Con toda la tranquilidad del mundo, en el paso cochinero más común, este gran macho demuestra que hay poco le pueda preocupar en este hábitat, que no es en el que su especie se suele sentir más cómodo. Un rastrojo de un campo de cereal ya segado no le aporta ningún elemento para pasar desapercibido. Pero esto no parece importarle, ni siquiera cuando le gritan.
Ver más noticias de Club de Caza en Google
Añádenos como fuente preferida y encuentra antes nuestra actualidad cinegética.
0 comentarios
Todavía no hay comentarios aprobados.
Deja un comentario