Polémica

Radicales detienen una montería y acusan falsamente de que los cazadores les amenazaron con sus armas

Un grupo de personas interrumpe en una montería legal y obliga a detenerla. Además, uno de estos radicales se metió ilegalmente en la finca privada y les acusa de amenazarle con sus armas. Ha sido identificado y denunciado por los cazadores.



El pasado domingo día 1 de noviembre se celebraba una montería en el término municipal de Lagar de la Cruz, ubicado en la provincia de Córdoba. La finca Los Morales-San Pablo acogía ese día la cacería organizada por la sociedad deportiva de cazadores el Califa, sociedad sin ánimo de lucro registrada legalmente en la Junta de Andalucía y compuesta por 20 socios.

Una montería legal

Por supuesto, la montería contaba con todas las autorizaciones pertinentes y fue señalizada correctamente con carteles reglamentarios, ya que por las lindes de la finca cruzan dos vías pecuarias Los Morales y La Cuesta de la Tradición, muy concurridas por ciclistas y senderistas.

En ningún momento se dificultó ni instruyó el paso a nadie. Solamente se señalizó la celebración de la montería, como marca la ley, colocándose los puestos a la distancia debida de ambas vías pecuarias e indicándose a los cazadores la ubicación de estas por parte de los postores para que no disparasen en aquella dirección.

Un grupo que piensa que todo el campo es suyo

Según el diario Cordópolis en su publicación del 4 de noviembre, fueron miembros de la Plataforma A Desalambrar los que protagonizaron los hechos acaecidos. Club de Caza se ha puesto en contacto con uno de los directivos de esta sociedad y titular de la finca que se monteaba y ha confirmado esto.

«Un nutrido grupo de personas a las que en ningún momento se les impidió el paso por ambas vías pecuarias se adentró en este paraje ignorando los carteles que los miembros de la sociedad habían colocado. No cometían ninguna ilegalidad por pasear por las vías pecuarias a pesar de celebrarse una montería, según confirmó el Seprona.

Gritos e insultos contra los cazadores

Los cazadores ubicados en las armadas cercanas a ambas vías, al verlos por el camino, se acercaron y les informaron amablemente de que se estaba celebrando una montería.

La respuesta de estos fue invadir la finca donde se cazaba, que es una propiedad privada, increpando e insultando a los cazadores. Les llamaron asesinos y gritaron salvas animalistas del tipo «queremos animales libres», chateando así los animales de la mancha.

Se descargaron y enfundaron las armas

En el momento en que el capitán de la montería se percató de la situación, hizo descargar y enfundar sus armas a los cazadores de las tres armadas para, ante todo, preservar la seguridad de estos señores que habían invadido la mancha.

Uno de los monteros, guardia civil de paisano y que en ningún momento se identificó como agente de la autoridad, se dirigió a uno de los individuos para informarle que había penetrado en una zona donde se estaba realizando una montería y del peligro que esto conllevaba.

Falsas acusaciones

Este individuo empezó a proferir gritos. Se le escuchó llamar a la policía, diciendo que le estaban agrediendo y amenazando con un arma. Nada más lejos de la realidad, según la propia versión del cazador y Guardia Civil, que había enfundado el arma y se encontraba junto a su padre y ocho cazadores más, los cuales que ratifican su versión de los hechos.

Además, nos aseguran que hay grabaciones que lo atestiguan y serán presentadas en una denuncia por parte del cazador y que, por este motivo, no pueden ser publicadas.

Más mentiras

Este señor fue identificado por los agentes medioambientales que son los que se personaron en la zona junto a todos los cazadores participantes en la montería, todos legalmente documentados. Estos ratificaron que no había en la zona cazadores furtivos ni ningún cazador apostado en la ventana de una vivienda, según la versión de esta plataforma y que publica Cordopolis.

Los agentes medioambientales que se personaron en la zona identificaron a todos los cazadores y solamente a una de las personas que invadieron la finca y chantearon la montería, con el peligro que esto conllevaba y el perjuicio económico producido.

Solamente a uno, aquella persona que supuestamente fue agredida y que, llamativamente, no ha presentado ninguna denuncia por ello.

Exigirán compensación económica por los hechos

El titular del coto, junto a los directivos de la sociedad, han realizado una denuncia en la comandancia del Seprona, que llevará a cabo las diligencias oportunas para esclarecer los hechos e identificar a los participantes o al colectivo organizador de este acto de sabotaje, a pesar de que los agentes medioambientales solo identificaran a uno de las personas que lo realizaron. Tienen decidido pedirles la compensación económica por las pérdidas ocasionadas.

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