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El Plan de Gestión del lobo en Galicia

Aunque es especie cinegética, solo se autorizan batidas si hay daños demostrados

La norma que está vigente data del año 2008 y establece diversas medidas de prevención y control ante los daños millonarios que provocan estos animales sobre las explotaciones ganaderas de la comunidad.

CdC

07/04/2019

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Lobo

El Decreto 297/2008, del 30 de diciembre, aprueba el Plan de Gestión del lobo en Galicia. En primer lugar, el anexo pide que se preste especial atención al lobo a pesar de tratarse de una de las especies listadas en el Reglamento de caza y no estar incluida en el catálogo gallego de especies protegidas. La población de lobos en Galicia pertenece a la de lobo ibérico situada al norte del río Duero. El Decreto 284/2001, del 11 de octubre, por el cual se aprueba el Reglamento de Caza de Galicia, incluye al lobo entre las especies cazables en esta comunidad autónoma.

No obstante, desde hace años la orden anual que fija los periodos hábiles para cazar al lobo solo autoriza las batidas tras constatar la existencia de daños y demostrar que existen plenas garantías de conservación para la población de esta especie.

Actualmente, la gestión de los daños ocasionados por los lobos a la ganadería tiene su base legal en la orden anual por la que se determinan las épocas hábiles de caza, que regula las batidas por daños que han sido ocasionados por las especies cinegéticas.

Hay al menos 60 manadas de lobos en el territorio gallego

El plan fue diseñado para paliar ciertas carencias presentes históricamente: aclarar el concepto de daños recurrentes, fomentar el valor del lobo para contribuir al aumento de tolerancia del mundo rural, implantar métodos de prevención y concesión de ayudas para paliar los daños causados por el lobo y fomentar la investigación en torno a la caza del animal. La vigencia de la orden, según el decreto, será indefinida hasta «la consecución de los objetivos fijados».

El diagnóstico del plan de gestión del lobo asume que la presencia de este mamífero en Galicia es amplia y que llega hasta las zonas más humanizadas. En el 2009 se constató mediante un estudio la presencia de 60 manadas de lobos en el territorio gallego y se abrió la posibilidad de que existiesen ocho más, lo cual supondría que dichos mamíferos en Galicia oscilasen entre los 420 y los 625. Es decir, una densidad de entre 1.68 y 2.49 individuos por cada cien kilómetros cuadrados.

Lobo

Causas de mortalidad de los lobos

El 20% de los lobos que fallecen lo hacen como consecuencia de acciones ilegales, aunque los expertos alertan de que la cifra podría ser más alta. Por otra banda, «las muertes de lobos producidas por la realización de batidas debidamente autorizadas son muy poco significativas». Así lo dice el último anexo publicado en el Boletín Oficial del Estado, que desvincula a los cazadores de cualquier tipo de actividad ilegal relacionada con la caza del lobo. Un 6% de estos mamíferos perecen por envenenamiento y la cifra más significativa es que un 64% de los fallecimientos de esta especie se producen por atropellos.

La conflictividad y dificultad de convivencia con los lobos aumenta en diciembre y primavera para las vacas y, para el ganado ovino, los puntos más críticos se producen en agosto, septiembre y octubre.

El punto 23 del Plan de Gestión del lobo en Galicia deriva a la Xunta la responsabilidad de llevar a cabo campañas para los sectores sociales implicados en la conservación y gestión del lobo. Estas medidas se dirigen a los habitantes del medio rural, ganaderos, cazadores, sociedad urbana y comunidad escolar.

Animales muertos por los ataques del lobo de 2010 a 2017

Prevención

En Galicia, los daños económicos derivados de la depredación de los lobos sobre la ganadería son objeto de indemnización desde el año 2004.

En las montañas orientales de Lugo y Ourense la disponibilidad de ungulados silvestres es elevada y hay grupos familiares de lobos que se alimentan de presas silvestres, por lo que no ocasionan daños elevados en la ganadería. Sin embargo, en zonas de menor altitud y más humanizadas en los que la presencia de ungulados silvestres es mínima, el ganado es un recurso trófico fundamental para los lobos. Los datos obtenidos en estudios de alimentación reflejan la importancia de los caballos en la dieta del lobo. Especialmente en aquellos lugares en los que la densidad de caballos salvajes es elevada y la de ungulados silvestres es baja.

Antes de que se definiese el plan que gestiona el lobo en Galicia, la Xunta estableció en el año 2006 la primera orden de ayudas de prevención de ataques de lobo. Cuatro años antes, el organismo autonómico ya se aproximó al concepto de prevención y control. Esa primera orden de ayudas en el 2006 contó con un presupuesto de 100.000 euros. En los tres años siguientes, la dotación bajó hasta los 70.000 y no recuperó la cifra inicial hasta el año 2008.

A partir del 2010 la dotación presupuestaria de las órdenes bajó hasta situarse en torno a los 30.000 anuales de cada convocatoria y, esta línea de ayudas se interrumpió desde el 2013 y hasta el 2015. En el 2016 se convocaron de nuevo con el fin de prevenir los daños al ganado por parte del lobo y del oso en Galicia, por un valor de 150.000 euros. El año pasado alcanzó los 180.00 euros y se destinó en su totalidad a prevenir los daños del lobo.

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Áreas de actuación del lobo

En el territorio gallego hay dos zonas en las que persisten especialmente los daños ocasionados por el lobo, según la memoria de valoración de los daños ocasionados por el animal que publicó la Xunta de Galicia. Por un lado, las montañas del norte de la provincia de Lugo y, por otro, la Dorsal Gallega localizada en la provincia de Pontevedra. También destacan sectores como el Macizo Central de Ourense y la zona de Friol. Es importante conocer los casos más destacados para actuar en las áreas más conflictivas y controlar la población de este animal, que está presente en el 94% del territorio gallego.

 

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