Blogs

Desde mi Tronera

Miguel Ángel Romero

Las muy numerosas cigüeñas depredan demasiadas especies

Más de 150.000 unidades nidificantes. Y si no fuera por la cantidad de ellas que mueren en los tendidos eléctricos y similares, así como en los molinos eólicos, ahora estaríamos en plena plaga que no tardará en llegar. De todas las maneras, la pretendida modernidad no quiere darse por enterada del daño que hacen a especies en peligro de extinción, es monumental. Bueno, eso lo arreglan con cuatro subvenciones y no pía ni Dios.

02 jul. 2019 - 6.125 lecturas - No hay comentarios

No se conoce exactamente el número de cigüeñas en España y no se sabrá hasta el 2024, fecha en la que dicen vamos a disponer de un nuevo censo (mucho me temo que será con datos de 2020). Nos lo fían muy tarde y nos darán el dato que convenga políticamente pero nunca el real.

Tengo 68 años muy cumplidos y como nunca puse la carretilla al revés, ni permití que otros a mis órdenes la pusieran, la salud me ha pasado factura y la estoy pagando a plazos para no renunciar a mi modus vivendi. De niño me pasaban las horas muertas viendo todo el trajín que se traía la cigüeña que anidaba en la torre de mi pueblo. Un ave que no tiene dimorfismo sexual. Y que si para San Blas no había llegado al pueblo, la preocupación era tremenda y enseguida el párroco ponía en marcha una rogativa cuyos resultados yo nunca vi. Pero si venía y criaba, cuando se marchaba con su prole había que organizar una huebra y colocar los debidos travesaños de negrillo en el tejado además de las tejas, claro. Y todo ello llevaba un tiempo y un riesgo de accidente que tanto el señor cura, como el señor Alcalde (que fue mi abuelo hasta días después de finalizar el último pronunciamiento militar en España) lo tenían siempre en cuenta.

Días antes de San Blas (la cigüeña veras) se anclaba en el tejado un cesto de vendimiar abierto en forma de campana bocarriba y se le dejaban unos manojos al lado para que fueran trabajando las cigüeñas. Y también vi como tiraba los palos que no le gustaban o encajaban debidamente. En estas ocasiones se las ingeniaban para traer otros que no sé de dónde los sacaba. La mullida era de hierba y la transportaban en bolas que ellas dos hacían. Los nidos por dentro, todos son iguales, todos son cómodos, todas son preciosas.

Yo no conocí al padre de mi madre, mi abuelo, pero me cuentan que una vez estuvo años la cigüeña cuidando el nido, pero sin anidar debido a que había perdido al otro cónyuge en no se sabe dónde ni cómo. Ni corto ni perezoso mi abuelo enganchó una escopeta y la mató para que vinieran dos nuevas, como así ocurrió. Pero el futuro alcalde le denunció y a casa fueron los civiles a pedir una explicación. Resumiendo, todo se arregló, volvieron dos cigüeñas nuevas y así estuvieron hasta años antes de que se desplomaron: las campanas, parte de las paredes y la escalera de la torre de la Iglesia.

¿Cuántas cigüeñas hay en España?

España alberga una de las poblaciones de Cigüeña Blanca más importantes de Europa. España espera el regreso paulatino de unas 130.000 cigüeñas. El cambio climático ha modificado la conducta de esta especie protegida (El Periódico. Barcelona — Sábado, 03/02/2018).

Se han llevado a cabo cinco censos nacionales (1948, 1957, 1974, 1984,1990). En el primer censo se estimó la población en 14.513 parejas; en el segundo, en 12.701; en el tercero, en 7.343; en el cuarto, y en el último en 7.901 parejas.

En mayor núcleo se asienta en Extremadura (3.140 parejas) y supone el 40% del total español. Los datos recogidos en censos regionales efectuados entre 1984 y 1990 parecen indicar que la población se está recuperando, en algunos casos (Meseta norte) hasta el 35% (Ministerio de Medio Ambiente).

Los vertederos perturban las pautas migratorias de las cigüeñas y miles de ejemplares se quedan todo el año en España debido a la abundancia de comida en los vertederos. La clausura de los basureros al aire libre, como exige la normativa europea, planea sobre el futuro de las poblaciones. Actualmente estamos sin censo por falta de presupuesto. El último censo social de cigüeña blanca en España data del año 2004. Pese a que la normativa europea emplazaba a las autoridades a sufragar uno nuevo en el 2014, la crisis lo retrasó sine diae y no se sabe cuándo será posible, lamenta Blas Molina, de SEO-Birlife. Lo único de lo que se dispone es de cálculos para zonas concretas. El censo de 2004 concluyó que había más de 33.000 parejas nidificantes, aunque ahora se estima que pueden ser cerca de 50.000. Las mayores concentraciones en periodo de cría se sitúan, por orden, en las provincias de Cáceres, Badajoz, León, Salamanca, Segovia, Zamora, Ciudad Real y Sevilla (El Periódico 11-02-18).

No hay censos actualizados; aquí, como con otras aves, las decisiones se toman al buen albur del que manda

Antes de hablar o de escribir hay que saber, saberse documentar y estudiar a la especie en todo su devenir vital. De lo contrario seguiremos dando palos de ciego y gastando el dinero del contribuyente, que eso también es robar. ¿No?

Algunos de los daños que he visto y retratado

Yo las he contemplado rodeando a las cosechadoras cuando van segando y cuando la máquina levanta una pollada, ir detrás de ella y cuando posan establecen una mano según vuelo para zamparse un buen contingente de la especie que sea. Se atreven con todo. Cuando aran los tractores les siguen al tractor como cuando están cosechando y cuando terminan establecen una mano Burgalesa y no se las escapa ni una. Las muy cucas picotean los fardos que tienen algo muerto dentro y parece mentira que tengan esa fuerza en el pico. Fuerza y astucia que para esos temas se juntan. Hay pocas ranas, muy pocas, pero son especialistas en ranas y culebras. Estas trabajan por tierra, mar y aire. Oigan, que yo he estado en hides fotográficos cebados con carne de pollo y se han zampado la carne como si de buitres se tratara.

Ahora que la liebre Ibérica está en un bache que no sé si remontara, se la comen sin ningún miramiento y se la llevan al nido al margen de las Egagrópilas. Da gusto escucharlas machacar el ajo (Crotoreo) o contemplar esos protocolos que llevan a cabo y que casi igualan a los del Somurmujo lavanco. Dan de beber a las crías vertiendo un chorrito de agua cuya puntería deberíamos de tener los humanos cuando visitamos los WC. Lo malo es que defecan por aspersión y suelen regalar unos excrementos a quienes alcanzan que les hace odiar a las cigüeñas de por vida. Lamentablemente hay accidentes de aviación propiciados por estas aves que causan muertos y todo. Sepan que en 2018 se registraron 2.214 colisiones entre aves y aviones en los aeropuertos españoles.

Yo, los lugares donde todavía hay cangrejos autóctonos los aprendo por los caparazones que dejan las cigüeñas. Sí, también ellos los dejan a medida que van creciendo, pero no son iguales, sepan que a las cigüeñas les chiflan los cangrejos. Por eso cuando la administración dice que va a prohibir pescar los cangrejos rojo y señal, yo digo que están cubriendo un papelón cara a Europa, qué aquí lo que hace falta son especies que puedan vivir en aguas contaminadas y estos dos americanitos que termino de citar lo hacen a las mil maravillas. La administración es una trapacera donde no tienen en cuenta si los funcionarios saben o no de los temas que son responsables. A los tontos, pero bien mandados, los veréis en las más altas cotas y a veces con cuernos y todo.

La retirada o destrucción de nidos de cigüeña blanca puede acarrear penas de seis meses a dos años de prisión si se realiza en el periodo de reproducción de la especie en Extremadura.

Volviendo la vista atrás…

Normalmente las cigüeñas que anidaban en mi pueblo tenían dos cigoñinos y no conozco a niño ni viejo que atentara jamás contra ellos o sus padres. A veces ponían tres huevos y los sacaban, pero era raro que los pudieran cebar a todos, motivo éste por el que tiraban al más escuálido del nido al suelo. A este cigoñino se le denominaba el del sacristán, pues a él le correspondía por tradición. Y se lo zampaba, ¿no se lo iba a zampar?

Y a pesar de todo sigo admirando a las cigüeñas y las contemplo siempe que tengo ocasión de hacerlo sin molestarlas

Los niños de mi pueblo, al salir de la escuela todos teníamos un trabajo encomendado. A mí me correspondía de forma continua, cosechar dientes de león para los conejos, sacar a pacer a la cabra y a las mulas. Todavía recuerdo la solana donde me apostaba para ver el devenir de la cigüeña sin perder de vista a la cabra y a las mulas, que las estacaba o maniataba donde no las pudiera perder de vista. Hombre, si me preguntan de anatomía de la Cigüeña y me mandan operarla del hígado, pues no sé, pero mi saber empírico es digno de respetar. Bueno. El mío y el de los demás.

Al cabronazo del burro lo sacaba a él sólo, pues se quitaba la estaca con una habilidad digna de exhibir en un circo. Y si le maniataba, cuando le iba a coger me coceaba y el enfado le duraba unos cuantos días. Sepan que el burro de tonto no tiene nada y si se le trata bien, es un ser cariñoso para con los de casa, pero nunca con los ajenos. No me extraña que don Juan Ramón Jiménez escribiera «Platero y yo» . Han de saber que en Moguer (Huelva) hay un baldosín en cada calle con una estampa o parte de ella. Don Juan Ramón Jiménez (Moguer), Huelva, 1881-San Juan, Puerto Rico, 1958)

Ahora, cuando estoy próximo a «entrar en caja», sigo con las aficiones de niño que fue cuando de verdad viví. Luego, sobreviví a costa de ir dejando cosas en la cuneta o pelos en la gatera. Qué más da.

El vertedero de Vitoria está cerca del parque de Salburua. En el vertedero, es donde pasan el día las cigüeñas comiendo (ya veremos a ver lo que ocurre cuando en 2022 no dejen tener en la superficie material orgánico). Con la postura del Sol las cigüeñas vienen de comer en el vertedero a pernoctar en el parque y es allí un deleite verlas cuando coinciden con una buena postura de SOL. Cosas minúsculas que hoy por hoy no cuestan dinero debido a que quienes mandan ignoran su valor.

Conclusión

Son unas aves preciosas, eso es cierto, pero al haber más de las que puede soportar el medio, se han convertido en carroñeras y en rapaces alternando los dos estatus sin miramiento alguno. Y lo que es peor, es un ave humanizada por un atajo de memos que no entienden eso de que la naturaleza tiene que estar nivelada en su justa medida. Hay aves que procrean lo que ellas creen que pueden mantener, pero no es este el caso y para más INRI cada año migran menos cigüeñas. E insisto, da pena verlas muertas debajo de los tendidos aéreos y más de los molinos eólicos que tanto beneficio nos iban a reportar, pero cada vez es más cara la electricidad que está en manos de las multinacionales y hasta en las nacionales que son las mismas de siempre.

Claro, a lo largo y ancho de España son utilizadas para el turismo en varias vertientes: centros de interpretación, paseos guiados, hides fotográficos, etc. etc. Y no digo nada si se trata de una de las pocas cigüeñas negras. Eso vale un potosí.

Y a pesar de todo, hay postes con media esfera arriba que las invitan a nidificar y lo hacen, ya lo creo que lo hacen. Pero si ya por criar crían hasta en los chopos y no respetan los postes de la luz que los han dotado de unos pinchos que no terminan de disuadirlas. ¡¡¡Qué atrevida es la ignorancia!!!

 

• 
 •

Inicia sesión o Regístrate para comentar.