Diario de Caza

Dedicado a Juan Nikao

Desde hace algún tiempo que soplan malos vientos, tanto para los cazadores como para los conductores de vehículos y los que realizamos algunas otras actividades. Dicen que cuando el diablo se aburre mata moscas con el rabo, y con los matices oportunos algo tiene de cierto. También es verdad que se puede ser muy ineficaz realizando un exceso de actividad o aparentándolo.

11 jul. 2008 - 2.633 lecturas - 7 comentarios

Cuando existen problemas serios sobre los que legislar, en estos últimos tiempos se ignoran pero no cesan de aparecer normas inútiles y absurdas cuya cantidad hace que parezca que se trabaja mucho.

Por otra parte, hay que darles la mayor importancia, que por supuesto no tienen, para que parezca que el Estado protector nos cuida y vela por nuestra seguridad y bienestar, y para ello nada mejor que arbitrar unas sanciones desproporcionadas, (¡que acojonen!), y hacer normas que afecten a colectivos con capacidad de respuesta nula o muy limitada por lo heterogéneo de sus miembros. A eso se le añade que los agentes denunciantes no estén sujetos a la carga de la prueba, y además del acojone se consigue llenar las arcas.

Si dentro de alguno de los colectivos afectados existe un grupo capaz de organizarse, manifestarse o de crear algún conflicto, se les aplica una excepción y problema resuelto.

Veamos algún ejemplo. A los motoristas se les obliga a llevar casco y a circular siempre con las luces encendidas, (cosa que también desean hacer con los automóviles), pero las luces encendidas en condiciones diurnas normales son absolutamente inútiles desde el punto en que no los hace más visibles ni los protege, y referente al casco, que aunque no fuese obligatorio sería aconsejable, son muchos, demasiados, los que lo sustituyen por esos conocidos como “quitamultas” que no protegen absolutamente nada pero que evitan la sanción y de los que hay infinidad de modelos. Sin embargo, llevamos años sabiendo que las chapas metálicas colocadas en los laterales de las carreteras, así como sus postes de sujeción, son los causantes de muchas muertes y heridas muy graves a los motoristas, y ahí siguen y lo harán por mucho tiempo desgraciadamente.

Para transportar niños en un automóvil particular del tipo que sea, hay que llevarlos en asientos especiales en función de la edad/peso/altura de cada uno. ¡Buena idea! ¡El Estado vela por la seguridad de nuestros hijos!, pero es mentira. Los autobuses escolares transportan a los niños con bastante más peligro que casi cualquier turismo conducido por los padres y ahí tenemos la excepción en razón de que las compañías de autobuses tienen una capacidad para organizarse que no tenemos los automovilistas particulares. Por otra parte, para una pareja con tres pequeños ya no sirve cualquier coche, pues raro es el que permite tres asientos para niño salvo algunos modelos de alta gama y los monovolúmenes.

Con el cinturón de seguridad sucede tres cuartos de lo mismo. Los particulares lo debemos llevar siempre colocado y en cualquier lugar y circunstancia, pero los taxistas solo cuando salen a carretera. ¿Por qué? Porque pueden organizarse y crear un caos en las ciudades. Sin embargo los usuarios del taxi no somos capaces de organizarnos para protestar por la pantalla de falsa protección que nos colocan delante de la cabeza y que, aunque vayas sujeto con el cinturón de seguridad trasero, no evita que te la golpees fuertemente en cualquier frenazo algo brusco.

Lo de los chalecos fosforito con bandas reflectantes para los cazadores también tiene guasa. Para la caza en bosque, algunos países obligan a la utilización de alguna prenda de color rojo o butano que no es detectable por los animales de caza mayor y que es una buena medida de seguridad, -las hay incluso combinando esos colores con otras bandas negras y marrones como trajes de camuflaje- pero son prendas de tejidos que no producen brillos ni ruidos extraños. Ahora bien, obligar a la utilización de chalecos fosforito con bandas reflectantes para la caza de aves desde puesto fijo es una solemne barbaridad. En el puesto se suele estar suficientemente apantallado como para ser invisible a cualquier persona que transite por la proximidad, cazando o no, pero desde el aire la visibilidad es total. Veamos un solo detalle, sin entrar en la agudeza de visión de las aves. Las bandas reflectantes solo actúan como tales para un observador cuya línea de visión forme un pequeño ángulo con la fuente de iluminación, pero si el ángulo aumenta, la reflexión de la luz varía y solo se ven como bandas blancas o grises. Esas bandas no actúan como reflectantes a pleno sol para las personas situadas más o menos a la altura del chaleco, pero brillan como focos para las aves que las ven, y más desde más lejos y cuanta mayor altura llevan en su vuelo.

Es del todo prudente que los compañeros de caza sepamos dónde estamos cada uno, “nos señalemos”, y que incluso cazando en ala nos vayamos viendo los contiguos. También es prudente que nos podamos ver a distancia en el caso de que te cruces con otros o vengan de frente, pero para eso no es necesario ir disfrazado con un chaleco fosforito con bandas reflectantes y bastaría con algo más discreto. Pero los seteros, los senderistas, los domingueros, etc. no están sujetos a esa normativa de hacerse visibles y realmente son los que corren peligro por transitar por donde les apetece, agacharse en ocasiones, y aparecer por donde menos se esperan. Muchas son las veces que te tropiezas con algunos y pocos son conscientes del peligro que corren en ocasiones.

Por lo tanto, mientras la obligatoriedad de llevar esos chalecos no afecte a toda persona que esté en el campo, en el bosque o en la montaña, incluidos los agricultores y los agentes de la autoridad, no hay fuerza moral para defender la obligatoriedad de su uso solo por los cazadores. Hay que pensar en que existen otras razones.

Y eso sin entrar en aspectos estéticos, porque la caza también tiene su estética aunque suene raro para algunos, y colocarle a un montero clásico un chaleco amarillo-verdoso con bandas reflectantes es algo así como ponérselo a los nazarenos en las procesiones de Semana Santa. Irreverente, ¡Sí. Irreverente! y ridículo

También se me ocurren otros comentarios sobre la munición de plomo, pero este escrito ya peca de demasiado extenso y lo dejaré para mejor ocasión.

Lo deseable sería que nuestras gobernantas y gobernantes, “miembras” y miembros de los diferentes Gobiernos, tratasen de resolver los problemas más generales y graves y no perdiesen el tiempo en cabrear al personal.

 

7 comentarios

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11 jul. 2008 12:45
legu  
Amigo Cerrojo. Pues decirte que tienes toda la razón del mundo. Nuestros diversos parlamentos nacionales, autonómicos y demas entes legislativos justifican sus elevadísimos sueldos copiándose unos a otros las leyes que les han parido los funcionarios de su departamento, los cuales como resabiados que son las paren lo más restrictivas y alejadas del principio de seguridad jurídica que pueden. Es la dictadura del funcionariado por la inseguridad jurídica e imposibilidad de llegar a un elemental conocimiento de la norma que nos pueden aplicar. Los burócratas que dominan el cotrarro, , lógicamente siempre fuertes con el débil y desorganizado, débiles con el fuerte y organizado y a inventar algún problema inexistente para intentar aplicarle una mala solución que permita aumentar el presupuesto del departamento para el año que viene.
Un saludo y enhorabuena por tu artículo.
12 jul. 2008 11:34
Joldujo
Joldujo   «Don`t mess with the queen`s guard»
Creo cerrojo, que deberias haberte informado un poco mas del asunto de los chalecos en la caza mayor.
En mi comunidad autonoma es obligatorio el llevar una prenda en la parte superior de colores vistosos, aconsejando los fosforitos, pero ¡ojo!, solo aconsejandolos, los de las barras reflectantes eso lo dices tu y se usan por comodidad ¿por que? porque muchas gente lleva el de lso coches por facilidad de encontrarlos, yo llevo un chaleco de caza, sin barras reflectantes, otras veces un jersey rojo, y cumplo con la normativa perfectamente.

Mira, yo era reticente a su uso y ahora soy un ferviente defensor de su uso en las batidas, por lo practico que lo veo en la caza mayor, que por cierto, solo es obligatorio aqui en las batidas y la ventja es que localizas de un vistazo a todos y cada uno de tus compañeros, batidores incluidos.

¿Queda mal en la indumentaria tradicional montera? perdona Cerrojo, pero esto es algo ciertamente curioso, anteponer una medida de seguridad a la moda, no se, pero a mi ver un montero con la induymentaria montera y un rifle con un visor que te cagas, bien lo que se dice bien, pues tampoco es que quede mucho, joder, pues que bien, a ver si nos organizamos los coductores frente al cinturon de seguridad, es que cuando lo pongo se me arruga la camisa del traje y queda muy feo, permiteme esta pequeña broma.

Saludos
13 jul. 2008 00:59
RM
Lo de la pequeña broma queda permitido, pero tonterías sobre los chalecos reflectantes, las justas.
Son las 00.45h del domingo, y ni tengo la documentación a mano ni ganas de precisar. En la Ley de Caza de la Com. Valenciana, art.12-3-g ya habla de los chalecos reflectantes, y son varias las Comunidades que obligan a su uso en sus respectivas leyes de caza.
Lo lógico no es que te haga una relación de las diferentes leyes y circunstancias en las que existe esta obligación, porque al no cazar en todas no me he preocupado en tragarme la Ley de cada una, aunque no renuncio de antemano, pero sería más ilustrativo que los cazadores de las diferentes Autonomías refiriesen si su legislación lo incorpora.
Sobre que defiendas su uso es tu opción personal. Yo tengo un chaleco naranja, sin bandas reflectantes, con el escudo de cierto Club de Cazadores Norte Americano al que pertenezco, que acostumbro a llevar a ciertos eventos de caza desde hace muchísimos años, y que me coloco cuando lo creo conveniente. En otras ocasiones, antes e incluso después del sorteo me he ido a casa.
Sobre la indumentaria tradicional montera, discúlpame pero creo que no entenderías mis palabras y no quiero crear polémicas.
Saludos
R.M. Barrachina
13 jul. 2008 09:34
Joldujo
Joldujo   «Don`t mess with the queen`s guard»
Me imaginaba que tu contestacion iba a ser de ese talante,muy propio de ti, pues cuando intentas sentar catedra no sueles aceptar criticas y yo, que ya sabes que soy muy dado a intervenciones "picantes", decidi intervenir como dictan las normas superiores, con respeto, pero como de entrada me has llamado tonto y no soy yo quien agacha la cabeza frente una afrenta, alla que voy.

Lo menos que se puede hacer, antes de soltar una opinion sobre un tema, es conocerlo, ya no te digo en su totalidad, pero si en gran parte, esto, ademas de un repesto para quien te lee, creo que dota de mas fuerza a tu opinion, para, de esa forma no cometer errores de bulto, como has cometido en este caso, es como si un comensal critica toda la comida habiendo probado solo el pan.

Dices, que tu tienes un chaleco de no se que club de no se que pais extranjero, para dotar de validez a lo que has escrito y que lo usas cuando crees necesario y no haces mas que entrar en la contradiccion, o sea, que lo criticas, sin embargo lo usas, hay que joderse.

Subestinas mi comprension, si consegui entender al profesor de bioquimica, un hombre que estaba mas perdido en sus explicaciones que espinete en un sexshop y consegui aprobarla en el primer semestre, creo que comprendere una tradicion, de un tipo de caza que para nada hay que ser licenciado para su ejecucion.
Ahora un consejo, si uno no quiere polemicas, es facil, se caya uno la boca y asunto arreglado.

Saludos
13 jul. 2008 11:45
RM
Estimado Joldujo:
Primeramente pido disculpas si has entendido que te llamo tonto, aunque no ha sido así.
Por otra parte, tampoco quiero sentar cátedra y lo que es más, creo poco en ellas.
Mi escrito iba dirigido al amigo Nikao debido a su intervención en los foros sobre este tema de los chalecos, muy acertada a mi entender, pero sobrevolando el problema real. De todos modos, está abierta para que cualquier miembro registrado del Club pueda opinar, como has hecho.
Mi escrito se refiere por una parte a muchas de las tonterías que se legislan y a las que aplican excepciones cuando afectan a grupos organizados o que pueden organizarse, dando a entender que a los cazadores no se nos considera grupo ni capacidad organizativa pese al número de practicantes.
La crítica a las bandas reflectantes está resumida en una sola frase, y es que solo actúan como tales cuando el rayo de luz incidente forma un ángulo pequeño con la línea visual, cosa que en la caza solo se daría en día soleado sobre ellas y estableciendo la línea de visual a bastante altura, o con alguna fuente de luz artificial desde aproximadamente la misma altura que la visual. Esto debe ser más sencillo que tu bioquímica y la prueba es muy sencilla de efectuar ya que, seguramente, tendrás algún chaleco con bandas en el coche.
La referencia a mi chaleco naranja textil y sin bandas te la hago para que entiendas que el tema de la seguridad me preocupa desde hace muchos años, tantos que posiblemente no habrías nacido. Pero solo lo utilizo cuando realmente lo creo conveniente, que no es cuando aprecio que hay personas que me dan miedo con un arma en las manos, ya que, si es así, me vuelvo a casa. Y en la caza menor, también cuando lo estimo conveniente y desde hace muchos años, utilizo una prenda de cabeza en color llamativo.
No entiendas que estoy en contra de llevar alguna prenda superior llamativa cuando las circunstancias así lo requieran. Lo que critico es la imposición legal y la discriminación con el resto de personas que transitan por el monte cuando se puede estar cazando. ¿Es una nueva humillación para los cazadores o que nos pretenden cuidar en exceso y por encima de otros colectivos?
Por la edad que te supongo, entiendo que debatir contigo sobre el atuendo clásico de montería es crear una nueva polémica que no viene al caso. Pero ¿te gustaría ver una corrida de toros en la Maestranza con los toreros llevando ese chaleco sobre el vestido de torear? Ya ves que solo se trata de un aspecto puramente estético. Otra cosa es que en las batidas norteñas lo considere útil y conveniente por sus características, que son muy diferentes a las de una montería en Sierra Morena. De todos modos, y cada vez más por desgracia y a mi entender, también en Sierra Morena se están perdiendo las tradiciones.
Espero y deseo haber aclarado mi intervención y que no tengas tan mal concepto de mí.
Saludos
R.M. Barrachina
13 jul. 2008 19:47
Joldujo
Joldujo   «Don`t mess with the queen`s guard»
No tengo para nada mal concepto de ti, de ser asi, ni hubiese molestado en leer tu articulo y muchisimo menos me hubiese molestado en contestarlo, generalmente de quien tengo mal concepto no me interesa nada, pero que tus escritos me parezcan interesantes, no quita para que en ocasiones no coincida con tus opiniones o vea un defectillo.

Por supuesto que soy mas joven que tu, pero en esto de la seguridad siempre he sido bastante cauto, hasta el punto que cuando tenia un aprillia de 49cc, hace un par de años jejeje, el casco no era obligatorio, sin embargo yo siempre lo llevaba, cuando creia necesario, eso es el problema, que mi rasero no era el mismo que el del resto y es que, me parece muy triste, que se tenga que obligar a que velemos por nuestra vida.

Yo no soy aficionado a los toros, me aburren, aunque me gusta correr en encierros, pero si un torero llevara un chaleco mas llamativo para el toro que el capote, la cosa no le iba a pintar muy bien. Nunca he ido de monteria a Sierra Morena, bueno... ni a ninguna, pero las "caracteristicas" del norte, segun mi parecer, no son las unicas qeu necesitan de estas medidas de seguridad, de ser asi, solo ocurririan accidentes en el norte y no es asi. Aunque, yo el chaleco me lo pongo en el puesto, no me lo pongo por la mañana y em lo quito por la tarde, por lo que el rezo a la virgen de la Cabeza, no creo que exija el llevar el chaleco puesto, ni durante las migas, unicamente el momento que se caza, que segun he leido es una parte unicamente de toda la monteria tradicional, yo creo, que aunque solo fueran los perreros, seria util.

Saludos
16 jul. 2008 19:38
Nikao  
Es obligado agradecer el brindis con que el amigo cerrojo obsequia a este aficionado que se pierde desde La Palma por sus alrededores cercanos.

Buena faena Don Rafael. Bueno es recordar que el intervencionismo para ser bueno debe comenzar por ser mínimo, principio que al día de hoy parece olvidaron con la diarrea legislativa que nos quieren vender como novedosa y progresista, cargándose de un plumazo las viejas tradiciones, que a fuerza de buenas y acertadas se han conservado al día de hoy.

Y es que no es precisamente la seguridad la meta de muchas normas, que en el fondo la paren funcionarios más especializados en la recaudación y el enredo ilógico de normas cuarteleras que siembran recortes o imponen requisitos absurdos.

Por los montes cantábricos, y aledaños del norte, con su tradicional forma de cazar la mayor, puede ser muy recomendable el semáforo giratorio para avisar a los compañeros por donde estamos. Por este rincón del sur-oeste, y quizás por muchas otras zonas, donde el que lleva la escopeta o el rifle no puede moverse del puesto que le tocó en el sorteo, siendo costumbre no escrita comprobar el lugar exacto de los compañeros vecinos y repartirse con ellos las zonas donde disparará cada uno, y donde los que mueven la caza, aparte de saber donde están situados los puestos, solo pueden llevar la cachava y a lo sumo el cuchillo de monte, poca seguridad va a mejorar el color llamativo impuesto en el chaleco.

Invocar la seguridad para imponer la obligación de un atuendo a todo el que tenga en sus manos una escopeta es tan absurdo como pretender cuadrar el círculo. En especial si se olvida dejar cabos sueltos de exploradores domingueros liberados de hacer notar su presencia furtiva y silenciosa e inesperada por donde menos pueda sospecharse.

Igualmente absurdo es imponer en la caza menor atuendos que sean notoriamente visibles para las personas y al mismo tiempo no sean advertidos por las aves que sobrevuelan para entrar al puesto fijo. Lo imposible es imposible, y como tal queda fuera de razón imponerlo.

Mucho antes de que aparezca la cacareada inseguridad, quien ya se encuentre en un puesto fijo protestará o avisará a quien llegue para que no le invada su zona y le estropee el tiradero.

Imponer una norma con un común denominador igualitario para cosas tan distintas como la caza mayor al estilo norte y al estilo sur, extendiéndolo a la caza menor, es seguir el principio del avestruz que esconde la cabeza e ignora lo que le rodea, o lo que es equivalente, no ver lo que no se quiere ver. Y eso puede conducir a la destrucción de lo que se regula mucho antes que a mejorar la seguridad de las personas. Otra cosa es que asegure la proliferación de oportunidades recaudatorias, extremo éste tan bien cuidado que deja muchos pueblos atrás y se disparata hasta extremos tan inadmisibles como fijar cifras a recaudar que en muchos casos exceden a las previstas en otras normas para casos tan graves como muerte de personas.

La administración es la administración, y el eurapio es el eurapio. Tal vez esto aclare ciertas diarreas legislativas con más claridad que rebuscados razonamientos.

No puedo terminar sin agradecer los comentarios del amigo Julduco, porque indudablemente en la caza mayor que él practica por su zona, el chaleco visible es incuestionable que contribuye a mejorar la seguridad. Otra cosa sería por mis alrededores, y no digamos en la caza menor desde puestos fijos.

Esperar moderación acertada de los legisladores sería pedir peras al olmo. Es más fácil cortar y pegar la norma más restrictiva de la comunidad que meó más lejos.

Saludos. Juan
Rafael M. Barrachina Rafael M. Barrachina es reconocido forero de Club de Caza y escribe con el nick de Cerrojo.

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