Entrevistas del Club

Eduardo Fernández de Araoz. Presidente de la Asociación de los Cazadores Profesionales del Mundo (IPHA)

«El sector me ha enseñado que lo más importante es la ética y la profesionalidad»

Ha recibido el galardón tras más de 40 años de experiencia y en esta entrevista a Club de Caza, el profesional habla de su vocación, de la crisis que atraviesa el sector y del trabajo que hay detrás de este reconocimiento..

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El español Eduardo Fernández de Araoz y Díez de Rivera recibe uno de los galardones más importantes del mundo de la caza. A lo largo de su vida, ha recibido muchos otros reconocimientos importantes. Es también el presidente de la Asociación de los Cazadores Profesionales del Mundo (IPHA).

Más de 40 años de experiencia en el sector

Fernández de Araoz recibió el premio C. J. McElRoy de este año que concede el Safari Club Internacional (SCI) de Estados Unidos. El galardón lleva el nombre del fundador de la SCI y los nominados deben haber demostrado un comportamiento ético ejemplare en la industria de la caza y estar comprometidos con los programas del SCI y su razón de ser. El reconocimiento llega hasta este cazador tras más de 40 años dedicado al sector del turismo cinegético en España, tanto como organizador de jornadas de caza mayor y menor para extranjeros como a través de su faceta de consultor cinegético mundial.

—Imaginamos que debe de haber sido muy difícil lograr tal reconocimiento. ¿Qué significado tiene para usted?

—No es sencillo. En España no se sabe lo que significa este reconocimiento, pero es el mayor logro que una persona de mi profesión puede obtener en el mundo internacional de la caza. En España, solo lo han recibido dos personas, y yo soy una de ellas. Hace unos días me dijeron que el acto de convención en el que me iban a entregar el premio ha sido cancelado por el coronavirus.

—¿Se lo esperaba?

—Me han nominado tres años y concedido al cuarto. Pensaba que podría suceder, pero la competencia es tremenda porque hay muchísima gente del mundo que puede recibir este reconocimiento. Es algo muy difícil de lograr.

—¿Qué es lo más importante que ha aprendido en este sector a lo largo de sus más de 40 años de experiencia?

—Un comportamiento profesional y ético. He aprendido que hay que explicar a los clientes de qué tratan las distintas actividades cinegéticas que les proponemos. Hay que ser honestos y profesionales. Eso lo primero.

—¿Hay responsabilidad en este mundo?

—Hoy en día la mayor parte de los profesionales del mundo de la caza que están en puestos de responsabilidad, aunque siempre hay ovejas negras, tienen un comportamiento ético porque hay una competencia brutal y transmitir confianza a los demás, en estos casos, es muy importante.

—Cuéntenos su historia.

—Cuando empecé era un joven que acompañaba a los extranjeros a cazar por España. Así entré en esta profesión. Después, fui cofundador de una consultoría cinegética, Mundicaza, y a través de esta compramos otra empresa, Cazatur. Han sido años de mucho trabajo, con dedicación, esfuerzo y un sinfín de horas de servicio al cliente. Uno no se hace rico con esta profesión, esto es algo vocacional. Se trata de dar un servicio correcto al cliente para que esté satisfecho.

—Ahora, con la pandemia, el sector pasa por momentos difíciles.

—He pasado por muchas crisis en estos 40 años. Esto es una ruina para el sector. En la mayoría de empresas como la mía, todo lo que teníamos programado ha sido pospuesto. No recibimos ingreso ninguno, estamos haciendo devoluciones y retrasándolo todo. En el 2021 vamos a tener un atasco ante la ingente cantidad de personas a la que vamos a tener que atender, pero ya estamos trabajando para poder dar salida a todas estas peticiones.