Diario de caza

01 jul. 2007 9:53

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Políticamente incorrecto

José Ignacio Ñudi

Hoy quiero ser políticamente incorrecto, muy incorrecto para los tiempos que corren. Cinegéticamente hablando, se entiende. Lo aviso por si algún despistado o sensiblón, incluso de nuestra grey, está empezando a leer estas líneas. Ser políticamente incorrecto es simplemente ir en contra del discurso dominante, de las opiniones generalizadas de una sociedad que han impuesto, y que refuerzan cada día, los medios de comunicación. Muchas de estas opiniones o ideas se sacralizan a través de la Ley por su beneficio para la sociedad, pero otras llegan y pasan como las modas sin el más mínimo fundamento, y lo peor es que no admiten un reproche.

Me ha dado la idea un amigo ecologista que se sorprendió cuando le dije, por escandalizarlo, que Javier Ceballos, doctor en cetrería, estaba a favor del desnide controlado de rapaces. ¡Anatema! Por mucho que se explique y argumente nuestro experto en cetrería, los insultos y el destierro los tiene asegurados entre los ayatolás de la naturaleza.

Pues bien, ahí van mis reflexiones que harán saltar del sillón a más de uno y también, espero, reflexionar a la mayoría.

¿Por qué no se regula que los chavales puedan cazar con escopetas de perdigones antes de iniciarse con las de fuego? Cazar aves cazables como los córvidos, los zorzales o los estorninos pintos, porque ya saben que los negros están absurdamente prohibidos. La escopetilla de plomillos era la verdadera escuela de la caza y hoy, además, existen carabinas con la adecuada potencia y calibre. Y por ir más allá en la incorrección, ¿por qué no se permite, en condiciones controladas, la caza de otras aves abundantes como rabilargos y arrendajos? En Francia, Italia y otros países europeos se caza por ejemplo la alondra hasta con trampas.

¿Por qué no se autoriza la caza con el calibre .22, un arma ideal para el control de córvidos y para cazar determinadas especies de caza menor? También en Europa se emplea este calibre sin que nadie se rasgue las vestiduras.

¿Causaría algún prejuicio a la especie abatir controladamente algunos machos de avutarda y que el dinero de esos permisos se destinasen a la conservación de sus poblaciones? ¿Por qué no se vuelve a autorizar la caza controlada de la perdiz pardilla en Castilla y León en aquellos cotos que, teniendo la densidad suficiente —que los hay— les hagan mejoras de hábitat? ¿Y por qué no se hace lo mismo con algunos ecosistemas acuáticos? ¿Por qué la administración no permite, por ejemplo, que un determinado grupo de cazadores se haga cargo, técnica y económicamente, de la restauración y conservación de una laguna a cambio de algunas tiradas controladas? Por cierto, ¿cuántas cigüeñas más pueden soportar nuestros ecosistemas? ¿Qué tiene que pasar para que una especie protegida se controle, al menos temporalmente?

¿Qué pasaría si un determinado propietario de finca, o todos a la vez, se negasen a que alguien entrase en sus tierras para tocarle los huevos —perdón pero es así— o los pollos al águila imperial o llevarse un lince a Doñana? ¿Y qué pasaría, por ejemplo, si a uno de estos propietarios, o a todos, les diesen treinta mil euros por año y ejemplar de lince o imperial que tuviesen en sus fincas? ¿Creen que se extinguirían? ¿Sería esta política conservacionista más rentable que la actual?

¿Por qué cuando se habla de la pésima situación del urogallo se echa la culpa a la abundancia de venados y jabalíes y no se habla para nada de predadores protegidos ni, por supuesto, de controlarlos?

¿Por qué los conservacionistas están en los consejos de caza y a los cazadores no les llama nadie para hablar de «conservación»? ¿No es la caza una herramienta de conservación? ¿Qué es conservar? Muchas cosas que se hacen hoy en nombre de la «conservación», ¿conservan realmente la naturaleza?

Ya sé que casi todo lo expuesto chirría, está prohibido y por supuesto seguirá estándolo. Respeto la Ley, pero eso no quita que muestre mi desacuerdo sobre algunos asuntos o luche, aunque sea con estas reflexiones, porque las cosas puedan ser de otra manera. Creo además que si se llevaran a cabo algunas de estas proposiciones a la naturaleza no le pasaría absolutamente nada malo, posiblemente todo lo contrario.

 

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02 jul. 2007 18:20
PEPEJUAN
En los tiempos que corren, ya no sabe uno lo que es políticamente incorrecto o correcto. Por qué lo que para unos es correcto para los otros es incorrecto ó viceversa.
Mi abuelo decía , si algo quieres que funcione mal, déjalo que lo gestionen los políticos, y creo que no le falta razón. En la caza, como en todo, hemos llegado a tal grado de intervencionismo, que en algunos casos se hace asfixiante.

No se permite cazar en los parques nacionales, y en el caso de superpoblación o daños a la vegetación, lo harán funcionarios del parque.

No se deja cazar alimañas, por que el razonamiento es que el equilibrio natural lo regulara todo. Claro que lo regula , hasta el punto de tener más alimañas, que presas naturales de los mismos.

No se deja cazar acuáticas, excusa, ciertas especies que se encuentran en proceso de declive o son vulnerables, y papá estado no se fía , de qué sus hijos cazadores, disparen sobre las mismas. Cuando todos sabemos, que sí hay buenos ornitólogos en este país, son cazadores de acuáticas.

En cambio, no quieren admitir, que cuando los humedales españoles , eran gestionados por cazadores , el número de acuáticas que los visitaban era mucho mayor que actualmente. Tenemos un claro ejemplo de lo que hablamos, el parque Natural del Hondo, en el Sur de Alicante.

Y podemos poner, muchos ejemplos más. Pero señores, vivimos la sociedad del siglo XXI, donde los niños conocen las especies animales por Internet y en las películas de dibujos animados. Los maestros en las escuelas, enseñan a que todo lo que significa matar un animal es un sacrilegio, la juventud solo conoce el campo y su cultura en sus escasas salidas al campo.

Nosotros, los que somos padres cazadores, no queremos obligar a los hijos a cazar en aras de la libertad individual, y al mismo tiempo competimos con infinidad de propuestas de ocio para un fin de semana. Todo ello, conduce, a un gran desconocimiento del arte de cazar por la gran mayoría de la población.

Pues bien, todos estos niños y adolescentes, serán los que marquen el futuro político de esta sociedad, y como podemos observar, el ambiente en el que se educan no es el más propicio, hacia el mundo de la caza.

Y si a esto le unimos las limitaciones del uso de las armas de aire comprimido , trampas tradicionales para la caza de pequeñas aves y demás artes actualmente prohibidas, el resultado es obvio.

Saquen uds. sus propias conclusiones, la mía desde luego, no es nada optimista, solo me queda el consuelo que las nuevas generaciones de cazadores son mucho más beligerantes en la defensa de la misma .

Saludos a todos.

Victor Ferri.
05 jul. 2007 21:35
lork
yo he tenido suerte de que mis padres son de pueblo y que con cinco años usaba la de perdigones de mi padre y con siete los reyes magos me trajeron mi propia carabina. los veranos en el pueblo me pasaba horas entretenido en mi cacería paticular con gorriones y alguna paloma que otra que para mi eran como un medalla de oro.
ahora me siento como un burro en un berzal, voy a la universidad y aunque estudie agronomos, la caza es tema tabú, la gente mira mal, yo apenas hablaba del tema y en cambio desde que llevo en este foro me siento arropado, será la fuerza del grupo , el caso es que en cuanto puedo saco el tema de la caza y hasta una vez me enfrente con el profesor de ecología porque no impartia ecologia sino ecologismo.
con todo esto quiero decir que no está todo perdido, que hay que ser optimista y remar para el mismo lado.
estoy seguro que si hicieramos buenas campañas de publicidad, de concienciacion social, que se hicieran reportajes sobre el beneficio de la caza, que consiguieramos meterlos en programas de tv de esos que hacen de investigacion y que se emiten en un buen horario. si consiguieranos que las administraciones nos dieran mas bobmbo en las campañas, saliendo en periodicos, supongo que se nos entenderia más, el goierno nos tendria mas en cuenta y nos dejarian gestionar la caza de forma politicamente correcta segun nuestros criterios.
si se pueden amañar las elecciones el madrid, no vamos a poder lavar nuestra cara??
creo que con dinero y una buena campaña de marketing, cambiariamos muchas opiniones.
saludos
jesus

PD: Sr. Ñudi, le felicito una vez más por su editorial y por cierto le he visto en un dvd esta tarde y ... caramba como baja las migratorias.
12 jul. 2007 13:48
harvin time
Es hora de hablar claro y de enfrentarnos a una gestión y a una política ambiental, de cara a la galería y con dudosos resultados...
Basta ya de la ecología mal entendida!!
El otro día hablando con un conocido miembro de un grupo ecologista, que por cierto, ha estudiado ecología, me decía acerca de la problemática del lobo en la sierra de Ávila, que lo que hay que hacer es cazar el lobo...pero no que lo mate el forestal de turno, avisado por la propiedad, sino que la propiedad lo pueda aprovechar.
Con esta manera de concebir la ecología, desde un punto de vista técnico, sí estoy de acuerdo y es más creo que el cazador, el buen cazador, es el mejor gestor y el más conservacionista.
Señores, basta ya de esta ecología mal entendida, seguida por ignorantes que hacen mucho ruido, pero desconocen por completo los temas sobre los que hablan, y son el cáncer de nuestros campos.
José Ignacio Ñudi José Ignacio Ñudi es cazador y periodista.

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