Muertes de animales en extrañas circunstancias

Las muertes en extrañas circunstancias de especies cinegéticas ocurren también en la actualidad sin ser un tema muy tratado. Disparidad de situaciones pueden producirse para que esto ocurra y es que, además, en los lugares o en los momentos en que esto ocurre hacen que los animales no reciban ayuda por el desconocimiento de lo sucedido.

Alba Ruiz Flores

07/11/2020 | 8237 lecturas

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La mayoría de las veces, esto se produce por la imposibilidad del animal de salir de la situación en la que se encuentra y es que normalmente, esto pasa porque quedan enganchados e inmovilizados con algo o con otro animal.

Peleas

En el caso de los animales que fallecen por quedar unidos a otros animales, es algo habitual. En la época del celo, los machos suelen mostrar su valentía y fuerza mediante las peleas, lo que les lleva muchas veces a una muerte asegurada. Suele pasar que, durante el forcejeo, sus cuernas, bien sea de venados, corzos, muflones… Quedan enganchadas unas a otras, con lo que las especies quedan unidas sin poder deshacerse una de la otra. Por tanto, esto les impide realizar una vida normal, con lo que no pueden comer ni beber y poco a poco se van debilitando. Además, la fuerza con la que embisten estos animales puede provocarles alguna lesión en partes vitales de su cuerpo, principalmente la cabeza y la columna.

En estos casos, algunas veces el ser humano ha podido intervenir para ayudar a los animales si ha tenido la oportunidad de separarlos, pero es algo complicado a la par que peligroso. Sin embargo, es algo que con asiduidad pasa inadvertido a los ojos del hombre.

En busca de comida

Otro de los motivos por los que se producen las muertes, es la búsqueda de comida por parte del animal. Precisamente en esta época, muchas especies buscan alimento en la bellota y cuando el fruto no se encuentra en el suelo, puede dar lugar a problemas.

Este contratiempo es similar al caso comentado anteriormente. En este caso, principalmente ocurrido en ciervos. El animal, se incorpora para tratar de alimentarse de las bellotas situadas en las ramas. El acceso normalmente lo realizan con normalidad, sin embargo, cuando tratan de marcharse tras haber comido lo suficiente, el tamaño de sus cuernas les impide salir de las ramas de las encinas en este caso o de cualquier otro árbol del que traten de alimentarse.

Finalmente, tras permanecer un tiempo si poder escapar, el animal muere en estas circunstancias.

Desconocimiento del lugar

Un ejemplo poco peculiar es el de este muflón que, una vez más, por el tamaño y forma de sus cuernas, ha quedado atrapado entre los pequeños troncos de este arbusto.

Muchas veces, el animal se guía por su curiosidad, en busca de comida, en busca de lugares para sobrellevar mejor las temperaturas, en zonas tupidas de monte para pasar desapercibidos.

Por tanto, las especies, que no siempre conocen los lugares que transitan, pueden encontrarse con altercados como el siguiente.

De alguna forma, el muflón, ha conseguido sacar su cabeza de entre los troncos y así, se ha provocado una muerte poco habitual, pero a su vez de fácil explicación.

La pena es que la manera en la que esta especie queda encajada entre la maleza ha dado lugar a una complicada huida, ya que, sin ayuda, es prácticamente imposible que pudiese salvarse, pues con el traqueteo para tratar de escapar ha podido incluso dificultar la situación.

Rascaderos

Un hábito muy común en los animales de caza es rascarse con elementos que se encuentren a su disposición, árboles, alambradas…

Esto se deja de ser algo apetecible para ellos cuando ocurre lo que hasta ahora venimos comentando, y es que cuando quedan atrapados la solución para ellos es difícil.

Atrapados en elementos artificiales

En multitud de fincas y cotos, existen zonas que cuentan con cadenas o alambradas para delimitar entradas, lindes de la zona, cercas… Estos elementos son en ocasiones los detonantes de la muerte de algunas especies.

En ocasiones, su incapacidad para saltar estas cadenas o alambradas, hacen que el animal quede enganchado con alguna parte de su cuerpo y no pueda huir.

En el caso de las alambradas, el hecho de no ser capaz de saltarlas consigue que queden unidos a ellas mediante alguna extremidad o directamente por la cabeza o los cuernos y tras varios intentos pueden morir ahogados o bien por deshidratación si el periodo de tiempo es considerable.

Un caso muy concreto es el de este arruí encontrado en Alicante. Se trata de un macho adulto que no fue capaz de escapar de la cadena. Probablemente estuviese enganchado, pero resulta extraño que no consiguiese escapar de la misma, a no ser que estuviese herido.

Caso concreto: lucha entre ciervos durante la berrea

En el caso de las peleas, como hemos comentado anteriormente, no solo son problemáticas por la posibilidad de quedar enganchados por las cuernas, sino por las heridas que se pueden ocasionar con las embestidas.

Lo que ocurre cuando estas heridas aparecen, es que el animal corre el peligro de que se le cree miasis en la herida, también conocido coloquialmente como mosquera o bichera, algo muy peligroso e infeccioso para ellos, sobre todo en épocas de calor.

Explicado de forma sencilla, se trata del estado infeccioso que es provocado por las larvas de las moscas, que penetran en el cuerpo, en este caso a través de la herida y provocan una infección.

Cuando esto ocurre en otros animales, como sucede en ganaderías, los heridos obtienen unos cuidados específicos y con los productos adecuados, pues es algo que tiene cura. Sin embargo, estos animales, normalmente no corren esa suerte, pues no suele haber una supervisión de los mismos, sobre todo en fincas abiertas.

En esta ocasión, el venado fue abatido por unos cazadores y su sorpresa fue encontrarse con una situación como la que se explica. La herida que se muestra en las imágenes nace a causa de las peleas y finalmente, los insectos agravaron el asunto. Para este ejemplar, que probablemente no iba a recibir cuidados algunos, estos cazadores le hicieron un gran favor, pues tenía una gran infección que lo llevaría a una muerte dolorosa y lenta.

Conclusión

Definitivamente, resalta que, en la mayoría de las ocasiones comentadas, los animales mueren por la incapacidad de gestionar las situaciones, escapar de los cuernos de otro animal, sacar sus cuernas o cabezas enganchadas en las ramas de los árboles, imposibilidad de desengancharse de alambradas o cadenas.

Esto es algo difícil de controlar, pues este tipo de especies recorren mucho terreno sin ser vistos para poder ser ayudados, por lo que las situaciones se vuelven más complejas.

Por tanto, estas curiosas y en parte escabrosas imágenes, son ejemplos de situaciones que suceden día tras día y que hay que normalizar y entender, pues así lo comprende la naturaleza y sus adversidades.

Alba Ruiz Flores

 

 

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