Un sutil movimiento de la correa del rifle ocasiona el primer ataque. La víbora hunde sus colmillos en ella. A este mordisco le sigue otro en la funda del arma. Unos segundos enganchada, y suelta su presa.
Otro mordisco en la correa nos muestra cómo la serpiente se defiende de esta «amenaza». También podemos ver la cantidad de veneno que ha dejado en la tela.