Vizcaya

La caza entra en el deporte escolar de Bizkaia y Ekologistak Martxan pide expulsarla del programa

El programa oficial de la Diputación Foral de Bizkaia incluye a la Federación de Caza entre las entidades del Deporte Escolar 2026/2027, con cursos de iniciación en agility y cetrería. Ekologistak Martxan considera que estas actividades no deberían formar parte de la oferta dirigida a los menores y reclama explicaciones sobre los criterios que justificaron su incorporación.

Rapaces en un colegio

La inclusión de la Federación de Caza de Bizkaia en el programa oficial de Deporte Escolar ha abierto una nueva polémica en torno a la presencia de las actividades cinegéticas y de los animales utilizados en ellas dentro de las iniciativas dirigidas a los escolares. El conflicto parte de una petición de Ekologistak Martxan, que reclama a la Diputación Foral que retire la caza de esta oferta y explique qué informes o criterios técnicos y educativos respaldan su presencia.

Sin embargo, el contenido exacto del programa oficial presenta un matiz importante. El Decreto Foral 53/2026, que regula el Deporte Escolar de Bizkaia durante la temporada 2026/2027, incluye a la Federación EHIZA/CAZA dentro de los cursos de iniciación, pero las actividades que aparecen asociadas son agility y cetrería. El documento no recoge en ese apartado una batida escolar ni un curso de iniciación al tiro con armas de fuego.

¿Qué actividades de caza ofrece realmente el programa escolar?

La polémica tiene su origen en la propia denominación utilizada por la Diputación. En la relación oficial de cursos de iniciación aparece la Federación EHIZA/CAZA, junto a las actividades correspondientes a agility y cetrería, dentro del programa de la temporada 2026/2027.

La normativa establece estos cursos como actividades de iniciación deportiva y los integra en una oferta mucho más amplia que comprende numerosas modalidades. El listado incluye disciplinas como tiro con arco, pesca, vela, lucha, pelota vasca, parkour, golf, hockey, hípica, montaña o esgrima, entre otras.

Por tanto, la presencia de la Federación de Caza no equivale, según el texto del decreto, a que los escolares estén siendo introducidos directamente en una actividad de caza con armas. Lo que figura expresamente en la normativa son las actividades de agility y cetrería.

Este punto resulta especialmente relevante en una polémica en la que se está utilizando el término «caza» para describir el conjunto de actividades vinculadas a una federación deportiva cuyo programa escolar concreto es más reducido.

Ekologistak Martxan pide retirar la actividad del Deporte Escolar

Ekologistak Martxan ha planteado a la Diputación Foral de Bizkaia que retire estas actividades del programa y ha cuestionado que la caza y las prácticas asociadas a ella puedan presentarse como una actividad educativa dirigida a niños y adolescentes.

El colectivo sostiene que la iniciativa es incompatible con una educación basada en el respeto a los animales y reclama conocer qué evidencia científica, criterios pedagógicos o informes técnicos se utilizaron para justificar la incorporación de estas actividades.

En declaraciones difundidas por la organización y recogidas posteriormente por medios locales, su portavoz Andrés Illana ha insistido especialmente en esta cuestión y ha reclamado que la Diputación explique qué técnicos o qué documento avalan la inclusión de la actividad en el programa escolar.

La organización también cuestiona que el contacto de los menores con perros de caza o aves rapaces pueda presentarse de manera independiente del contexto cinegético en el que tradicionalmente se utilizan estos animales.

Perros de caza y aves rapaces, protagonistas de las actividades

La controversia adquiere una dimensión más concreta al observar qué tipo de actividades se están vinculando a la Federación de Caza.

Por una parte aparece el agility, una disciplina basada en el trabajo y la conducción del perro a través de un circuito de obstáculos; por otra, la cetrería, actividad tradicional relacionada con el manejo y entrenamiento de aves rapaces.

Ambas permiten un contacto directo de los escolares con animales y con conocimientos específicos sobre su manejo, comportamiento y entrenamiento. En el caso de la cetrería, además, se trata de una práctica tradicional estrechamente vinculada a la actividad cinegética, aunque la mera inclusión de esta disciplina en el programa escolar no significa que los participantes estén realizando acciones de captura o abatimiento de fauna.

La diferencia es importante porque el decreto regula las actividades concretas que se ofertan y no establece que los menores participen en acciones de caza durante estos cursos de iniciación.

La legislación vasca contempla un deporte escolar de carácter formativo

La inclusión de estas actividades debe interpretarse además dentro del marco general establecido por la legislación deportiva vasca. La Ley 2/2023, de la actividad física y del deporte del País Vasco, define el deporte en edad escolar como la actividad organizada practicada fuera del horario lectivo por escolares hasta los 16 años y establece que debe tener un carácter preferentemente polideportivo y no orientado exclusivamente a la competición.

La misma norma señala que los programas de deporte escolar deben estar orientados a la formación integral y al desarrollo armónico de la personalidad de los menores, y establece que los programas son aprobados anualmente por los órganos forales de los territorios históricos.

Es precisamente este carácter formativo el que está utilizando Ekologistak Martxan para cuestionar la decisión de Bizkaia. El colectivo no se limita a discutir la denominación administrativa de la actividad, sino que pide conocer qué justificación educativa tiene su presencia en el programa.

La Diputación deberá explicar qué hay detrás de la inclusión de la Federación de Caza

El debate, por tanto, tiene dos planos diferentes. El primero es estrictamente documental: la Federación de Caza figura en el programa oficial de Deporte Escolar de Bizkaia y las actividades asociadas son agility y cetrería.

El segundo es el debate sobre la idoneidad de estas actividades dentro del deporte escolar. Ekologistak Martxan sostiene que no deberían formar parte de esta oferta y reclama documentación que permita conocer los criterios utilizados por la Administración para incorporarlas.

Desde el punto de vista del sector cinegético, resulta especialmente relevante que la polémica no se plantee sobre una actividad de caza escolar con armas que el decreto no contempla, sino sobre la presencia de una federación cinegética y de dos disciplinas vinculadas a ella, una relacionada con el trabajo canino y otra con la tradición de las aves de presa.

La controversia deja así una pregunta encima de la mesa que corresponde responder a la propia Administración: qué objetivos educativos persigue Bizkaia al incorporar estas disciplinas al programa, qué contenidos concretos reciben los escolares y qué garantías se aplican respecto al bienestar animal y la seguridad de los participantes.

Mientras Ekologistak Martxan reclama su retirada, el documento oficial permite comprobar que la actividad forma parte de un programa mucho más amplio de iniciación deportiva y que, al menos en la relación publicada para la temporada 2026/2027, no se contempla una actividad de caza armada dirigida a los escolares.

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