Cinco palomas torcaces les han valido una denuncia a dos varones sorprendidos en un acotado de Becerril, en Riaza, en la provincia de Segovia, sin contar con la autorización del titular.
El resultado de esta intervención lo detallan los Agentes Medioambientales: «Dos escopetas decomisadas, las piezas intervenidas y una propuesta de sanción grave que puede acarrear multas de 2.000 a 10.000 € y hasta 3 años de inhabilitación (sin descartar la vía penal). Así lo refleja la Ley 4/2021, de 1 de julio, de Caza y Gestión Sostenible de los Recursos Cinegéticos de Castilla y León, que tipifica esta infracción con las multas referidas. La vía penal en delitos de furtivismo se recoge en el artículo 335 del Código Penal».
Los cazadores locales avisan a los Agentes
Este se convierte en otro ejemplo de que los que más luchan y repudian el furtivismo son los cazadores. Lo detallan los Agentes en su comunicado: «lo más importante de esta intervención tiene nombres y apellidos: los propios cazadores y titulares de los cotos vecinos. Ellos mismos dieron el aviso a los Agentes Medioambientales para echar del campo a quienes no respetan las reglas. A los que cumplen la ley, pagan sus tarjetas, cuidan los terrenos y respetan la ética cinegética: gracias. Vosotros sois los primeros interesados en limpiar el sector de listillos. Y para los que piensan que en el monte “no se entera nadie”… los Agentes Medioambientales seguimos a pie de pista».
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