Asturias

Ganaderos indefensos ante los últimos ataques de lobos

Un terrible ataque de lobos al ganado dentro del núcleo urbano ha desesperado a los ganaderos de un municipio asturiano. Club de Caza habla con una de las ganaderas más afectadas de la zona.


 Ataque lobos ganado
Ataque lobos ganado

Cristina Álvarez ya no sabe cómo evitar los ataques del lobo. Es hija de ganaderos y actualmente propietaria de una ganadería familiar junto a sus suegros. La encontramos en el municipio asturiano de Quirós, un núcleo urbano con unos mil habitantes que se ubica en el límite con Castilla León. Pertenece al parque natural de Ubiñas-Las Mesas, un territorio donde hay lobos. Y muchos más de los que los profesionales del ganado querrían.

Frecuentes ataques en el interior del casco urbano de Quirós

La razón, la encontramos en uno de tantos ataques que acaban con varios animales, esos que alimentan y cuidan durante todo el año. Y no tenemos que irnos muy lejos en el calendario. Solo retroceder una semana.

Lo que a nosotros nos puede parecer más llamativo de este ataque es que se perpetró dentro del casco urbano del municipio. Pero a Cristina no le parece nada raro. Tampoco que en una sola noche pierda seis ovejas.

Alambres, espinos y perros

Cristina nos confirma el miedo reinante en la comarca entre los ganaderos de la zona ante los frecuentes ataques del lobo. La mayoría no se atreve a dejar los animales en el campo y han adecuado parcelas junto a sus viviendas, protegiéndolas con alambrados, espinos y perros.

Esto no ha sido impedimento a que los predadores sigan eligiendo como menú a las ovejas. En el caso de Cristina, a finales del mes de marzo, en pleno el periodo de confinamiento, los lobos se aventuraron en el mismo centro del municipio, matando a cinco ovejas.

La ganadera nos promete que se han visto lobos en el casco urbano en pleno día. Los vecinos aseguran que uno de ellos porta un collar GPS.

Pero no solo atacan a las ovejas. Terneros y potros han muerto por las mordeduras de los lobos.


Huellas de lobo

Daños, daños y más daños

La familia de Cristina cuenta con un pequeño rebaño de diez ejemplares de ganado ovino que utilizan para la limpieza de las parcelas familiares sufrió un ataque, el segundo en los últimos años, en el que perecieron cuatro ejemplares y dos resultaron heridas, para posteriormente tener que ser sacrificas. Cristina tuvo que hacerse cargo del sacrificio y del coste de la incineración.

Los guardas forestales del parque confirmaron que el ataque había sido realizado por lobos. Las huellas de los cánidos salvajes los delataron.

Pero Cristina nos cuenta que a veces es complicado que los guardas de la administración confirmen que han sido realizado por lobos. Muchos de los partes de ataque son atribuidos a perros asilvestrados. E incluso hay ganaderos que, a pesar de estar confirmado que el ataque lo ha realizado el lobo, aún no han cobrado las indemnizaciones de los daños sufridos hace dos años.

La familia reforzó la parcela con alambres y espinos junto a dos perros cruzados, pero esto no impidió a los lobos entrar por la zona de los espinos y atacar a las ovejas. Y sabían cuándo atacar, ya que los perros, en el momento del ataque, habían entrado en el patio de la vivienda.

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