Diario de caza

02 nov. 2012 8:38

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Sensibilidades al margen

Rafael Vecilla

La caza de unos pocos animales en Collado del Almendral, un denominado Parque de la Fauna Silvestre ubicado en el interior del Parque Natural de Cazorla, Segura y Las Villas (Jaén), ofertados previamente por la Administración andaluza, ha desatado la polémica. Otra más.

Las razones de esta oferta pública de caza en un recinto sometido a la máxima protección las justifica la delegada del Gobierno andaluz en Jaén, Purificación Gálvez, aduciendo de un lado razones económicas (“Hay que obtener ingresos que permitan atender otras necesidades”), y de otro la conveniencia de reducir la superpoblación de ungulados. A la postre, fueron cazados dos ciervos y dos muflones de los muchos que habitan en el mencionado Collado (con gamos y cabras monteses) en régimen de semilibertad, por los que la Administración obtuvo 8.000 euros. No parece suficiente para tanto ruido, pero lo de menos son esos números —dicen quienes más han protestado— o la escasa deportividad de unos lances que se adivinan fáciles, lo que importa es el espíritu o la filosofía que se esconde tras lo que se podría haber quedado en anécdota o paradoja. Y no les falta razón.

Veamos. El Parque de la Fauna Silvestre Collado del Almendral es un recinto cerrado, relativamente pequeño y de fácil acceso en el que habitan en aparente libertad especies como las citadas y algunas otras, para solaz y esparcimiento de los muchos amantes de la naturaleza que lo visitan cada año. Ese Parque está a su vez dentro de la Reserva Andaluza de Caza, lo que en otros tiempos fue el Coto Nacional de Caza de las Sierras de Cazorla y Segura, de 70.000 hectáreas, que a su vez está ubicado en el Parque Natural que nos ocupa, declarado Reserva de la Biosfera por la Unesco en 1986, y el mayor espacio protegido de España, con más o menos 210.000 hectáreas. La pregunta es: ¿qué hace esa atracción turística en una reserva de caza? Como reclamo publicitario, la Junta de Andalucía asegura que los visitantes podrán contemplar a los animales en su ambiente natural, es decir, que hay tantos que los podrán ver a poco silencio que guarden. ¿Es eso natural? ¿La superpoblación no entraña riesgos? (Recordemos lo que pasó con la sarna precisamente en Cazorla hace no muchos años).

El de la protección es tema delicado, que hay que saber conjugar con su sostenibilidad, todo ello condicionado por intereses políticos de uno u otro signo y sus consiguientes manipulaciones propagandísticas. Delicado y complicado, porque para proteger hay que matar, es decir, controlar las poblaciones, eliminar el sobrante, porque no hay territorio, por grande que sea, que no tenga límites, y unos vecinos que también son sujetos de derecho. De otra lado, cuando se intenta conjugar fauna silvestre con atracción turística convencional, acaba apareciendo un zoológico. Y un zoo es cualquier cosa menos natural. Por cierto, hay muchos y se suele poder llegar a ellos en el Metro. Un parque natural tiene que ser otra cosa, y quien quiera ver animales silvestres en su entorno, ya sabe, permiso, guía, buenas botas, morral, una vara, tiempo y mucha perseverancia… esto es, lo que hacen los cazadores pero sin arma.

Por fortuna, contamos en España con muchos espacios protegidos dignos de serlo, que hay que gestionar con criterios técnicos para que no degeneren, con respeto a sensibilidades diferentes y respeto también a las circunstancias y a las necesidades de los territorios colindantes. Son un tesoro a conservar, y patrimonio de todos, razón por la cual deberían ser gestionados por técnicos, con criterios exclusivamente técnicos y sin concesiones a la galería. Y que sean esos gestores los que digan si hay que eliminar animales, cuáles, cuántos, por quiénes y de qué manera. Ya saben, para que los espacios persistan y sean sostenibles. Las sensibilidades son humanas y son buenas, no lo ponemos en duda, pero lo que hace falta es actuar con rigor.

 

3 comentarios
04 nov. 2012 21:25
fernandosuarez234
Mucho peor aún me parece lo que ha hecho el Gobierno del Estado en Jaén, la verdad. De infinitamente peores consecuencias, éstas sí nada anecdóticas como las otras.

Me refiero a la adjudicación a un empresario organizador particular (Bosques y Caza: Pepe Colorado), el cuál obtendrá pingues beneficios económicos exclusivamente para su bolsillo, de sendas monterías en los espacios protegidos de Lugar Nuevo y Contadero-Selladores, ambos situados dentro del Parque Natural de la Sierra de Andújar (Jaén) y dependientes del Estado (no de la Comunidad andaluza). Ambos espacios albergan la mayor parte de los ejemplares de uno de los 2 únicos núcleos de población viables que existen de lince ibérico en España (y en el mundo, claro).
Aprovechemos para recordar la situación del lince ibérico, el felino más cerca de la extinción que existe actualmente en el Planeta, y protegido por todos los Estamentos mundiales, políticos, culturales y medioambientales.

Una de las monterías ya se ha celebrado recientemente, exactamente el 30 de Octubre pasado. Fue la de Lugar Nuevo. La otra pendiente, en Contadero-Selladores, se celebrará Dios mediante y si nadie lo remedia, el próximo 18 de Diciembre.

Recordar que desde 1.990 no se celebran monterías en dichos espacios, ni ha entrado un sólo perro, mucho menos centenares de ellos en rehalas.

El problema, gravísimo, es que esos centenares de perros de las rehalas participantes en las monterías acosarán y abatirán a mordiscos sin remedio a unos cuántos linces desorientados y desdacostrumbrados en sus mecanismos naturales de defensa ante tal evento que encontrarán en su camino, durante el tyranscurso de las mismas...

Linces que serán despedazados en el interior de las manchas sin que se entere nadie más que los podenqueros acompañantes (si acaso) y algún que otro guarda o guía, que es de suponer llevarán de antemano las órdenes precisas de no trascender el asunto...
06 nov. 2012 14:26
fernandosuarez234
Me sorprende que esa noticia/comentario de las monterías en los espacios protegidos del Estado de Andújar no tengan el más míniomo eco por estos lares.

¿Dónde están esos cazadores comprometidos con la conservación del medio ambiente?

¿Dónde están esos cazadores que tanto y más han criticado y critican la gestión del lince ibérico en peligro de extinción?

Señor Vecilla, ¿a usted le parece bien que se celebren esas monterías? ¿Es ud. consciente del peligro y la agresión directa contra el lince ibérico de esos cotos?
07 nov. 2012 12:13
Rafael Vecilla  
Como decía en mi artículo, que sean los técnicos quienes determinen cuánto y cómo se debe cazar en ese tipo de terrenos. Ellos sabrán si es posible hacerlo o no con la utilización de rehalas.
En cuanto al lince, creo que su problema no es precisamente la caza.
Rafael Vecilla Rafael Vecilla es director de Hunting in the World.

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