Tras la entonación de unos pocos silbos, este fotógrafo es capaz de llevar a escasos metros de su puesto a un joven corzo. El arte del reclamo es, además de muy eficaz para determinadas especies, muy divertida. Sobre todo en casos como este, en el que este corzo no duda en acudir al reclamo y casi echarse encima de este fotógrafo, que consigue unas estupendas tomas de la especie que buscaba.
El artilugio más utilizado para el reclamo del corzo es el butollo, eficaz sobre todo en época de celo.