemas del sector cinegético.