Reportajes

El mejor mantenimiento para tu arma

Porque un rifle también es para siempre

Estamos en esos días desapacibles, fríos y lluviosos en los que ponemos a prueba nuestra afición por la caza. También ponemos a prueba nuestro equipo, las membranas de nuestra ropa, la calidad de las últimas botas, guantes y resto de prendas.

Manuel Campos

10/11/2018 - 3200 lecturas

«Cualquier cazador que se precie cuida su equipo, efectuando una limpieza después de cada salida al campo»

«Antes de guardar el arma es necesario secar el arma»

«El aceite ocupa el sitio del agua desplazándola y dejando la superficie libre de humedad»

Una vez terminada la jornada, después de la junta de carnes y del muy ganado almuerzo, llega la hora de comentar el día con los amigos, los lances, aquella oportunidad perdida, aquel acierto o aquel otro fallo, todo esto antes de volver a casa.

Normalmente, cualquier cazador que se precie cuida su equipo, efectuando una limpieza después de cada salida al campo. Es de vital importancia que en estos días lluviosos se realice un mantenimiento más exhaustivo.

Os voy a contar algunos consejos que os ayudarán a mantener vuestras armas en las mejores condiciones de mantenimiento.

Después de una jornada lluviosa

Antes de guardar el arma, es necesario secar el arma con un trapo, bayeta o gamuza.

Aparentemente, el arma está seca, pero sería un error pensar que el mantenimiento está acabado.

Al llegar a casa, deberíamos desmontar el visor y el rifle. Como podéis apreciar en las fotos, el agua ha penetrado en el interior, entre el cañón y la culata, así como en el mecanismo del cerrojo.

El primer consejo es limpiar con un paño de algodón el exterior del visor. Para las lentes, lo mejor es utilizar una bayeta específica que se puede encontrar en cualquier armería o incluso en tiendas de electrónica.

El cerrojo

Desmontaremos el cerrojo (si procede). Como podemos comprobar, el agua también está presente. Lo que debemos hacer es limpiar el cerrojo y el resto de los mecanismos, como el gatillo, con aceite de armas y un paño de algodón.

El aceite ocupa el sitio del agua desplazándola y dejando la superficie libre de humedad y ligeramente lubricada. Es necesario revisar el manual de instrucciones y mantenimiento de cada una de las armas. En este caso, el fabricante aconseja utilizar un lubricante específico para mejorar el funcionamiento del cerrojo.

También hay que limpiar el interior de la culata. Para esto podemos utilizar un trapo de algodón.

Y, por último, el cañón

En la limpieza del cañón, por su parte externa, debéis utilizar aceite de armas y un paño de algodón.

Por su parte interna, resulta importante limpiar el agua y las posibles partículas de suciedad.

Primer paso

Hay que eliminar la humedad o el agua que hay dentro del cañón. Para eso utilizaremos una baqueta impregnada en aceite de armas, tal y como figura en la foto.

Segundo paso

Una vez que el aceite ha desplazado la humedad, es muy importante eliminar el aceite del ánima del cañón. Para eso utilizaremos otra baqueta limpia impregnada en algún limpiador de grasas. Yo recomiendo utilizar acetona, quitaesmalte o incluso benceno, aprovechando que tenemos en un envase muy cómodo en los líquidos para encendedores tipo Zippo.

Para una limpieza más profunda del ánima del cañón, solo recomendable si no se ha llevado a cabo nunca una limpieza de la misma, podemos utilizar amoniaco. El amoniaco es capaz de retirar las ligeras partículas de cobre que provienen del recubrimiento de las balas.

Espero que estos consejos sirvan para que vuestro rifle sea también para siempre.

Buena caza

Tur de Daguestán

Tur de Daguestán

Antonio Adán Plaza