Los agricultores denuncian día tras día los daños que producen los animales salvajes. En Navarra, el conejo y el jabalí provoca auténticos destrozos en los cultivos, por lo que los trabajadores del campo exigen la defensa de la caza al considerar que son los cazadores los que mejor pueden solventar la sobrepoblación de animales.
Un trabajo solidario con los agricultores
Desde la Unión de Agricultores y Ganaderos de Navarra (UAGN) destacan el esfuerzo de los cazadores, que trabajan a diario en ayudarles para controlar las poblaciones. Por ello, piden al Gobierno que facilite la labor altruista de los aficionados y es que los daños en algunas zonas de Navarra superan el millón de euros.
El aumento de ejemplares, el menor relevo generacional y el acoso animalista dificultan enormemente la labor de los cazadores, y los agricultores exigen al Gobierno que proteja el futuro del sector ganadero y también a los conductores, puesto que los animales salvajes provocan un gran número de accidentes de tráfico.