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Galicia

Cuatro avisos al día por daños de jabalí

Problemas en las carreteras y problemas con las cosechas. Los jabalíes se están convirtiendo en un quebradero de cabeza para agricultores, conductores y Administraciones.

27/12/2018 | La Voz de Galicia | M. S.

Cuatro avisos al día por daños de jabalí A finales de octubre, Unións Agrarias revelaba, tras una reunión con representantes de la Xunta, del Estado, de la Guardia Civil y de la Federación de Caza, que este año, hasta esa fecha, se produjeron 1.180 accidentes de tráfico con jabalíes en Galicia, casi cuatro cada día. En el campo, la especie causa daños millonarios, fundamentalmente en cosechas de maíz y patata. Además, los jabalíes pierden cada vez más el respeto a los ámbitos urbanos y ya no es raro verlos pasear por calles de Lugo, Oleiros o barrios de A Coruña.

A lo largo del 2018, la Xunta recibió 1.335 avisos por daños de jabalí, prácticamente cuatro cada día. Son más que en el 2017, cuando se habían contabilizado 1.070. Pero menos que en el 2016, cuando se recibieron 1.863. Los datos de Medio Ambiente revelan una importante subida del número de avisos comunicados este año desde la provincia de A Coruña, donde se contabilizaron 605 frente a los 440 del 2016 y los 357 del 2017. La coruñesa es, de hecho, la provincia con más llamadas. En Lugo hubo 498; en Ourense, 49; y en Pontevedra, 183. Para hacer frente a la superpoblación de este animal se han intensificado las batidas. Por primera vez, en el 2018 se introdujo la posibilidad de autorizarlas con fines preventivos en zonas conflictivas en las que se constataron daños reiterados. La consecuencia es el aumento del número de cacerías, que este año se han incrementado en un 28 % con respecto al anterior. Según las cifras que maneja la Consellería de Medio Ambiente, en la última temporada de caza se capturaron casi 16.200 ejemplares en 21.389 batidas autorizadas. Un año antes se habían dado permisos para 17.500 cacerías; y en la temporada 2015-2016, para 15.794. JaulasAdemás, en algunos espacios naturales se aplicaron medidas específicas para realizar seguimiento de las poblaciones de jabalí mediante cámaras (el método se conoce como fototrampeo) y del empleo de métodos selectivos de captura, como jaulas trampa, al ser estas zonas protegidas en las que la caza no está permitida. También en algunos espacios urbanos se colocarán jaulas para atrapar jabalíes. Esta misma semana, la directora xeral de Patrimonio Natural de la Consellería de Medio Ambiente, Belén do Campo, anunciaba en Lugo la colocación de estas trampas, que comenzará a aplicarse en el barrio del Carmen. Otra línea de ayudas está orientada a la prevención de daños. Su cuantía también se ha incrementado, concretamente un 20 %, hasta los 300.000 euros. Puede solicitarse para adquirir pastores eléctricos, mallas electrificadas y pueden instalarse también, a través de estas subvenciones, vallas fijas con electricidad. Esta orden está previsto que salga publicada el 8 de enero, según anunció la consellería esta semana, y pueden beneficiarse de ella tanto los damnificados por el jabalí como por el lobo (en este caso, la subvención permite comprar también perros protectores del ganado).Mientras se trata de frenar la proliferación de jabalíes, la Administración se ve obligada a habilitar ayudas para compensar los daños que causan. Precisamente, la consellería ha convocado una nueva orden de ayudas para el año 2019, para la que ha habilitado un presupuesto de 811.000 euros, un 35 % superior al de la anterior convocatoria. Con esa partida se compensarán los daños que se comuniquen a través del servicio telefónico 012 entre el 1 de enero y el 10 de octubre, fechas en las que se incluyen los dos períodos más críticos para los agricultores, los de la siembra y la recogida tanto en el caso de la patata como del maíz.

Vallas reforzadas, reflectores y repelentes olfativos Los jabalíes causan en Galicia tres de cada cuatro accidentes con animales implicados, tanto en carreteras convencionales como, a veces, en autovías. Para tratar de minimizar los riesgos que la presencia de animales salvajes en la calzada puede representar para los conductores, la Administración autonómica, en este caso la Consellería de Infraestruturas, probará en los próximos meses varios mecanismos destinados a evitar que los jabalíes irrumpan en la trayectoria de los conductores.La primera de las pruebas tiene como escenarios la AG-64 (Ferrol-Vilalba) y el corredor Lugo-Monforte. Consiste en sustituir, en dos tramos de estos viales, la valla estándar por una reforzada. El coste de esta medida se calcula alrededor de unos 110.000 euros. Para ponerla en marcha es necesario elaborar un proyecto constructivo, cuya redacción prevé la consellería contratar en las próximas semanas. Además, en los tramos de concentración de accidentes con animales de las carreteras convencionales de titularidad de la Xunta se colocarán prismas reflectores y repelentes olfativos. Estos sistemas se probarán en carreteras de Lugo y Ourense. Entre los sistemas olfativos, el País Vasco probó con éxito la orina sintética de lobo.

En cuanto a los reflectantes, existen ya dispositivos de este tipo en algunas vías. Es el caso de la AG-53, donde se colocaron unos paneles rojos cuya finalidad es asustar a los animales con las luces que reflejan los coches e impedir, por tanto, que crucen la calzada. UltrasonidosNo son los únicos métodos posibles. La Guardia Civil, por ejemplo, ha equipado sus vehículos con silbatos de ultrasonidos. Se trata de tubos de plástico -que se pueden comprar por menos de diez euros en Internet o en tiendas de repuestos de coches- que se colocan en la rejilla del radiador del vehículo y que, al circular a más de 50 kilómetros por hora, genera sonidos de baja frecuencia que el oído humano no percibe pero que ahuyentan a los animales.Un estudio elaborado por la Universidade de Santiago analizando los accidentes con animales concluía que, en el caso de los jabalíes, los siniestros más frecuentes se producen en invierno, al anochecer y los domingos, una combinación de circunstancias que los expertos relacionan con el período de celo de estos animales y con las jornadas de caza, habitualmente jueves y domingos. En cambio, en el caso de los corzos, la segunda especie que causa más accidentes, el comportamiento es diferente. La mayoría de los choques con estos animales se producen entre abril y agosto y a primera hora o al atardecer.

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