Andrés Gutiérrez, presidente de la Real Federación Española de Caza, se ha descolgado con unas declaraciones digamos que inesperadas, sobre todo por lo que de novedosas y rupturistas tienen. Hasta ahora, la RFEC se ha sustentado en su condición de defensora a ultranza de la actividad cinegética como deporte; a día de hoy, su presidente niega la mayor: La caza no es un deporte. Dicho esto, lo que viene después es un corolario de este cambio de filosofía. Habla el Sr.Gutierrez de la creación de una nueva organización inscrita en el Ministerio del Interior a la que sus promotores han llamado Federación Española de Caza, lo que indica una clara estrategia. Además los firmantes de la escritura de constitución son todos, o casi todos, miembros de la Real Federación Española de Caza.
El proyecto que el presidente de la RFEC explicita parece apasionante y definitivo —sobre todo para él— pero como dice el refrán, «una cosa es predicar y otra dar trigo». En principio el primer toro que el Sr. Gutiérrez tiene que lidiar es el de las elecciones a la presidencia de la federación —la antigua— y nos encontramos con la paradoja que le tienen que elegir personas que, o no van a estar unos meses más tarde o, a los que queden, les va a pedir que renuncien a sus baronías y privilegios y se presenten en un congreso de cazadores para ser elegidos democráticamente. Primer ejercicio de seducción.
Posteriormente tiene que convencer a todo el mundo que esta nueva organización no es un remedo de la Oficina Nacional de la Caza, es decir, un conglomerado de siglas en torno a una mesa, y que, efectivamente, es una única organización confederal —a estilo de un sindicato— cuyos componentes se estructuran, por comunidades, en ramas federales y en ramas confederales, a nivel nacional. Segundo ejercicio de persuasión.
Más tarde tiene que pasar a 400.000 afiliados —imprescindibles para la financiación del proyecto— de una organización a otra. Lógicamente deberá ser con el consentimiento de los afectados, para lo que necesitará la colaboración de toda la actual estructura federativa. Tercer ejercicio de comunicación.
Más tarde deberá organizar un sinfín de congresos —por lo menos autonómicos— que desembocarían en el Congreso Confederal de la Caza, en el que se elegirían los representantes de los cazadores a nivel nacional. Cuarto ejercicio de liderazgo.
Mucha y grande es la tarea que tiene por delante el actual presidente de la RFEC. Va a necesitar ambición, convencimiento, voluntad, perseverancia y mano izquierda. Veremos.
Lo que parece claro es que, el día uno de Marzo, significó algo más que una reivindicación puntual del mundo de la caza. Visto desde hoy pueden entrar dudas qué fue primero; es decir, si Andrés Gutiérrez ha planteado la creación de la Federación Española de Caza después del éxito de la manifestación o si necesitaba un coup de force para sacarla adelante. En cualquier caso, si lo lleva a buen puerto, el mundo de la caza habrá dado un gigantesco paso adelante.
Publicado el 29/04/2008 9:06:24 |
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En abril, además del cambio de Gobierno, con la creación de un nuevo ministerio en el que se suma Agricultura y Medio Ambiente, además de otras competencias, y en el que tendremos a partir de ahora puestas las esperanzas todos los cazadores, me ha llegado un email de Jesús Nadal, bien conocido en los ámbitos universitarios, cinegéticos y de gestión de las especies de caza, en el que daba la voz de alarma y lanzaba un SOS, que quisiera reflejar aquí.
«Como sabéis, el seco invierno ha hecho que en los secanos del valle del Ebro, y bastante parte de Cataluña —me imagino que también en muchas otras zonas del país—, el cereal no ha crecido y no habrá cosecha. Sin embargo, ahora ha caído algo de agua —poca— y se prevé más, pero esta agua no permitirá recuperar al cereal en estas zonas, la cosecha está perdida. Sin embargo, sí permite el crecimiento de la flora arvense —amapolas, brasitas…—. Esta flora haría posible tener abundante caza y vida silvestre. Sin embargo, los agricultores están obligados a aplicar herbicidas, porque de lo contrario corren riesgo de no cobrar la PAC. Estos días se van a pulverizar gran cantidad de toneladas de herbicidas sin sentido. Es urgente hacer una llamada para intentar evitarlo o paliarlo. Vuelvo a insistir en la importancia de las negociaciones con Agricultura y que los técnicos de fauna silvestre podamos plantear medidas para aplicar la PAC de forma ecocompatible».
Creo que es una llamada a tener en cuenta, ahora que las especies cinegéticas están en plena actividad reproductora.
Publicado el 27/04/2008 12:29:43 |
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Decía que parece que algo estaba cambiando basándome en la reunión de la RFEC con la Ministra de Agricultura y los resultados obtenidos al dialogar. También presentía otros cambios en la estructura de la RFEC y de algunos de sus dirigentes, y todo ello como consecuencia de la manifestación del pasado 1 de Marzo.
Ese día se pusieron en marcha muchos mecanismos oxidados, se comprometieron con La Caza personas que estaban más por otra labor, y la voz de los cazadores llegó tan lejos como podamos imaginar, posiblemente incrementada a causa de los fallidos intentos para silenciarla por parte de algunos malos políticos, y de grupos que veían peligrar sus privilegios y ambiciones, tanto de los llamados ecologistas como de los que debieron apoyarla y la intentaron boicotear.
Los pronósticos se están cumpliendo. Hace un momento que se ha comunicado oficialmente el nombramiento del nuevo Gobierno y, una de las sorpresas, ha sido la creación de un nuevo Ministerio que englobará la competencias en medio ambiente, medio rural y marino, o sea una fusión lógica, mucho más que la anterior, y que nos permite tener un solo interlocutor que, por el momento, ha demostrado que sabe escuchar y actuar. También sabe que puede y debe contar con los cazadores, con los agricultores, ganaderos, pescadores, etc. y esperemos que tenga la suficiente fortaleza como para alejarse de los que hasta ahora tanto han influido en las decisiones sobre política medioambiental atacando a la caza y al mundo rural.
También me consta que en la RFEC, ONC, FEDENCA, ESCUELA ESPAÑOLA DE CAZA, etc. se están produciendo movimientos como consecuencia de aquel 1 de Marzo.
Igualmente, ciertos sectores de la información están recabando noticias y mostrando un interés que no existía con anterioridad.
¡El esfuerzo valió la pena!
Esperemos que rápidamente se reinicien los contactos con la Ministra y que se haga efectivo el deseo de colaboración que se mostró patente en la reunión anterior. Y también que se informe, que la llama del espíritu de La Castellana se haga mayor cada día en beneficio de todos.
Publicado el 12/04/2008 13:23:48 |
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Abril nos trae la caza del corzo y de otras especies de alta montaña.
Nos trae el aldabonazo de la desarticulación de una red de furtivos de alto nivel y nuevas denuncias de que son muchos los que estas semanas primaverales campan a sus anchas por los cotos.
Nos trae las primeras noticias de cómo irá el campo y con él las posibilidades de reproducción de las especies de caza menor y mayor.
Y, sobre todo, nos trae el eco de la gran manifestación que el mundo rural en general y los cazadores en particular vivimos en Madrid, de forma cívica y multitudinaria, para hacer patente el disgusto de cientos de miles de personas por unas leyes que consideramos injustas y gravemente perniciosas, no sólo para la caza sino también para la misma conservación de la naturaleza.
Aunque muchos no creyeran en la movilización, fue todo un éxito. Pero no cabe quedarse en la complacencia, en el protagonismo de uno o de otro, hay que avanzar, hay que negociar y hay que lograr que esa unión que se ha puesto de manifiesto en esta ocasión, quizás por primera vez en nuestra historia como cazadores, nos lleve a lo que de verdad importa: un futuro mejor para el campo, la caza y la naturaleza en nuestro país.
Ahora la palabra la tiene el Gobierno que el PSOE forme tras su victoria electoral del 9 de marzo. ¡Ojalá no nos defraude, porque nuestra voz no se podrá acallar!
Publicado el 01/04/2008 11:20:23 |
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He leído la nota de prensa de la RFEC acerca de la reunión en el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, y quiero entender que las relaciones con los cazadores están cambiando. Al menos existe diálogo y se contemplan las propuestas que se les razona, lo que es algo más de lo que teníamos antes del 1 de Marzo.
Según se deja ver, el tema de las rehalas y su transporte está resuelto estimando que es suficiente con que la desinfección de los medios utilizados para sus traslados la realice el rehalero o la persona que la tenga a su cargo, y que el traslado de animales cinegéticos vivos ya no tendrá que pasar por el trámite de los análisis y la cuarentena si en los controles periódicos no se ha detectado ninguna patología que exija otras medidas de tipo sanitario.
Vamos avanzando poco a poco y eso es buena noticia. Ahora sólo falta que la RFEC confeccione la hoja de ruta con todos los temas a tratar con los diferentes organismos de la Administración con el fin de mejorar o eliminar aquellos puntos de las Leyes y Reglamentos que nos afectan negativamente, y que tome la iniciativa para abrir las necesarias vías de diálogo y colaboración tan necesarias para que las aguas vuelvan a sus cauces lógicos y recuperemos el respeto que se nos debe, a la vez que comprendan que difícilmente encontrarán mejores aliados que los cazadores y la gente del campo para participar activamente en la conservación del medio natural.
Esperemos que esto no sea un espejismo sino el comienzo de una nueva andadura que no deja de ser un importante reto para la RFEC si realmente quiere convertirse en la auténtica representación de los cazadores.
Creo que de momento merece un voto de confianza y que debemos esperar un poco para ver cómo se van desarrollando todos los temas a partir de la formación del nuevo Gobierno, pero pidiéndole que nos continúe informando tanto de los éxitos como de los fracasos para que sigamos sintiéndonos parte de los mismos.
Publicado el 28/03/2008 19:50:44 |
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Son buenos los tiempos que corren para nuestra caza mayor, y éstos lo son en razón inversa a la problemática que sufre su hermana menuda. Por ello, la mayor ha venido como un ángel salvador a arrojar algo de luz en el panorama desolador que tienen perdices, liebres, conejos, tórtolas, etc. y sus cazadores, ya que esta bonanza también ha facilitado que una caza antaño reservada a personas de un cierto status social, ahora se vea practicada por todo el que esté interesado, encontrando acomodo entre las filas de sus practicantes todo aquel que lo pretenda, sin verse constreñido por sus posibles económicos.
Sin embargo, esta masificación en su práctica, y véase bien que no digo popularización, nos trae ciertos problemas que habría que atajar de forma inmediata. La montería española, castiza y serrana, es una forma de caza que lleva varios siglos existiendo. Por ello, su práctica, su organización y sus normas, vienen siendo ley no escrita en todos los montes y sierras de nuestro solar patrio desde tiempo inmemorial, y aunque no existiese un documento o compendio escrito sobre estos preceptos consuetudinarios, todo el que envolvía este mundo se consideraba obligado a conocerlos, respetarlos y hacerlos respetar. Con justa previsión de lo que se venía encima, un grupo de emprendedores llevó a cabo la misión de reflejar para público conocimiento este compendio de regulaciones en lo que se llamó El Manifiesto de la Montería. Sin embargo, este documento es poco conocido por los practicantes, organizadores, perreros, etc. con lo que el fin primordialmente perseguido, a mi modo de entender se ha quedado sin llevarse a efecto.
No sé cual sería la forma adecuada de hacerlo, pero no me tiembla la pluma cuando digo que tan sólo conoce su contenido un porcentaje ínfimo de las personas que se ven involucradas a diario en este forma de caza, y esa situación no es en absoluto deseable, debiéndose poner remedio cuanto antes. Pero por otro lado creo que el contenido del manifiesto es escaso en algunas materias, poco clarificador en otras y nulo en otras, ya que no se abordan en absoluto.
A mí me parece imprescindible que los ahora llamados organizadores, término bastante hortera para los que en realidad deberían ser llamados capitanes de montería, deberían demostrar que conocen éste conjunto de recomendaciones, porque las situaciones que se pueden ver en algunas fincas o cotos son al menos, indeseables o molestas, cuando no peligrosas. Y por ahí deberíamos empezar.
Si uno pierde un poco el tiempo en ello se dará cuenta que el montero que tiene al lado no sabe de quien es la propiedad de cada trofeo, no sabe cuando ha de acudir a un agarre ni como ha de hacerlo, no tiene idea de las diferencias que existen entre una rehala que viene por invitación y otra que acude cobrando, y no digamos nada de aspectos tan elementales en la educación como pedirle permiso a la propiedad para obtener un trofeo, porque eso ya es para nota. Alguno dirá ¿cómo voy a pedir permiso si he venido pagando?
En fin, hecho de menos que el manifiesto trate en profundidad ciertos temas que se abordan muy superficialmente, y cale en otros tantos que no los toca ni de refilón, y que esto llegue de alguna manera a quien debe, porque hoy día cuando se paga una acción de montería la verdad es que nadie sabe muy bien a qué atenerse, ni qué norma regirá el día de campo con sus posibles incidencias, ya que a lo mejor ni siquiera el famoso orgánico sabe por donde coger el asunto, porque él piensa de una manera y su vecino de otra.
No digamos nada de actitudes que afean una montería, como por ejemplo el afán desmedido de algunos perreros por agarrar cuantas más reses posibles, ante el evidente desconocimiento por parte de quien les contrata, de que una recova que cobra no tiene derecho alguno a ningún trofeo, afán que desmejora los resultados y perjudica a los monteros que han pagado. En este caso los monteros estarían sufriendo gratuitamente la ignorancia de quien los ha convocado, pero en definitiva, en estos casos son ellos mismos los que le han de exigir un mayor conocimiento de su labor y en todo caso descartarlos de la lista de organizadores de confianza, tratando de encomendar sus días de ocio a personas con mayor solvencia en este antiguo arte de la caza.
Publicado el 27/03/2008 18:19:23 |
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En los años de la transición, Jarcha hizo popular una canción que hablaba de que, en contra de lo que podían suponer los poderes públicos, el pueblo español caminaba hacia una libertad tranquila y sin violencia. En la transición que estamos viviendo los cazadores bien podríamos incluir muchos de los versos de Jarcha y hacerlos nuestros; y así podríamos decir que la Administración piensa que los cazadores necesitan palo largo y mano dura para evitar lo peor; pero como se demostró en la Castellana el sábado 1 de marzo, los cazadores son gente muy obediente hasta en la cama; gente que tan sólo quiere vivir su vida, cazar sin más mentiras y en paz. Por eso, el día 1 de marzo entonaron su grito de libertad en una de las arterias principales de la capital de España. Grito que a fuer de ser silencioso y con el máximo respeto, retumbó en todas las paredes del Ministerio de Medio Ambiente.

No vamos a entrar en una guerra de cifras; pero fueron muchos más de los que esperaban los convocantes y muchísimos más de los que esperaba la ministra Narbona, que, en un acto de inaudito desprecio, pronosticó que todos cabrían en un Twingo. Y ahora el PSOE tiene un dilema.
Porque si en la próxima legislatura la responsable de Medio Ambiente fuera Cristina Narbona, tendría, de entrada, un sector de la población no poco importante y muy numeroso en
estado levantisco, lo que no sería bueno para los retos que va a tener el Ministerio en la legislatura que se avecina. Pero si no lo fuera, alguien podría interpretar la no designación de la señora Narbona como una victoria del mundo rural y eso no creemos que PSOE esté dispuesto a asumirlo.
Es por todos conocido que la ex Ministra no es santo de la devoción de amplios sectores del partido, pero como nos decía un alto cargo del PSOE,
«sabes que Zapatero es de los de sostenella y no enmendalla, y además, Narbona tiene grandes apoyos de la beautiful people del partido, por lo que tiene todos los visos de volver a repetir». Pero esto, decimos nosotros, no tiene por qué ser necesariamente negativo.
El futuro Presidente ha dicho por activa y por pasiva que la próxima legislatura será de mano tendida y diálogo con todos, y nos imaginamos que eso implicará a sus ministros, haría bien pues el responsable de Medio Ambiente en atender y escuchar a los que más saben del campo y de su conservación; lo contrario sería llevar al sector a las barricadas, y en una situación así, quien sale perdiendo, seguro, es la Naturaleza.
Pero más que hacer futurología, déjennos que nos quedemos con la impresionante estampa de una Castellana
abarrotá, donde galgueros y rehaleros, agricultores y ganaderos, monteros y de menor, nobles y plebeyos… ciudadanos todos, gritaron con fuerza sus reivindicaciones, que no son otras que las de ejercer una actividad que es imprescindible para el equilibrio ecológico, la conservación del medio y que han venido practicando los homínidos desde antes de Atapuerca.
Los cazadores españoles habían llegado a una situación en la que hacían suyos los versos de Gabriel Celaya:
Porque vivimos a golpes, porque apenas si nos dejan.
Decir que somos quien somos
nuestros cantares no pueden ser sin pecado un adorno
estamos tocando el fondo, estamos tocando el fondo.
Tras el 1 de marzo, han pasado a otro estadio emocional que bien podrían definir los versos de Quevedo:
No he de callar por más que con el dedo
ya tocando la boca o ya la frente
silencio avises o amenaces miedo
¿No ha de haber un espíritu valiente?
¿Siempre se ha de sentir lo que se dice?
¿Nunca se ha de decir lo que se siente?
Los cazadores, el 1 de marzo, dijeron alto y claro lo que sentían. Enhorabuena.
Publicado el 25/03/2008 11:48:47 |
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Hola amigos, la gripe me ha tenido unos días apartado del Club, pero no por ello he dejado de pensar en Madrid, ni de ordenar las ideas.
Maravilloso, espectacular e histórico. Realmente es una página importante la que hemos escrito los cazadores y hombres de campo, unidos hombro con hombre, sin ningún tapiz electoralista, ni político, por el bien de la caza, el campo y la naturaleza.
Satisfechos e impresionados regresábamos a altas horas de la noche, todos a nuestros puntos de origen, con el convencimiento de haber terminado bien la cruzada.
Como legiones de romanos, desfilamos por la Castellana, elefantes incluidos (tractores), con los halconeros, con fieros leones (galgos y rehalas) la turba con miles y miles de soldados venidos de todas la Galias (provincias), portando estandartes variopintos, al sonido de cítaras y trompas entonando «proclamas aduladoras» hacia la Ministra y el Ministerio de Medio Ambiente, por el trato diferencial que habían dado a la propiedad rural y su mundo, con la dichosa Ley de Patrimonio Natural y Biodiversidad. Desfilamos, en son de paz, con educación, y las armas en el armero —donde tienen que estar en veda—. Respondimos al mensaje de la Real Federación, y cumplimos sus instrucciones y consejos.
Si alguien ponía en duda que éramos pocos y mal avenidos le hemos demostrado que no era así. Pero que no desesperen, puesto que si tenemos que volver a manifestarnos seremos más y estaremos aún mejor organizados, que no les quepa la menor duda. Ya no pueden ignorarnos, y menos dividirnos, no nos dejaremos. Pero otra astucia intentarán, por lo que tenemos que estar al acecho. Se alimentan de corrientes de centro-norte de Europa, y así les va. Quieren que España, que es la mayor reserva de fauna silvestre europea, el País que más territorio —privado— aporta a la Red Natura 2000, se convierta en su jardín particular con animalitos incluidos, para hacer fotos en fin de semana…
Ahora confiemos en el buen hacer de nuestros dirigentes, y apoyemos sus decisiones con la esperanza de que no cedan un ápice en el escalón de los vencedores, tal y como es nuestro deseo, junto con todas las organizaciones que se adhirieron a la protesta el día 1 de Marzo en Madrid.
FUIMOS, VIMOS… Y VENCIMOS
Publicado el 13/03/2008 21:57:00 |
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Ya se hizo la manifestación. Ya saben y sabemos que la podemos repetir e incluso mejorar. Ya saben que no hubo alborotos ni consignas políticas. ¿Y ahora qué?
Los comentarios en los medios son contradictorios en cuanto a los motivos, a las intenciones y al número de participantes. Los articulistas «de opinión» han dicho lo que se esperaba de ellos, como también lo ha hecho la Sra. Narbona y su corte de «ecologistas». Pero hay algo mucho más importante que todo eso, y es que ha habido una gran participación con representaciones de cazadores de todo el territorio, con asistencia de instituciones extranjeras, con la colaboración de ASAJA y la presencia activa de gran número de agricultores y ganaderos
Se ha creado «el espíritu de La Castellana» y está colocado en forma de bola de nieve en la cima de un gran monte nevado. Ahora puede suceder que el sol lo funda o que lo echemos a rodar para que crezca la gran bola de nieve y para que provoque un alud capaz de cambiar la imagen de ese monte. Eso dependerá exclusivamente de nosotros y de nuestra actitud.
Ahora vienen unos días de espera y de reflexión. De espera porque hay que aguardar a que se forme el Gobierno y las instituciones de la próxima legislatura. De reflexión porque hay que tomar muchas decisiones para que «el espíritu de La Castellana» no se funda inútilmente.
Los cazadores tenemos un problema de representación con gran número de sociedades, asociaciones, federaciones, federaciones de federaciones, etc. sin más cabeza visible y conocida por todos que la del Presidente de la RFEC por su carácter de representación nacional. Pero las Federaciones Autonómicas no se han caracterizado precisamente por su defensa de La Caza y de los cazadores, ni su estructura actual parece ser la más adecuada para hacerlo a menos que se produzcan cambios fundamentales que le den completamente la vuelta.
Si era difícil reunir a tantos cazadores en una gran manifestación tan cuestionada desde tantos frentes y se ha conseguido, más difícil, aunque imprescindible, es obtener los frutos de tantos esfuerzos individuales y colectivos, y para eso es totalmente necesario que exista un órgano de representación capaz de unir al conjunto y de luchar para conseguir la revisión en profundidad de tantas y tantas normas absurdas como nos afectan, comenzando por la anulación de la Ley Narbona, y con la meta puesta en la promulgación de una única Ley que contemple toda nuestra actividad, unificando lo reglamentado sobre armas, municiones, perros, especies cinegéticas, modalidades de caza, etc. y poniéndolo todo en manos de un sólo departamento ministerial con el que colaborar constantemente y como único interlocutor responsable de los temas de Caza y Pesca. El reto es muy difícil y la lucha puede ser larga y agotadora, pero es justa y somos muchos y entrenados en pasar fatigas para no desfallecer en el empeño.
Creo que es justo agradecer sus esfuerzos a todos los que han hecho posible la realidad del 1 de marzo. Ahora debemos confiar en que no haya sido inútil y no bajar la guardia.
Publicado el 04/03/2008 13:17:53 |
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En el nombre de todos mis ancestros, en el nombre de todos los que de sol a sol han grabado en su frente, en sus arrugas, los sagrados surcos de la tierra, en el nombre de todos los que ostentamos, con orgullo, el noble título de paletos… te pedimos, Cristina, te exigimos, un respeto.
El abuelo Julián era segaor. Murió, casi de hambre, bajo un manchego sol de auténtica justicia, empuñando una hoz. Fue ballestero, pajaritero y cazador de conejo y liebre sin galgo, corriendo a pelo. Vendía su hambre y sus pajaritos en las tabernas, a siete perrasgordas la media hocena, para llevarle a mi abuela, la Juana, la Marota, algún kilo de patatas, tomates y alguna cebolla (como la de la Nana). Murió rugosa y negra -reseca de segar, coger lentejas, trillar y aventar la parva, con los huesos encorvados de la humedad de la vendimia-, como un garbanzo torrao en el mismo silo (¿sabes lo que es, Cristina?) en el que había nacido. El tío Benegildo, su hermano, fue pastor de cinco u ocho ovejas a las que defendió del lobo a golpe de cayado. Lo mismo que mis tíos hasta que, en nombre del progreso, tuvieron que malvenderlas y venirse de albañiles a la Capital. También pusieron ballestas y lazos, cazaron con liga en las aljibes del Manzano o Santa Catalina o corrieron las perdices a peón. Mi madre subía a por leña, a cuestas, a la sierra del Coscojo, para curarme, con calor, una tosferina. También a por agua. Segó, cogió lentejas y garbanzos hasta que dejó de ser moza y me parió. Mi padre nació en el Monte Lillo debajo de una hojarasca (por eso le han llamado toda su vida el Montelillero. Como a nosotros). Desde su más tierna infancia arrancó la saldiguera a las entrañas de la laguna de Tirez (la Atarez romana), Luego fue peón, unció mulas mil veces en las galeras, pasó su vida al raso de quintería y arañó de una tierra reseca, como su nombre, todos los frutos que ella quiso otorgarle por un jornal: veinte duros y un pan. Con él nos dio de comer a mí y mis cincos hermanos. También fue galguero. De los de ley. De esos que no pegan ojo cuando a su galga del alma se le arrancan las uñas en el terruño. Aró con las yuntas, desbarbó, rastrilló, sacó cepas y podó, esfollonó, segó, trilló y aventó, vareó, esparpujó, vendimió… Con cuatro perras compró una gorrina y al final, con dos… tuvo una pequeña granja. Ama tanto a los animales que, aun con el cuarto de resuello que le queda, no puede pasar ni un solo día, todos los del año, sin ir a echar de comer. Y se le rompe al alma cuando ve a uno maltratado. Y sigue siendo, en su mente y en su corazón… un cacero, que decimos por mi tierra, un cazador. Mis hermanos han mamado de las pámpanas y saben lo que son los sabañones de la aceituna. Y, salvo alguno… son cazadores. De los buenos, como mis sobrinos…
Todos ellos, todos sin excepción, en ausencia o en presencia, estaban ayer en La Castellana. Todos ellos, los cientos de miles de mis hermanos, padres, tíos, abuelos… estaban allí, con sus rostros curtidos y arrugados, con sus manos callosas y sus pies de terruño que el asfalto daña, estaban allí, hombro con hombro, mano con mano, defendiendo su tierra, defendiendo su pan, defendiendo su raigambre, su cultura, su sangre… y, qué curioso, Cristina, ninguno llevaba sombrero de pluma. ¿Dónde los viste tú? ¿Cómo los contaste?
¿Sabes, Cristina? La gente del campo, los cazadores, conocen muy bien un dicho que dice que el que siembra recoge. Y tú, Cristina, has sembrado. Y estás recogiendo. Has sembrado cardos, barrillas, zaragüeyes, grama, tobas, zarzas, espinos… y vas ha recoger su fruto: el olvido.
Por todos ellos, por todos los que durante siglos, abandonados, olvidados y hasta explotados, han mantenido las raíces vivas de la tierra, han extraído con sudor y sangre sus frutos, han hecho de la caza su modo de vida y su sustento, por todos ellos, Cristina, yo te pido, te exijo, solo una cosa: ¡Respeto!
(¡Ah! Y no vengas con el cuento de que ahora no se caza para comer. Ahora, si la caza desaparece, como pretendéis, cientos de miles de familias del medio rural, sí, Cristina, cientos de miles de familias, no tendrán para comer).
P.S.: Buscando por estos mundos de la red las distintas noticias sobre la manifestación de ayer, me he encontrado con una autentica joya: la opinión que le merecemos todos los que estábamos ayer en La Castellana a doña Pilar Rahola. Os adjunto la dirección. Por favor, perded un minuto en leer y en contestar como se merece. ¡Dios santo! ¡En manos de esta gente está o ha estado nuestro país!
lavanguardia.es/lv24h/20080302/53441543695.htm
Publicado el 03/03/2008 1:58:00 |
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