De repente, el cochino salta y casi se lleva por delante a uno de los perros. Los tres canes no se equivocaban y habían seguido los rastros de este jabalí de manera casi milimétrica.
¡Cómo corre el jabalí!
En pocos segundos, el guarro deja atrás a sus perseguidores. Corre a una gran velocidad y esto hace más difícil que los cazadores acierten y corten esta frenética carrera.
Quien graba advierte que otro jabalí ha salido del mismo punto de las matas, pero en dirección contraria. Por un segundo, lo vemos en la parte superior de la pantalla, y parece que también ha sido abatido tras los disparos.