La verdad de la caza

Carne de caza mayor y menor y pescado para las familias más necesitadas

El pasado mes de marzo nació una iniciativa por parte del colectivo de Guardas Rurales de La Rioja. Sus 33 asociados y su presidente, Jorge Alonso, acogieron de buen grado la iniciativa del guarda riojano Vicente Pereda, que actualmente trabaja en Navarra, que les cedía varios ejemplares de corza abatidos por daños a la agricultura.



Las corzas donadas por Vicente fueron llevadas a la empresa cárnica Embutidos La Artesana, de la localidad de Briones, situado al noroeste de la provincia, que se ofreció a fabricar hamburguesas, unas 800, con la carne de las corzas. Las hamburguesas fueron realizadas con ayuda de los guardas, con las condiciones y los registros sanitarios pertinentes.

Una vez elaboradas, fueron posteriormente entregadas a familias necesitadas, que acudieron a su ofrecimiento al verlo publicado en redes sociales.

Carne de caza y pesca para los más necesitados durante la segunda oleada

En esta segunda oleada de la pandemia, todos los asociados se han comprometido a recoger carne de caza menor y mayor de sus acotados que están siendo donados por los cazadores.

A este proyecto se han sumado diferentes asociaciones benéficas, como son Banco de Alimentos y Cocina Económica, que están distribuyendo entre las personas necesitas la carne y el pescado.

Los cazadores de caza menor están donando sus capturas, que están siendo repartidas entre las familias necesitadas que lo solicitan.

Los cazadores de caza mayor abonan ellos los controles veterinarios y entregan la carne en condiciones aptas para el consumo.

Otros cazadores confinados, al no poder aportar piezas de caza, han hecho donativos para que se realicen compras de producto de primera necesidad y sean repartidas entre las familias necesitadas.

El último colectivo que se ha sumado donando pescado son los pescadores habituales del Coto Intensivo de Pesca de Tricio, donando parte de sus capturas en este caso truchas.

Dona hasta quien no tiene

Destacamos a Serafín, un abuelete de 82 años que llamó a la asociación al enterarse de la iniciativa y comunicó que quería colaborar, a pesar de que solo contaba con los ingresos de una pensión mínima con la que le costaba llegar a final de mes y no podía aportar carne ni pescado.

Al no poder colaborar económicamente ni proporcionar carne, ha donado dos carretillas de verduras de su huerto para las familias necesitadas.

Caza solidaria La Rioja

En la página creada por los Guardas Rurales riojanos, podemos encontrar lo que ellos titulan«Historias corrientes", en las que nos cuentan la dramática situación que están viviendo diferentes familias españolas que han llamado a sus puertas solicitando ayuda y alimentos.

Una familia de Haro lanzó esta llamada de auxilio: «Vivimos mi marido y yo junto a mis hijos y nietos en una pequeña casa de Haro. Recibimos dos pensiones y mis tres hijos están en paro. Toda ayuda nos vendrá bien. Gracias».

«Somos una familia de un pueblo de La Rioja. La mamá y el papá tenemos minusvalías y recibimos ayuda de los servicios sociales, pero andamos escasos para dar carne a nuestros 4 hijos. Gracias».

«Somos un matrimonio riojano que sobrevivimos desde abril con el salario mínimo de mi marido, que trabaja a media jornada. Yo trabajaba limpiando casas, pero no me querían hacer contratos, así que llevo casi sin trabajar desde marzo. Tenemos 3 hijos y solo podemos comprar carne de la que se va a caducar para comer los domingos. Mis hijos llaman al domingo ‘el día de la carne con patatas’ y les encanta».

«Soy un riojano de un pueblo cualquiera que hace unos años perdí a mi mujer por enfermedad. Ahora trabajo esporádicamente en el campo de temporero, pero no llega para pagarlo todo y criar a mi hijo. La pandemia ha empeorado todo. Mis vecinos me ayudan también, pero todo lo que reciba será bien empleado. Gracias de nuevo a todos».

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