Blogs

Desde mi Tronera

Miguel Ángel Romero

La caza con hurón

Por desgracia, y en vísperas de desvedarse la Media Veda, la codorniz escasea y la tórtola común, todavía más. Las pocas codornices están en las vegas, humedales y lugares tales similares o iguales donde se han refugiado de la meteorología imperante.

13 ago. 2019 - 3.564 lecturas - No hay comentarios

Si bien es cierto que algunos las ven (a las codornices) en función de sus intereses y otros tratan de engañarnos diciéndonos que se fueron con la luna de pasado mañana. Mentiras, timos y quimeras que se repetirán y contrastarán a su debido tiempo. Pues a pesar de repetir todos los años la misma canción, la mentira prospera sin ninguna razón. Luego, con decir que en lugares lejanos los más tontos del lugar abatieron las tantas y las cuantas, creen que lo tienen todo arreglado. No obstante, le pido a Dios que me equivoque, bendición ésta que no me suele conceder. Pero hay alternativas para divertirse de lo lindo y quitar la razón a la gentuza de mal agüero que a punto estuvieron de prohibir lo más sagrado por antiguo, abúlico y olvidado. Hoy, voy a referirme a la caza de conejos con hurones durante la Media Veda aun cuando su saber valga para los 365 días del año. Tranquilos, tranquilos, que voy a ser moderado con ciertos gerifaltes de reconocidos desmanes en las libaciones (borrachones).

Los hurones

El hurón (Mustela putorius furo) es una subespecie del turón. Fue domesticado hace al menos dos mil quinientos años para cazar conejos. Mide unos 50 cm y pesa entre 0,7 y 2 kg (Wikipedia).

Los hurones se utilizaban para espantar o matar a las ratas y ratones que se arrimaban a comerse el grano amontonado y guardado en las paneras de antaño. La socialización del animal se llevaba a cabo mediante el manoseo y el jugueteo de los niños con ellos. Los hurones gustaban tanto a los niños como a los mayores y yo les he visto dormir en los bolsillos de las chaquetas de sus dueños al amor del fuego. Es más, yo he tenido hurones que gustaban de ir conmigo en el coche durmiendo como unos benditos en las célebres riñoneras. Ahora, se utilizan como mascotas y les suelen quitar unas glándulas odoríferas para evitarles un olor penetrante y muy poco agradable, pero a los que se utilizan para cazar no se les toca el culo para nada. Si acaso les suelen dar cáscaras de huevo molidas y dicen (yo no lo he comprobado) que les mengua mucho el olor. Dicen… Pero yo digo que la naturalidad y el buen trato nos acerca más a los animales sin enmendar la plana a DIOS.

Cuando vi en Madrid pasear dos hurones enganchados de la correa de su amo, sentí lo mismo que cuando vi a dos galgos paseando por Bilbao debidamente atraillados. Son acciones tan fuera de lugar como la pesca de siluros en Mequinenza.

Los hurones los tenía en unos cajones divididos en dos compartimentos y malla metálica por arriba. Uno de los espacios (el menor) tenía salida a otro mayor donde disponían de agua y comida sobre la suficiente de arena para bañarse en ella. Huelen mal, pero son muy limpios. En el espacio menor se pasaban el día durmiendo envueltos en serrín de serpentina de madera no olorosa. Cuando se pusieron de moda las destructoras de papel, muchos utilizaban los rizos de papel en sustitución del serrín, pero yo siempre he preferido el serrín de chopo como se utilizaba antes. Son muy dormilones y por lo tanto hay que facilitarles sus condiciones.

En un rincón de la caja y sobre la arena suelen hacer siempre sus necesidades sin variar el lugar, con lo cual con una simple espátula y una bolsa de plástico es sumamente fácil mantener una limpieza sin mácula.

Cuando me oían salían de inmediato a que les quisiera e hiciera arrumacos, cosa que agradecían más que la comida.

Si había hurones en algún lugar de la casa, no había ni una sola rata y menos un ratón.

Se llevan muy bien con los perros y se complementan que es un primor. Cómo comportamiento innato, tengo que decirles que cuando se suelta el hurón, los perros se ponen al lado del cazador y no salen corriendo más que cuando se dispara o ven al conejo.

La caza con hurones

Estaban prohibidos, pero en La Rioja, raro era el burro con alforjas que no llevaba en ellas uno o dos bichos. Se utilizaban como herramientas de trabajo para que los conejos no se zamparan los pimpollos más tiernos de las viñas, por eso se iban a aposentar (los conejos) a madrigueras muy parecidas al Laberinto del Fauno y ni quiero explicarles cómo eran por dentro si había piedras.

Antes de soltar el hurón hay que mirar las huras seguidas por donde generalmente circula el conejo. Si se le pone al hurón en la boca de la hura y no se da la vuelta, es que está el conejo o los conejos, pero si entra como un toro arqueando el lomo hay que colocarse debidamente y sin hacer ruido, pues si no sale por un sitio, saldrá por otro, o… Se irá corriendo por las huras, cámaras y túneles de los agujeros, por eso es conveniente meter siempre dos (por lo menos).

Lo malo del hurón es que si hace calor, como ahora en verano, se cansa pronto y se puede dormir dentro de la hura. El hurón obedece como un perro, pero si se hincha de casquería del conejo y al digestar se cansa o se duerme, no lo mueve ni Dios. Entonces hay dos soluciones: tirar de montero o taponar todas las huras menos una y dejar allí la chaqueta para que cuando despierte vaya a ella empujado por nuestro olor. En los montones de piedras, hay siempre algún conejo. Es muy peligroso, pues se meten dentro y allí quedan enclaustrados sin poder salir y si uno pretende mover las piedras con la pala de un tractor, suelen morir aplastados y el disgusto es morrocotudo.

En los montones añejos de paja cerealista suele haber muchos conejos, pero muy repartidos y… antes de meter a los hurones, hay que mirar a ver si hay deposiciones de tasugo en las entradas, que suele haberlas en muchas de ellas y si las hay, no dejar acercarse ni a los perros y menos soltar los hurones a menos que queramos que pasen a ser difuntos. El hurón como huela conejos no tiene en cuenta ningún peligro y su temeridad le lleva a la muerte.

¿Qué se necesita para poder cazar con hurón?

Es imposible cazar con hurón si no se conoce debidamente su comportamiento en diferentes cazaderos. Cazar con hurón cansado es perderle. Hay que conocer de antemano el cazadero y como su arquitectura es muy variada, hay que proceder siempre según el común denominador adquirido durante muchas horas de caza. Fuera de la hura no se admite ningún ruido que no provenga del viento.

Quienes cacen en lugares pedregosos donde pueden caerse fácilmente, es imprescindible utilizar el Corcho Canario con el fin de que si nos caemos, no matemos al hurón. En las fotografías adjuntas podrán ver corchos que regalé a mi amigo Santiago Álvarez Mena — Juez del Perdiguero de Burgos) y a su sobrino Juanjo Álvarez (Presidente del coto de LODOSA (NAVARRA). Tengo más.

Hay hurones de 50 gramos y de dos kilos de peso). Cada cazadero requiere un lugar específico para el uso debido del hurón ideal. Pues bien. Si utilizan hurón pequeño, antes de disparar fíjense bien, pues suele salir el hurón enganchado del conejo y claro, fallaremos al conejo, pero no al hurón).

Si se les queda el hurón en la hura y forzosamente hay que esperar a que salga por su cuenta, es mejor que se queden a la espera y deleguen el aviso en los perros que lo harán a las mil maravillas si permanecemos callados y sin hacer ruido. «Está bien eso de dejar una prenda e irse a la cantina del pueblo, pero a un servidor –que soy yo— en un lugar de triste recuerdo, me quitaron los hurones, los perros, la chaqueta que era de Goretex y no me llevaron el coche porque estaba yo dentro». Pero peor fue lo que le ocurrió a un tal Epifanio, a quien le quitaron el hurón y luego defecaron en la chaqueta.

Es imprescindible llevar unos cuantos collares con cascabeles para si sale el hurón por diferente sitio por el que entró, oír el tintineo. IMPRESCINDIBLE. El hurón acude a la llamada del amo, pero no siempre. El collar tiene que ser de goma por si se engancha en una raíz o en un saliente de una piedra, estirarse y el hurón poderse desasir del citado collar.

Está el hurón dentro y hay conejo

Esta es una situación donde hay que tener nervios de acero y unos perros que no se pongan a ladrar a la entrada de la hura. Si bien es cierto que los perros de caza tienen un instinto especial que no hay que decirles lo que hay que hacer, pero para eso hay que haber cazador mucho con ellos y con hurones.

Dentro de la hura se oye un ruido que parece que la estuvieran taladrando. Enseguida saldrá polvo por la boca de la hura. PREPARADOS QUE YA ESTÁ AQUÍ EL HURÓN AUN CUANDO SE PUEDE INTERNAR EN EL LABERINTO POR UNA HURA DE AL LADO O POR OTRA DE DENTRO. De repente saltará el conejo o saldrá corriendo y será entonces cuando dispararemos con cuatro estrellas o cañón cilíndrico y el 10. Ojo que la salida se la tienen bien estudiada y no saldrán en línea recta, no. Es bueno que el hurón le de cuatro bocados al conejo después de cazado y será entonces cuando hay que tener cuidado, pues se pone nervioso y le puede ocurrir lo que a un amigo que le perforó el dedo y pasamos la mañana de hospitales.

¿Son iguales los conejos de ahora y los de antes?

Miren ustedes, los de hace 50 años eran unos conejos más pequeños, más rápidos, más difíciles de sacar de la hura, eran unos conejos diferentes… Los de ahora, no nos engañemos, provienen de las granjas, son más grandes, tienen un cierto parecido a los canguros y son tan lentos que se pueden utilizar las redes sin miedo a que las rechacen. Baste decirles que hay conejos que se suben a los árboles. Por la noche se ven los rabos blancos y con un 22 se hacen estragos (PROHIBIDO). Sigue habiendo plaga debido a que así se quiere en las administraciones, pero vaya usted a saber por qué, el caso es que si entran por GOOGLE verán la intemerata de plagas y si van por las autopistas verán en los puentes todavía más. Y la verdad, no tienen la aceptación de aquellos de antaño. Pero se va tras de ellos donde se puede y no se puede. Donde no se puede tirar con la escopeta, se cogen con red y no me parece mal si se les saca un provecho racional.

Yo… no tengo salud para regalar ni ganas de gastar mi tiempo para matar por matar, pero confieso que con mis dos amigos de Lodosa (Navarra), voy debido a que hablamos el mismo idioma y Santiago ya está como yo con las dichosas enfermedades que nos llegan sin acuse de recibo. Bueno, voy con cazadores de verdad, no con bobalicones que se creen lo que no son. A una determinada edad, uno no aguanta a mequetrefes y menos una persona como yo que siempre: cazó, pescó, etc. etc. sólo. Para equivocarme, ya no me hace falta nadie.

 

• 
 •

Inicia sesión o Regístrate para comentar.

Miguel ngel Romero Miguel Ángel Romero Ruiz es colaborador habitual de publicaciones cinegéticas.

RSS