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El Luchadero

Juan Antonio Sarasketa

Día del Cazador y Pescador

A quince días vista del Día del Cazador y Pescador (23 de junio) todo son preparativos entre los cazadores y pescadores para pasar un día de campo con familiares y amigos. Y es que no faltarán actividades relacionadas con la caza y la pesca en un marco especial, bonito donde los haya, con toda la infraestructura precisa para dar cobijo a infinidad de aficionados, familiares y simpatizantes.

10 jun. 2019 - 1.451 lecturas - No hay comentarios

Hablarán de los problemas que les afectan, de lo que va bien y de lo que va mal, de cómo se pueden abordar los problemas y escucharán atentos el mensaje que se les transmita desde la organización. No en vano los problemas, aunque considerables, todos son solucionables, en gran parte si hay unión y voluntad para hacerlo —que la hay— porque siempre la ha habido. No en vano la gran mayoría de aficionados son gente de bien, gente que se viste por los pies, tenaces, hombres y mujeres de tinta entera y eso, amigos, no está al alcance de ese pequeño ejército de mal llamados animalistas que no cesan de escupir veneno contra los cazadores.

Falta les hace políticos como el presidente francés Emmanuel Macron, que ha establecido 70.000 euros de multa y cárcel a aquel que interfiera en la práctica de la caza. Palabras impensables para los políticos de Madrid que por el contario no cesan en ponerles palos en las ruedas. He leído en algún lugar, no sé dónde, «que nadie odia más que el que no sabe de aquello que no puede entender por su ignorancia». Bueno sería que nuestras cabezas pensantes se apliquen el cuento.

Tal es así que la Presidenta de PACMA confunde en un programa de televisión un toro doméstico con una res brava de lidia, y así otras perlas que suelta cuando se pone a pontificar sobre la caza. ¡De vergüenza ajena! Es lo que hay, les pueden los sentimientos y no se paran a pensar que la caza es una actividad legal, reglada, imprescindible para gestionar los animales silvestres y potenciar el medio rural.

No sería malo tampoco que se diesen una vuelta por Andalucía, donde han establecido la emergencia sanitaria por el exceso de jabalíes y cerdos asilvestrados (cerdalí) que están causando daños considerables a los cultivos, provocan accidentes de tráfico y, lo que es peor, son una amenaza potencial importante de transmisión de enfermedades como la tuberculosis en las piaras de cerdos.