Reportajes

.30-06 Springfield vs .308 Winchester

Dos ¿guerreros? frente a frente

Ambos disparan proyectiles del mismo calibre, su procedencia es militar, sobre todo la del primero, pero cuando se cargan con balas deportivas su origen castrense se desvanece y se convierten en dos inmejorables cartuchos comerciales para caza o tiro sobre los que muchos usuarios consideran que uno es mejor que el otro. Pero, ¿es verdad que uno es superior al otro? ¿Por qué? ¿En qué se diferencian?

Juan Francisco París

Fotos: Autor

19/05/2022

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«Ningún otro cartucho comercial se ha cargado con una variedad de proyectiles convencionales tan grande»

«¿Por qué se adoptó la OTAN un cartucho tan potente?»

«En la caza que se practica en España, los dos cartuchos son igual de efectivos»

«Los defensores del .308 Win. argumentan que es más preciso y, en verdad, lo es un poco más»

«Hay personas que piensan que es mejor usar un .30-06 para cazar a grandes distancias»

«No debe ser mucha la diferencia entre el alcance efectivo de ambos calibres porque tampoco es muy diferente la velocidad»

Cuando el Ejército de EE.UU adoptó el .30-06 Springfield, las necesidades militares de la época eran muy diferentes a las que el mismo país tenía cuando se proyectó el .308 Winchester, además de más limitados los recursos con los que contaba para fabricar armas y municiones.

Corría el año de 1906 y el Ejército adoptó un fusil de cerrojo de pólvora sin humo calibre .30, similar al que utilizaban ya la mayoría de los ejércitos “modernos”, en particular Alemania, pues disparaba cartuchos con gollete y con ranura de extracción que cargaban balas calibre .308” de 150 grains (9,72 g) de punta aguda que desarrollaban una considerable velocidad inicial para la época: 823 m/s. La munición tenía un diseño similar a las de los cartuchos Mauser alemanes, pero su vaina era más larga (63,35 mm frente a 57 mm), por lo que tenía mayor capacidad.


El cartucho militar .30-06 Springfield se utilizó a partir de 1906 para crear la munición de caza que, con el tiempo, se convertiría en la más utilizada y famosa del mundo. En la foto: ejemplar militar cargado con bala ordinaria comparado con cartuchos de caza fabricados en EE.UU y en Europa.

Desconozco por qué el Ejército utilizó vainas más largas que las Mauser para crear el .30-06, pues en principio un cartucho militar con vaina larga es más caro y dificulta la logística, aunque quizás esto no se tuvo en cuenta porque el .30-06 es el resultado de una modificación del .30-03 Springfield, otro cartucho militar de 1903, que usaba una vaina más larga aún (65 mm).

También es posible que la razón por la que ambos cartuchos tenían vainas tan largas se deba a las características de la pólvora sin humo que se utilizaba en EE.UU, porque, aunque desde finales del siglo XIX ya se fabricaba en el inmenso país norteamericano la “nueva” pólvora sin humo, así como cartuchos comerciales y militares cargados con ésta (caso del .30-30 Winchester o del .30-40 Krag Jorgensen, introducidos en 1895 y 1892, respectivamente), la pólvora de la época no estaba muy desarrollada y puede que para poder alcanzar velocidades tan altas, fuese necesario utilizar una vaina tan grande para que tuviera una capacidad suficiente para albergar la dosis necesaria.


Gracias a su flexibilidad para disparar todo tipo de cargas, con un .30-06 se puede cobrar desde predadores a caza mayor pequeña, media y pesada de piel fina. De izq. a der., Remington Accelerators con bala de 55 grains junto a puntas de 110, 125, 150, 165, 180 y 220 con núcleo de plomo desmontadas de cartuchos .30-06. A estos pesos habría que añadir, el de 200 grains, entre otros intermedios con núcleo de plomo, y los de los proyectiles ecológicos.

Pero lo que sí estoy convencido es que, para usos cinegéticos, las dimensiones de la vaina del .30-06 resultó providencial porque permitió a los fabricantes de municiones convertir este cartucho militar en uno de los mejores y más flexibles cartuchos de caza del mundo (para más de uno el mejor) porque lo pudieron cargar desde un primer momento con balas más ligeras y también notablemente más pesadas que las militares por lo que la munición se pudo utilizar para cazar todo tipo de especies pequeñas y grandes, salvo las muy pesadas y peligrosas.

Ningún otro cartucho comercial se ha cargado con una variedad de proyectiles convencionales tan grande: desde 110 a 220 grains, pasando por numerosas balas de peso intermedio ( 125, 150, 165, 168, 180 y 200 grains, entre otras), más los proyectiles sin plomo y algunas balas especiales, como los obsoletos pero no por ello menos interesantes y curiosos Accelerators cargados con balas subcalibradas con sabot de 55 grains, que Remington lanzó en 1977 en los tres calibres más populares que se utilizaban en Estados Unidos: .30-30 Win.; .308 Win y .30-06.


Cartuchos .30-06 de diversas procedencias cargados con proyectiles de 125 a 200 grains. La esbelta vaina del .30-06, además de admitir numerosos pesos y tipos de bala, proporciona elegancia al cartucho, lo que es muy posible que también haya contribuido a su popularidad.

Las necesidades cambian

Sin embargo, tras la Segunda Guerra Mundial se disponía de pólvoras mejores (en gran parte y dicho sea de paso, gracias a Winchester) y, además, las necesidades militares cambian porque durante el conflicto se constata que “los fusiles militares de cerrojo, así como las ametralladoras y fusiles ametralladores que disparaban los mimos cartuchos que los de cerrojo, no eran capaces de resolver determinadas situaciones tácticas… que tampoco resolvían a satisfacción los subfusiles y carabinas automáticas, generalmente de calibres de pistola, precisamente por su falta de potencia”, puntualiza Francisco de Lanza (Dr. Ingeniero de Armento) en su “monumental” obra “Tratado de Cartuchería”.

Se daba la circunstancia de que en la Guerra se había utilizado un arma automática nueva, de potencia intermedia, capaz de resolver el problema: el fusil de asalto alemán Sgt 44, calibre 7,92x33 mm Kurz (que era una versión mejorada de otro anterior de 1942, denominado rifle de asalto MKB42) y que fue el que motivó que los soviéticos crearan su famoso fusil de asalto AK-47, calibre 7,62x39, en 1947, aunque durante la Guerra ya usaron esta munición de potencia intermedia entre las de sus fusiles y subfusiles en una carabina semiautomática (la SKS).  Tanto el 7.92x33 Kurz como el 7,62x39 disparaban balas de menor peso, pero del mismo calibre reglamentario en los fusiles militares y en otras armas utilizadas en sus respectivos ejércitos (7,92x57 Mauser y 7,62x54R Mosin-Nagant) y ambos tenían vainas agolletadas con ranura.


De izquierda a derecha, cartuchos militares alemanes 7,92x57 Mauser y 7,92x33 Kurz y soviéticos 7,62x54 R Mosin-Nagant y 7,62x39 comparados con un .30-06 y un 7,62x51 Nato. A diferencia de alemanes y soviéticos, la OTAN apostó por adoptar una munición de vaina más corta pero casi tan potente como el .30-06.

.308 Winchester. ¿Militar?

En 1949-50, los ejércitos de la NATO también deciden modernizar su armamento y crear armas semiautomáticas y automáticas que disparasen cartuchos más cortos, aunque, por fortuna para nosotros, no adoptan precisamente una munición de potencia moderada. “Consideraron el problema en profundidad, se decidieron por el cartucho experimental americano T-65 y, tras hacer numerosas pruebas, terminaron adoptando el cartucho definitivo con el nombre de 7,62 x51 Nato”, puntualiza Francisco Lanza.

A partir de entonces, el 7,62 x 51 Nato, sirvió (y sirve aún, aunque con menos uso) en todos los Ejércitos aliados, si bien no se puede considerar que sea una munición similar a las anteriormente citadas porque es mucho más potente: su bala ordinaria (encamisada) de 9,45 gramos (casi 146 grains) es del mismo calibre que la del .30-06 (.308”) y desarrolla una velocidad inicial de 830 m/s, mientras que la bala de 7,9 gramos (123 grains) de un Ak-47 sale a 701 m/s. Y la 8,1 g (125 grains) del 7,92x33 Kurz desarrollaba 685 m/s.


Un 7,62x51 Nato de fabricación española cargado a finales de los años 70 con bala ordinaria comparado con cuatro cargas modernas de caza del .308 Win. La munición de la OTAN se adoptó como reglamentaria en 1954 y Winchester lanzó su .308 en 1952: ¿guerrero cazador o cazador guerrero?

¿Por qué se adoptó la OTAN un cartucho tan potente? No lo sé y siempre me ha llamado la atención porque manejar un fusil de asalto de este calibre en ráfaga continuada no es nada fácil, por decir casi imposible de controlar por el retroceso. Pero, como no creo que la OTAN se equivocara, pienso que seguramente los responsables del proyecto adoptaron este cartucho pensando también que se pudiera usar en ametralladoras y, además, tuvieron en cuenta la utilidad que tenía para los francotiradores, pues es extremadamente preciso y potencia le sobra para poder usarlo a grandes distancias. Es decir, para que se pudiera utilizar en armamento de todo tipo.

Ahora bien, ¿el 7,62 x 51 Nato es el .308 Winchester?, “pues sí, pero no”, como diría mi profesor de matemáticas. Es otra gran duda que siempre he tenido. Son cartuchos intercambiables, desde luego, y .308 Winchester es nombre sinónimo de la munición militar para muchos autores, pero cronológicamente, al menos, son cartuchos diferentes. De hecho, el .308 lo lanza al mercado Winchester cargado con balas de caza de 150 y 180 grains en 1952, dos años antes de que lo adoptara la OTAN.


La cartuchería .308 Winchester se fabrica en todo el mundo y se ofrece con una amplia variedad de cargas convencionales que pueden competir en caza con el .30-06, salvo que se necesite utilizar balas más pesadas de 200 grains. En particular, proporciona excelentes resultados en la caza española.

La explicación que se da sobre el particular es que Winchester estaba al tanto de las pruebas de la munición miliar, lo que puede ser perfectamente, porque era una fábrica de armas y municiones muy importante (que, además, había producido armas que intervinieron en la II Guerra Mundial que disparaban cartuchos con vaina corta del mismo calibre .30 que usaban los fusiles reglamentarios M1 Garand .30-06: la carabina semiautomática .30 M1, calibre .30 U.S. Carbine), por lo que se cree que no esperó a que se adoptara oficialmente el cartucho militar y lanzó al mercado su .308 Winchester, que tenía las mismas dimensiones y estaba cargado con balas del mismo calibre, pero de caza o para tiro, con el fin de que su futuro tuviera un éxito asegurado, como así fue. De hecho, aunque no es aún tan famoso ni se usa tanto como el .30-06 en caza, va camino de serlo y se ha convertido en el cartucho de tiro más popular.


La vaina más larga del .30-06 permite que se pueda cargar con balas de caza de hasta 220 grains, lo que permite que el calibre se pueda utilizar para abatir las piezas no peligrosas más pesadas del planeta con más seguridad que con las de 200 grains del .308 Winchester. En este tipo de caza se deben usar proyectiles con el núcleo soldado a la camisa.

Además de con las cargas originales, actualmente se ofrece con balas más ligeras y pesadas, caso de las de 123 grains, 165 grains y 200 grains, por citar solo tres ejemplos de pesos de proyectiles con núcleo de plomo, a las que habría que sumar las “ecológicas”. El hecho de que Remington también cargara este calibre con su curioso proyectil Accelerator de 55 grains, da idea de la gran popularidad que tenía ya el .308 Win. en 1977.


Una prueba de la gran popularidad que en 1977 ya tenía el .308 Win. en EE.UU. es que Remington lo incluyó en su serie Accelerators, munición subcalibrada de 55 grains que también comercializó en los calibres .30-06 Springfield y .30-30 Winchester.

.30-06 Springfield vs .308 Winchester

Bueno, Juan Francisco, y después de esta “pequeña” introducción, ¿cuál es el mejor en caza? Pues hay opiniones diversas, pero yo creo que en la caza que se practica en España, los dos cartuchos son igual de efectivos porque la diferencia en velocidad inicial que desarrollan las balas de ambos no es muy grande y, aunque, el .30-06 es un poco más potente, el .308 Winchester puede competir perfectamente en caza con el .30-06, pues desarrolla una energía más que suficiente. Ver “Datos balísticos”.

Saber más

Balística .30-06 Springfield

Cartucho Winchester .30-06
Proyectil Ballistic Silvertip 150 g (9,72 gramos).

Coeficiente balístico: 0,435.

Velocidad/Energía

V/E inicial: 884 m/s / 3.798 Julios.
V/E 100 m: 819 m/s / 3.259 Julios.
V/E 200 m: 757 m/s / 2.785 Julios.
V/E 300 m: 698 m/s / 2.366 Julios.

Caída del proyectil en centímetros: 0 a 200 metros:

100 m: 4,3.
200 m: 0.
300 m: -18,5.
400 m: -53,5

 

Cartucho GECO .30-06
Proyectil Express 165 grains (10,7 gramos).

Coeficiente balístico: 0,404.

Velocidad/Energía

V/E inicial: 854 m/s / 3.994 Julios.
V/E 100 m: 789 m/s / 3.330 Julios.
V/E 200 m: 718 m/s / 2.758 Julios.
V/E 300 m: 650 m/s / 2.260 Julios.

Caída del proyectil en centímetros: 0 a 100 metros:

50 m: -0,7
100 m: 0
200 m: -10,8.
300 m: -40,8.

 

Cartucho Norma .30-06
Plastic Point 180 grains.

Coeficiente balístico: 0,366.

Velocidad/Energía

V/E inicial: 823 m/s / 3.964 Julios.
V/E 100 m: 743 m/s / 3.228 Julios.
V/E 200 m: 667 m/s / 2.603 Julios.
V/E 300 m: 596 m/s / 2.077 Julios.

Caída del proyectil en centímetros: 0 a 200 metros:

50 m: 3,6.
100 m: 7,0.
200 m: 0.
300 m: -29,2

 

Cartucho Sako .30-06
Proyectil Hammerhead 220 grains (14,3 gramos).

Coeficiente balístico: 0,408.

Velocidad/Energía

V/E inicial: 720 m/s / 3.695 Julios.
V/E 100 m: 653 m/s / 3.041 Julios.
V/E 200 m: 590 m/s / 2.479 Julios.
V/E 300 m: 530 m/s / 2.006Julios.

Caída del proyectil en centímetros: 0 a 150 metros:

50 m: 2,4
100 m: 4,0
150 m: 0.
200 m: -10,1
250 m: -27,5
300 m: -53,2.

Efectivamente, cuando Winchester lanzó al mercado su .308 ya disponía de pólvoras mejores que las que había cuando se creó el .30-06, porque, años antes, la Western Cartrige Co (División de Olim Corporation), empresa que fabricaba los cartuchos Winchester, había desarrollado una nueva pólvora esferoidal que le permitió cargar las vainas del .308 con la densidad de carga necesaria para conseguir que sus proyectiles alcanzaran velocidades casi tan altas como las del .30-06 y con presiones aceptables, pese a la diferencia de volumen que tienen ambas vainas.

Así, las balas de 150 y 180 grains, por citar dos pesos adecuados para cazar por nuestra tierra, en el .30-06 desarrollan una velocidad inicial de aprox.: 890 m/s (2.920 pies/s) y de 823 m/s (2.700 pies/s). Y en el .308 Win. de: 860 m/s (2.820 pies/s) y 799 m/s (2.620 pies/s), es decir 30 m/s o menos de diferencia. Con proyectiles de peso intermedio, puede ser algo mayor, pero no mucho más de unos 40 metros/s.

Y 30 e incluso 40 metros por segundo, no es una diferencia significativa para preferir utilizar en España el .30-06 con puntas de 150 a 180 grains en vez del .308 Winchester con las mismas puntas en recechos, esperas o monterías, porque todas nuestras piezas se pueden abatir en cualquier modalidad con cartuchos menos potentes.

Saber más

Balística .308 Winchester

Cartucho Winchester.308 Win.
Proyectil Ballistic Silvertip 150 g (9,72 gramos).

Coeficiente balístico: 0,435.

Velocidad/Energía:

V/E inicial: 856 m/s / 3.564 Julios.
V/E 100 m: 793 m/s / 3.055 Julios.
V/E 200 m: 732 m/s / 2.603 Julios.
V/E 300 m: 674 m/s / 2.206 Julios.

Caída del proyectil en centímetros: 0 a 200 metros.

50 m: 4,6
100 m: 0
250 m: ---
300 m: -19,8.
400 m: -57,9.

 

Cartucho GECO .308 Win.
Express 165 grains (10,7 gramos).

Coeficiente balístico: 0,404

Velocidad/Energía:

V/E inicial: 825 m/s / 3.641 Julios.
V/E 100 m: 752 m/s / 3.025 Julios.
V/E 200 m: 683 m/s / 2.496 Julios.
V/E 300 m: 617 m/s / 2.037 Julios.

Caída del proyectil en centímetros: 0 a 100 metros.

50 m: -0,5.
100 m: 0.
200 m: -12,4.
300 m: -46,0.

 

Cartucho Norma .308 Win. Creedmoor
Plastic Point 180 grains.

Coeficiente balístico: 0,366.

Velocidad/Energía:

V/E inicial: 796 m/s / 3.708 Julios.
V/E 100 m: 717 m/s / 2.011 Julios.
V/E 200 m: 643 m/s / 2.420 Julios.
V/E 300 m: 573 m/s / 1.825 Julios.

Caída del proyectil en centímetros: 0 a 200 metros.

50 m: 3,9
100 m: 6,7.
200 m: 0.
300 m: -31,4

 

Cartucho Sako .308 Win.
Proyectil Hammerhead 200 grains (13 gramos).

Coeficiente balístico: 0,356.

Velocidad/Energía

V/E inicial: 710 m/s / 3.267 Julios.
V/E 100 m: 634 m/s / 2.507 Julios.
V/E 200 m: 563 m/s / 2.052 Julios.
V/E 300 m: 497 m/s / 1.609 Julios.

Caída del proyectil en centímetros: 0 a 150 metros:

50 m: 2,5
100 m: 4,2
150 m: 0.
200 m: -11,2
250 m: -30,5
300 m: -58,8.

Ambos calibres son, por tanto, efectivos para cazar en España, aunque, eso sí, si utilizamos un rifle bien hecho del .308 Win., este será un poco más corto y ligero que otro con idéntico acabado del .30-06, porque su cerrojo y cajón de mecanismos será más corto.

Distinto es que necesitemos cazar animales más grandes, porque entonces podemos optar por cargar el .30-06 con balas de hasta 220 grains, mientras que en el .308 Win. solo es posible usar la de 200, que puede expandir más de lo deseado en un animal muy pesado, sobre todo si no se utiliza un proyectil moderno que tenga el núcleo soldado a la camisa (por ejemplo, Norma Orix, Sako Hammerhead, etc).


Cartuchos .30-06 y .308 Win cargados con balas Remington Core-Lokt de 150 grains; Geco Express de 165 grains y Norma Plastic Point de 180 grains. Si se comparan cartuchos de ambos calibres cargados con balas del mismo tipo y peso, se llega a la conclusión que, aunque las disparadas por el .30-06 son algo más veloces, ambos calibres generan energía suficiente para abatir limpiamente caza mayor pequeña, media y pesada, aunque en las más grandes y pesadas la de 220 del .30-06 se impone.

Hay personas que piensan que es mejor usar un .30-06 para cazar a grandes distancias porque las balas disparadas con un .308, al ser un poco más lentas, pierden antes su capacidad de expansión. Y en teoría es así: entre dos balas que tienen el mismo peso y diseño, es seguro que la que sale a menor velocidad pierde antes su capacidad de expandir. Sin embargo y aunque no tengo experiencia en caza a distancias extremas, en la que estoy seguro que todo influye, pienso que no debe ser mucha la diferencia entre el alcance efectivo de ambos calibres porque tampoco es muy diferente la velocidad.

En el “bando opuesto”, los defensores del .308 Win. argumentan que es más preciso y, en verdad, lo es un poco más y por esa razón siempre ha sido y es muy apreciado para practicar el tiro, pero como cartucho de caza mayor esta diferencia de precisión no tiene importancia, tal y como lo acredita el hecho que desde 1906 es la munición de caza más popular del mundo.

 

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Juan Francisco París

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