Monotiros

¿Cazar con un arma de un solo tiro? ¿Y por qué no? No se trata de presentarse en la próxima montería con un monotiro. Claro que no. Pero hay que entender que la montería es una caza muy nuestra, adaptada a nuestro particular entorno y geografía, y que por ello tiene sus propios requerimientos y resulta obvio que no existen rifles hechos a propósito para esta forma de cazar. Ni para ninguna otra.

Pedro A. Suárez | 11/07/2008

29859 lecturas
Entre todos los rifles, los monotiros son los que cuentan con mayor variedad de cierres y acciones.

Las armas se diseñan para una actividad: tiros largos, cortos, entre la maleza, en la pradera, de precisión, bench-rest, etc. No se hacen para el rececho, la espera o la montería. Dicho por activa: lo razonable por nuestra parte es elegir para esta actividad un rifle que se adapte a la misma. Un semiautomático en algún calibre muy contundente, digamos que 35 Whelen o 30-06, incluso el 7,92 Mauser de la mili de los que somos veteranos, resultaría una buena elección. Por otra parte, queda entendido por pasiva que un .300 o un 7 Magnum —que son cartuchos de pradera para abatir animales de gran porte y con su mejor eficacia a distancia considerable, ya que de cerca se pasan de potencia— serían una elección igual de errónea que ese monotiro que limitaría nuestras posibilidades. Así que analicemos un poco la cuestión.

Un rifle con ética


El espectacular “lomo de jabalí” de esta culata es moneda corriente en los monotiros.

En primer lugar, rescatemos un argumento que debe ser la base de la actividad cinegética de todo buen cazador, esto es: ya que la caza debe tener como finalidad el disfrute de la actividad en sí misma, y no la muerte de la pieza cobrada, pero teniendo en cuenta que esa muerte deviene como consecuencia de la misma actividad: que esa muerte sea lo más limpia posible.

Ortega y Gasset argumentaba esto como sólo él sabía hacerlo: «No cazo para matar, sino que mato por haber cazado». A lo largo de años de actividad cinegética en distintas geografías, hemos aprendido a compartir plenamente estas palabras. Cuántos buenos cazadores salen a buscar un trofeo con un rifle de cerrojo y los cuatro cartuchos del almacén y, tras días enteros de rececho y alguna pieza que al no dar la medida se marcha sin ser disparada, sin tirar un tiro vuelven felices de haber practicado su actividad favorita. Porque lo que cuenta, lo que hace feliz al buen cazador, es eso, el reto, la competencia con la especie, el compartir la naturaleza con los demás seres del monte, contraponer astucias. Y qué poco cuenta no haber cobrado la pieza que buscaba, pero también... qué emoción cuando el esfuerzo se ve coronado con el éxito y el trofeo cobrado, cuánta nobleza hay en esa muerte, cuánto respeto por el ser abatido siente el corazón de un verdadero cazador. Qué noble cazador era el piel roja quien creía que el espíritu del animal que cazaba se fundía con el suyo. Pero esto es romanticismo puro y muchos no lo compartirán, así que volvamos sobre el asunto.


El gatillo al pelo es lo más frecuente entre los rifles monotiro ya que permite aprovechar la extraordinaria precisión de los mismos.

En esta era civilizada la caza ha dejado de ser una forma de alimentarse; por tanto, tampoco es válido el criterio de asegurar la pieza con un equipo desmedido. Hoy la seguridad —la nuestra y la de todos— es algo que hemos aprendido a entender y respetar: no se tira sin estar seguro. Hoy cazar... cuesta. Cuesta dinero que a su vez cuesta trabajo; cuesta tiempo que nunca sobra; cuesta trámites y licencias y, por último, cuesta soportar las acusaciones (¿de qué?) y críticas de unos conservacionistas de ciudad metidos a entendidos de algo que ni siquiera conocen. Pero el cazador responde con ética. En definitiva, cuanto más difícil se lo pone a sí mismo, cuanto menos sofisticado es su equipo (que siempre lo es), cuanto más limpia la muerte, cuanto más deportiva la cacería, más disfruta de lo suyo.

Características


Se puede apreciar un clásico conjunto de alza y avión.

El monotiro es, precisamente, una de esas armas con personalidad propia. Para empezar, son los más finos que se hacen, algunos son verdaderas joyas de un valor veinte veces superior al de un rifle de cerrojo. Son las únicas armas en ser tan copiadas que se venden ejemplares muy poco exigentes por trescientos euros, mientras que otros de la gama más alta alcanzan los quince mil. Y todo esto dentro de un mercado reducidísimo, exigente y con pocos compradores.

Son armas extremadamente precisas —incluso los más modestos comparten esta característica ya que la misma es intrínseca a su diseño—: el cañón de un rifle, cuando dispara, vibra de una manera particular que es inherente al propio disparo y no se puede eliminar. Estas vibraciones afectan a la precisión y son las mismas que algunos dispositivos —como el más conocido últimamente boss— tratan de corregir.


Cartucho 6´5x65R y 8x75R con reborde y desarrollados para monotiros, junto al conocido 30-06.

Si bien no se pueden eliminar, como hemos dicho, hay dos formas conocidas de manejarlas: una es contrarrestarlas (esto es, conseguir otras negativas y contrarias que las contrarresten) y otra, la más difícil, es dejar al cañón evacuarlas libremente. Esto en un rifle de cerrojo es muy difícil de conseguir porque la rosca de la recámara, junto con los puntos de apoyo de la culata y los diferentes puntos de anclaje, conforman a su vez puntos de tensión que se llaman nodos. Por eso es que si el lector prueba con una hoja de papel, verá que en cualquier rifle de calidad media o superior, la misma pasa libremente entre la culata y el cañón en gran parte de su recorrido. Se dice que el cañón está flotado: esto es una medida que procura minimizar los efectos de la vibración.

Pero si lo anterior es difícil de conseguir en un rifle de cerrojo, en un semiautomático queda definitivamente descartado y en un express es tarea imposible.


Culote “rimmless” para acciones de cerrojo y otro del tipo “rimmed” para acciones tipo monotiro. Actualmente son intercambiables.

Le toca al monotiro ser el único que deja al cañón actuar a sus anchas, ya que la chimaza, lejos de tensionar al mismo, lo acompaña sujeto a él. El único punto de rigidez es el cierre a la altura de la recámara, y allí no hay vibraciones. Además, por su propia construcción para disparar cartuchería metálica, tiene mucho material en este punto lo que aumenta la sección de apoyo y reparto de fuerzas. Muchas veces está realizada a partir de un bloque de acero fundido y compactado a presión (la misma técnica con la que se realizan los tambores de los revólveres) lo que aun a dimensiones normales, resulta extremadamente resistente. Por todo esto son tan precisos. También es verdad que la mayoría tiene el sistema de báscula de quebrar como las escopetas, que es más exacto y ajustado que cualquier otro; pero esto no es en exclusiva lo que confiere precisión a un monotiro, ya que hay algunos, como los McMillan, que con acciones de cerrojo consiguen prestaciones iguales. Y es debido a que tienen un cajón de mecanismo muy robusto, que sujeta al cañón por la recámara dejándolo libre de otros contactos en toda su longitud.


Los monotiros son los más precisos porque, entre otras cosas, tienen los enganches para el visor directamente en el cañón.

Un monotiro con báscula de quebrar también puede montar un cañón más grueso y resistente que otros rifles sin ser más pesado; ello es porque hay que tener en cuenta que la acción de cerrojo mide unos veinte centímetros desde la rosca que acoge al cañón hasta su parte trasera, en tanto que una báscula mide escasamente ocho centímetros. Es un buen trozo menos de metal y peso, lo que también contribuye a su aspecto más ligero y más corto pero con más cañón. Incluso con cañones de sesenta y un centímetros que en los demás parecen enormes con bastante más de un metro de longitud total, un monotiro parece un rifle cortito. Aquí hay que decir que un cañón pesado es más preciso, no porque resista mejor el retroceso ni porque sea más rígido como tiende a creerse: lo es porque cuanto más masa y metal tiene, vibra con más regularidad. Y la regularidad es precisión. No en vano la mayoría tiene gatillo al pelo.


Muchos monotiros a líneas sencillas pueden confundir al observador que no aprecie sus singulares prestaciones.

Otra condición de estos rifles es su elegancia de líneas. Esto podría parecer pura estética, pero trasciende este aspecto.

Al ser de una forma similar a una escopeta (toda similitud se termina aquí, su construcción, robustez y mecanismos son diferentes) redirige el retroceso directamente hacia atrás con muy poca relevación. De hecho, muchas veces tienen carrillera para compensar el hecho de que sus culatas son muy rectas sin ventaja. El visor se monta muy bajo cerca del eje del ánima y el cañón queda por delante del hombro pero a la misma altura. Todo este conjunto de cosas hace que sean muy estables en la puntería: pegan muy suave en el hombro (en realidad esto es pura sensación, lo que sucede es que lo hacen de manera progresiva) y son muy cómodos de apuntar. Todo ello, en conjunción con su extraordinaria precisión (todos los rifles de precisión son monotiros), los hacen muy efectivos. Sin lugar a dudas, los más efectivos de todos. Y la efectividad es importante (recordar que sólo tenemos un disparo).

Visores y monotiros

Hay dos cosas todavía por destacar de un monotiro. El visor está montado directamente sobre el cañón, lo cual elimina uno de los principales problemas a resolver en las otras armas: el cerrojo, o en su caso el cajón de mecanismos, el cañón y las bases del propio visor deben conservar su paralelismo para que el tiro no se desvíe con la distancia. En el caso de un monotiro sólo el cañón debe coincidir con el visor.

Segundo, para mirar por un visor hay que hacerlo desde unos cuantos centímetros, porque si apoyamos el ojo no se ve nada; esto hace que en un rifle cualquiera la mayor parte de la masa del visor esté por delante del punto de equilibrio y por eso es más pesado de apuntar. En un monotiro, debido a su corto mecanismo, el incremento de peso se verifica casi todo sobre el punto de equilibrio: un monotiro con visor, se encara mejor que cualquier otro rifle.

¿Por qué no?

Si exceptuamos la montería, no vemos razón ninguna para que un cazador noble, seguro de sí mismo, fino en el disparo, con una ética fuerte y dispuesto a disfrutar de la caza más que del hecho de abatir el trofeo, tenga un monotiro como compañero de aventuras.

De hecho, los que practican rececho puro —y los cazadores de montaña que ya tienen bastante batalla con andar el terreno— encontrarían un gran alivio en cargar con un arma fiable, segura, noble, ética, —deportivamente hablando— y, sobre todo, liviana.

Por ello, alguna vez hemos dicho que los monotiros finos son los reyes de los rifles y no terminamos de preguntarnos: ¿por qué no?

Pedro A. Suárez
2 comentarios
12 jul. 2008 23:45
Joldujo
Joldujo   «Don`t mess with the queen`s guard»
Solo le encuentro un solo problema al tener una sola bala y no es otro que si erras el disparo y la pieza escapa tambaleante, con el cerrojo y un rapido movimiento, recargas de nuevo y evitas asi sufrimientos inecesarios, cosa que para mi en la caza es lo mas importante, minizar sufrimientos a la pieza y aunque hay gente que pueda decir que hay qeu asegurar mas el disparo, hay veces que uno esta muy seguro pero las cosas no salen como deberian.

Por todo esto, a mi un rifle monotiro no me parece todo lo etico que expresa el articulo, pues se podria pensar que el tener una sola bala es mas etico, pero en caso que cito yo, la supesta etica se convierte en todo lo contrario, de todas maneras, yo soy del pensamiento que el arma no hace al cazador, sino el cazador se hace a si mismo.

Saludos
29 ago. 2008 18:47
seta
soy de chile , por aca se usa mucho el .308 y ahora ultimo esta llegando al mercado el Rossi y Baikal monotiros en el .308, ambos armas muy robustas, baratas, hechas para el trabajo duro para nuestra geografia y caza de espera del jabali principalmente no presentan problema pero para tiroa largos(los cuales no sew dan con gran frecuencia) sobre los 300 mts no agrupan para nada bien, pero para tiros de 100 a 200 mts estan bien en relacion precio calidad. mi lema es el de un sniper "un tiro...una pieza"

 

Leer más
Artículos relacionados con 'Armas'

¡500 metros y zas…!
Alberto Aníbal-Álvarez

Browning A-5 Ultimate Partridges
J. P. Bourguignon

Rifle Bergara BX 11
Luis Pérez de León

Cuchillos de remate
Luis Pérez de León

El plomo en la carne de caza
Asociación Armera

Más +
Top 5 artículos más leídos

10 calibres para la nueva temporada
R. González Villarroel (197556 lecturas)

Los otros calibres que no son del 12
Pedro A. Suárez (154692 lecturas)

Diez razas de perros para disfrutar de la temporada
E. B. y J. A. C. (149524 lecturas)

Antes de salir de caza: ¿su escopeta le queda bien?
Gonzalo Gómez Escudero (112226 lecturas)

Rifles para caza mayor, pero... ¿Cuánta precisión se necesita?
Pedro A. Suárez (104309 lecturas)

En el número de enero:

  • Sin «foro» unánime en asturias para declararlo especie cinegética
  • Becadas; en las entrañas del bosque
  • El rumbo de las migratorias
  • Gestión. Cuadernos de caza
  • ¡Soltamos! Una temporada que no deja de sorprender
  • Tures del Cáucaso
  • Armas
  • Todo sobre Perros