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El Luchadero

Juan Antonio Sarasketa

El Ayuntamiento de Bilbao prohíbe la caza

Como no podía ser de otra forma los cazadores están que echan humo por las orejas. Si antes tenían importantes problemas con el Departamento de Agricultura, ahora es el Ayuntamiento de Bilbao el que se une a la causa prohibiendo la caza en todos los terrenos de propiedad municipal.

09 sep. 2019 - 2.793 lecturas - No hay comentarios

Mil hectáreas aproximadamente que conforman el anillo verde de Bilbao. Un precedente peligroso para la continuidad de la caza en Bizkaia. Terreno este que rápidamente van a ocupar los jabalíes al no tener presión cinegética alguna con el grave problema que van a ocasionar a los agricultores y a la seguridad vial, al tiempo.

Cierto es que la ordenanza municipal a este respecto ya existía hace años prohibiendo la caza, pero hasta ahora no se habían señalizado en su totalidad las zonas prohibidas. Por lo cual se entendía que no existía tal prohibición en esos lugares.

Se está legislando en Bizkaia considerando a los cazadores como un peligro potencial cuando en realidad son otros los que están devorando el medio a un ritmo espectacular y obviando todo aquello que suene a gestión de la fauna. Toda esta efervescencia ambientalista de los políticos tendría mucho más sentido si el mensaje se basara en un mayor conocimiento del medio natural y se contara con la colaboración de los cazadores a los que se les persigue sin piedad.

La Comisión Europea y el Magrama ya han recomendado que las poblaciones de los jabalíes se están disparando y deben urgentemente regularlas por medio de la caza. La política en materia de caza es aceptable desde diferentes ópticas pero nunca tipo estatua ahora tan de moda, no hacer nada, prohibir por principio y esperar réditos electorales.

La caza en nuestros montes no es una actividad de señoritos urbanos, es una práctica tradicional de hondas raíces en los ambientes rurales, único lugar donde se comprende en toda su esencia. Ojalá con el paso de los años si esta prohibición se lleva a efecto, el sentimiento que se deslice sea sinónimo de gestión positiva —cosa que dudo— de engarce de las aspiraciones de todos los agentes sociales con intereses en la zona, de comprensión y exigencia, de conservación y riqueza, en definitiva de ecología bien entendida, orientada a la satisfacción racional de los protagonistas principales.

Afortunadamente no están solo los cazadores en este enfrentamiento constante con la administración. Muchos se identifican con sus justas reivindicaciones. Sería bueno por el bien de todos que este escrito sirviera de aviso siempre oportuno antes que la paciencia de muchos se torne en humillación, hecho que está a punto de producirse.