El jabalí intenta salir del agua por un rampa con cierto desnivel que, en un primer momento, le impide la salida del agua.
Tras unas instantes de duda y gritos por parte de los pescadores para que desistiera de sus intentos de salir por allí, tuvieron que huir de forma precipitada cuando el cochino pisa tierra firme y se dirige hacia ellos.
Los jabalíes no le temen al agua
A pesar de su robustez y corpulencia y el corto tamaño de sus extremidades, los jabalíes no dudan en aventurarse y nadar en ríos o pantanos para cruzar a la orilla opuesta en busca de alimento o cuando se sienten acosados por depredadores o en jornadas monteras.
Incluso en ciertas ocasiones han sido encontrados nadando en el mar a una distancia considerable de la costa.