Esta niña actúa con maestría asistiendo al agotado animal tras haber parido otros dos cabritos con anterioridad, que yacen a su lado.
La escuela de la vida
La joven niña agarra las patas delanteras del chivo para ayudar a su madre, exhausta, que está tumbada en el suelo junto a otros dos cabritos recién nacidos.
Nada más sacarlo del útero de la cabra, le limpia los orificios nasales con sus manos para que pueda respirar con facilidad y arrastra al cabrito junto a la madre para que lo lama y así terminar de limpiarlo y estimularlo y, probablemente, que se coma a placenta, algo habitual.
La cabra suele parir de uno a cuatro cabritos por parto, y el período de gestación se prolonga unos 150 días aproximadamente.