Investigadores de la Estación Biológica de Doñana, junto con el servicio de Control de Mosquitos de la Diputación de Huelva, el INIA y el Instituto de Salud Carlos III, investigando cómo los factores ambientales afectan a la transmisión de distintas enfermedades por mosquitos, han descubierto que los gorriones no sólo enferman y mueren por patógenos aviares que les transmiten estos insectos, como la malaria aviar, sino que también pueden actuar como reservorios de enfermedades que, también a través de los mosquitos, pueden transmitirse al ser humano y producir enfermedades graves como el virus del Nilo.
De hecho durante este año se ha producido un importante brote epidémico que ha llegado a provocar siete muertes, afectando a más de 70 personas.
El control de mosquitos, la clave
Un riguroso control de las poblaciones de mosquitos es la clave para el control de estas enfermedades transmitidas por ellos y es muy importante evitar que estos insectos se reproduzcan en zonas habitadas.
Parece que el gorrión está desapareciendo de pueblos y ciudades debido a muchas causas —contaminación, falta de lugares para criar, parásitos— y una de ellas puede ser que enferman más de lo debido por dolencias que les transmiten los mosquitos, algunas de las cuales también nos las pueden pasar a nosotros por picadura de estos insectos, como el mortal virus del Nilo.
Una información del Tío Calañas